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Facetas

“La fama es un bicho”: Robinson Díaz

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Pregunta. ¿Recuerda cuando se creyó a si mismo que podía ser actor?
Respuesta. Todos los días me levanto preguntándome qué estoy haciendo en la vida (dice mientras se toma con las dos manos la cara). Creo que eso no acaba nunca pero el momento en particular... es todos los días, me levanto a demostrarme que puedo hacer esto, todos los días es un nuevo comenzar.

P. Vive totalmente en el presente...
R. Es que no hay caso. Ya probé por el lado de la tanguedia es decir de la nostalgia, también por el lado de la rumba pero cuando uno está solo, separado y en la inmunda, ahí uno se da cuenta de cómo es el maní. Lo importante es esto y lo que viene.

P. ¿Qué es la fama?
R. La fama es una carnicería... yo tuve una y me tocó venderla (ríe). Es necesaria, es una cosa necesaria, vivimos en un sistema que es muy complicado, si uno no tiene fama nadie va a teatro.
El mundillo de la fama es como un monstruo, se alimenta así mismo. Es como un bicho que tiene muchas cabezas y se retroalimenta de todo lo que hay a su alrededor y lo que hace es generar esos mismos hijos para que se siga manteniendo la familia. Y es necesario.

P. ¿Y lo peor de la fama?
R. La vida privada de uno ya se vuelve pública, está lejos. Ya uno no tiene la posibilidad de observar sino de ser observado todo el tiempo. Pasa a ser uno el objeto. La gente pregunta: ‘¿Cómo está vestido?’. O se pregunta si uno habla bien. Si uno de pronto se toma un trago entonces: ¿Con quién está ahora?’.

P. Ahí entran las redes sociales y las nuevas tecnologías de información, ¿no cree?
R. Sí me he encontrado con gente que me dice: ‘Por ahí te vi en Facebook’. Pero cuál Facebook si yo no tengo... A mi hermano, por ejemplo, le tocó parar a un tipo que me estaba tomando fotos cuando yo estaba adormilado...
Lo que está pasando con lo de las redes sociales es que la gente le tiene mucho miedo a su vida y a la soledad, y entonces no resisten su absurda existencia, entonces qué pasa, que tengo que estar chateando y contándolo todo como: ‘Voy mirando por la ventanilla, ya llegué a Cartagena.
Otro ejemplo es que la mayoría de la gente graba el espectáculo porque quiere contar, ¿pero contar qué? Entonces uno piensa por qué no mejor lo guardas y disfrutas el espectáculo.

P. ¿Entiendo su visión pero, ¿usted utiliza las redes sociales?
R. Yo por ejemplo de las cosas que más me pago es que soy capaz de manejar esos bichos que tengo porque son juguetes, son objetos.

P. Usted regresa a Cartagena con la obra de teatro Sexzoo, ¿cómo lleva ese ritmo ahora en las tablas después de haber actuado en El Laberinto?
R. Dicen que cuando no le va bien a un actor pone un restaurante o hace teatro. En mi caso lo llevo pararlelo a mi carrera de actor de televisión y cine. Es paralelo, no lo concibo cómo independente el uno del otro.
El Laberinto es una de las mejores series que he hecho. Yo le metí todo lo que pude, cómo le haya ido no depende de mí, no depende del artista, depende de cómo esté posicionado el mercado y de muchos otros factores. Me esforcé como actor pero no le fue bien. Se puede ver en Internet de hecho yo la terminé de ver en Internet porque la sacaron intempestivamente del aire... pero independientemente desde que tengo cartón de profesional en esta materia hago teatro paralelamente. Está inherente a mi forma de ser.

P. ¿Cuál es su paraíso personal?
R. Son varios. Me gusta mucho leer, la soledad. Me gusta mucho entrenar solo, el teatro, la música. Últimamente encontré Netflix (plataforma de películas y videos en Internet), qué ‘hijueputa’ paraíso eso, bueno para los que nos gusta el cine. Creo que mi paraíso está en lo visual.

P. ¿Qué disfruta hacer cuando viene a Cartagena?
R. Hermano ‘Quiebracanto’ me gusta. Me gusta mucho la salsa, además que la señora que vende cigarrillos me debe unos chicles (ríe). Me gustan mucho las Islas del Rosario, tengo a un gran amigo que es de acá que es Ramsés Ramos. Él es uno de mis mejores amigos. Un actorazo cartagenero, un director el ‘berraco’.
Mi nexo también está con el mar, y he ganado dos Indias Catalina, he estado en los festivales de cine, pero me gusta más hablar de los aspectos cotidianos como el cóctel de camarón que venden afuera de Quiebracanto.
Ahora eso lo dice uno porque viene de afuera, pero el día a día aquí debe ser muy duro porque la canícula es bastante brava. Tiene uno que tener un proyecto de vida para poder estar muy aterrizado y muy contento. Me contaban que la gente se reconoce al extranjero porque va a la playa. Aquí para un cartagenero el mar es parte de la pintura del paisaje.

P. ¿Las mujeres?
R. Son mujeres muy lindas, las mujeres de aquí son muy bonitas.

P. ¿Cómo es presentar una obra de teatro en Cartagena?
R. Siento que todos los públicos son diferentes. Siento que es muy abierto, relajado y receptivo... es muy agradable presentar un teatro aquí, la gente goza con lo que he hecho.

P. Sobre todo porque aquí, más que en otras ciudades, es casi una gala ir a teatro.
R. Sí. Para la gente es un evento ir a teatro porque la gente se acicala, se prepara para eso y entonces tiene una disposición al evento. Y hay un mayor engranaje de la obra porque nosotros también nos preparamos, eso siempre ocurre.
Yo quiero entrar en la técnica del Circo del Sol. Esa gente hace el número y todos los días ensayan, dicen que son monstuosamente técnicos, hablo del resultado que es óptimo. Cuando yo pienso en eso a mí ya no me da lugar a pasatiempos... la informalidad de la que estamos hechos los actores en Colombia es la que hace que haya tanta espontaneidad.

Perfil
Nació el 1 de mayo de 1966. Hizo caricaturas políticas para el diario El Espectador bajo el pseudónimo “Picho & Pucho”. Su primer protagónico llegó en 1993 con la telenovela “Detrás de un ángel” junto a Margarita Ortega, seguida de la serie “La Otra Mitad del Sol”.
Tiene un contrato de exclusividad con el Canal Caracol del cual este ha sido su plataforma y su posicionamiento actoral. Ha participado en más de 15 telenovelas colombianas.  La modelo y actriz Sara Corrales admitió haberse enamorado de él luego de que saliera a la luz el triángulo amoroso conformado por ella, Robinson y Adriana Arango, de la que se divorció hace dos años tras el incidente. Tiene un hijo llamado Juan José.

Uno de los mayores éxitos de Robinson fue su actuación en La Saga Negocio de familia. FOTOS: FERNANDO PARRA L. – EL UNIVERSAL
Uno de los mayores éxitos de Robinson fue su actuación en La Saga Negocio de familia. FOTOS: FERNANDO PARRA L. – EL UNIVERSAL
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