Aunque parezca difícil de creer la bellísima modelo y actriz Isabel Cristina Estrada en lo último que piensa todos los días es en lucir perfecta. La paisa asegura que ser bella para ella no es una prioridad y que lo único que siempre ha sido su obsesión en la vida es el deporte.
Cuenta que desde muy joven se apasionó por el voleibol, fue Selección Antioquia y practicaba todos los días, dejó a un lado su vida social, la rumba, las salidas a comer, toda su vida entera giraba alrededor del deporte.
Y aun cuando la gente le decía que estudiara una carrera más afín con su perfil y en la cual pudiera aprovechar mejor su belleza, se interesó por la Ingeniería de Sistemas. Recuerda que sus compañeros de clases eran 40 hombres y que para el día de la graduación con ella sólo eran dos mujeres las que lograron obtener el título.
La convencieron de que participara como Señorita Antioquia y por ser tan carismática pronto hizo muy buenos amigos en los medios que la invitaron a participar en el programa de canal Caracol ‘Nómadas’, donde le tocaba desprenderse de todo a lo que estaba acostumbraba y en el cual tuvo que convivir con reconocidas figuras del espectáculo.
Todos la veían como la paisa bonita y débil, pero para su sorpresa se encontraron con una mujer muy fuerte, experta en convivencia y con una energía positiva que los envolvía a todos.
“Habían tantas personalidades, yo no era famosa, sólo había sido reina una vez pero bueno mi táctica era ir ahí, sin figurar mucho, y eso me ayudó a llegar a la final, ellos decían: no esta niña reina, eso no da pie con bola, pero yo siempre he sido muy fuerte entonces cuando me veían en las pruebas se preguntaban que cómo, si yo era super flaquita”, expresó sonriendo Estrada.
Se ganó el reality y pronto los productores de ese canal le ofrecieron ser actriz, pero la paisa no estaba interesada en la propuesta.
Isabel, hoy convertida en actriz, llegó a El Universal y nos contó qué la llevó a decir que sí a la actuación, cuál ha sido su papel favorito, nos contó detalles de su matrimonio con el cantante Lucas Arnau, cómo se conocieron y para cuándo tiene pensado encargar los hijos. Así mismo, cómo vive con el imaginario que tienen muchas personas de que las mujeres bonitas no son inteligentes y talentosas.
¿Qué tan cierto es que eres adicta al deporte?
-Si lo soy. Fui Selección Antioquia de Voleibol y de verdad que para mí era necesario irme al coliseo a entrenar de 3 a 4 horas todos los días, yo me perdí de muchas fiestas, de todas esas parrandas de jueves y viernes porque a las 7 de la mañana del día siguiente tenía que estar entrenando, por fortuna nunca fui muy rumbera.
¿Cómo llega una ingeniera de sistemas a ser actriz?
- Nunca me imaginé que podría ser actriz, mi vida era el deporte, vivía, respiraba, dormía y pensaba todo el tiempo en practicar. Esto llegó de un momento a otro, me sorprendió. Yo estaba trabajando como ingeniera de sistemas y por haber sido Señorita Antioquia hice buenas relaciones con los canales y ellos me invitaron, estando ya graduada, a un reality que se llamaba ‘Nómada’, que era por todo Colombia, donde me desprendí del novio, de la familia, del celular, de la ropa, del deporte que era mi vida, era sólo Isabel.
Terminado el reality los productores me dijeron que querían que yo actuara, que habían analizado mi perfil, pues allá lo estudian a uno mucho, eran 24 horas expuesta a una cámara, vieron mis actitudes, mis aptitudes, yo no sé pero ellos insistieron en que tenía madera para esto, yo les dije, no gracias.
Ajá, ¿y cómo te convencieron?
-Ajá (remedando a los costeños), les propuse en lugar de eso un formato de un programa deportivo completo, no sólo de fútbol, eso no lo hay en Colombia, hagámoslo, yo se los presento, les suplicaba. Posterior a eso, me salí del trabajo donde estaba, ya me había retirado por lo del reality, había pedido una licencia, así que decidí probar, dejé al novio, a la familia, a todos para irme a Bogotá.
Empecé con ‘Amores Cruzados’ y me dije ‘qué es esta delicia’, yo como ingeniera toda la vida y bueno la idiosincrasia del paisa es que todo tiene un por qué, todo tiene una ley y en mi carrera también tenía que estar calculándolo todo, y yo entré a este proyecto y me di cuenta de que me podía reír, y a carcajadas, que puedo llorar, digamos que toda la vida había dejado las emociones de lado porque tenía que trabajar, jugar voleibol, compartir con la familia y uno qué, entonces al explorar los sentimientos, las emociones humanas que uno esconde tantas veces por estar preocupada me enamoré de esto y me dije: no, qué hay que hacer.
¿Cuál papel te dio a la fama?
-El primer papel con el que la gente empezó a reconocerme fue el de "Lizeth" en la novela ‘Nuevo Rico, nuevo pobre’, esa interpretación generó mucha recordación, ¡ay no, es que ella era muy parecida a mi¡, es que yo tengo como una ingenuidad, una inocencia que a veces Lucas (su esposo) me dice: “no te vayas sola, ven por Dios yo te acompaño”.
¿Te consideras famosa?
-¿Yo?, Isabel no es famosa, los famosos son los personajes que puedo interpretar, quiero decir, a mí la gente no me conoce, la gente no sabe cómo es uno, sabe cómo son los personajes, pero a mí sólo me conocen realmente en mi casa y mis más allegados.
¿Cuál ha sido tu interpretación favorita?
-Todos los papeles los amo porque pienso que cada uno es una especialización de una mujer que hago. He sido secretaria, periodista, todas esas mujeres uno las estudia, pero Aura en El Joe "La Leyenda" me gustó muchísimo porque había muchas similitudes entre ella y yo: era paisa, y estaba casada con un músico; se parecía a mi vida, y además yo más paisa para dónde. Yo decía este es el papel en el que me tengo que sollar, además se desarrolló en los años 70 y era la vida que llevaba mi mamá cuando mis hermanas estaban más jóvenes, yo leía un texto y de una llamaba a mi mamá y le preguntaba: ¿mami, qué era lo que vos decías cuando regañabas a mi papá?, y fácil ya lo tenía.
Yo llegaba a la escena con un montón de dichos y de frases que hacían que el personaje fuera muy orgánico porque eran mis raíces, esto hizo que yo pudiera apropiarme de una forma tan confiada y tan segura, fue increíble, gustó muchísimo. En el twitter todavía me escriben y ese éxito también se debe a que el director de la novela me dio una libertad total para poder construir este personaje.
¿Qué papel juega la belleza en tu vida?
-Yo considero que esa parte de la belleza es chévere y todo pero no es el centro de mi vida, empezando por lo que estudié, Ingeniería de Sistemas, cuántas mujeres éramos en el salón, sólo dos. El deporte sí lo es.
Cuando prácticas un deporte no te importa si te sudas, si se te daña el blower, tú estás es metida en tu cuento y si tienes que trotar 10 kilómetros lo haces, eso es otra cosa, yo por lo que sí le doy gracias a Dios es por la salud, por todo mi entorno, las cosas que vengan por añadidura pues qué rico.
¿Cómo vives con el imaginario de que las mujeres bellas no son inteligentes?
-La belleza está en otro plano, el foco mío es más de agradecimiento y sí, la gente tendrá sus ‘taras’, que como una mujer es agraciada no le va muy bien, eso va en uno, en que la gente se abra y se permita conocerte y se vaya dando cuenta de quien eres, si le parece o no porque uno tampoco es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo y eso está muy bien pero yo creo que chévere cuando te conocen y les puedes cambiar el chip, bacano y si no pues así soy yo.
¿Qué anécdota recuerdas de tu oficio?
-En ‘La teacher de inglés’ hice el papel de mala, odiaban a mi personaje, se metían conmigo todo el tiempo. Una vez en el mercado me gritaron: pero usted por qué es tan ‘perra’ y uno como que no lo espera, yo no soy así (risas).
¿Cómo conociste a tu esposo Lucas Arnau?
-¡Somos muy felices!, nos conocimos en Medellín ya nos habíamos visto antes, es que allá casi todo el mundo se conoce, a diferencia que en Bogotá, en Medellín todo el mundo sabe quién es quién, entonces yo sabía quién era Lucas, pero nos miramos con ojos de respeto y admiración pues cada uno tenía su pareja.
Cada quien se fue a vivir a Bogotá por su lado, ya solos una amiga nos hizo como una cita a ciegas, fue una cosa muy cuadrada, comenzamos a salir y como a los dos meses me ‘echó los perros’ y yo me decía: pero este ‘man’ qué, como que no le gusto, pero él quería ir despacio.
Y tú querías las cosas más rápido...
-No, pero había química es más me parece bien que él fuera suave porque yo soy de las mujeres que detesta que los hombres se les avienten, también soy en ese sentido conservadora y él también sino que me gustaba mucho.
La relación con Lucas cumplió con las etapas que a mi parecer son necesarias en una relación o por lo menos en mí funcionan, primero fuimos amigos, después salimos y nos hicimos novios, empezamos a vivir juntos y nos casamos.
Ahora sólo faltan los hijos...
- Todavía no, pero con muchas ganas de un bebé.
¿Qué canciones te ha dedicado?
-“De rodillas” me la dedicó, otra que me escribió fue “Amor de primavera”, esa fue muy especial porque salgo en el video y la escribió para al año que nos casamos, fue muy bonito regresar a Tolú. Hay muchas inéditas que me ha escrito, él es un poeta, esa musa se le aparece y escribe cosas increíbles.
Ahorita viene con una canción que quisiera gritar al mundo todo lo que sé pero no lo hago porque él tiene que hacer su promoción, una letra enamoradora, el 12 de junio la lanza, estará por Cartagena.


