comscore
Facetas

El fallo que indignó a Colombia

Compartir

Indignación por lo perdido y por lo que solo se podrá calcular en el futuro, es lo que sienten los colombianos por el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) que dejó al país sin buena parte de su mar.
Muchas voces se alzaron para pedir que Colombia no cumpla con el mandato del tribunal, tal como lo han hecho algunos otros estados en casos similares. Es el caso de El Salvador que se ha negado a acatar el fallo en el litigio con Honduras y Nicaragua por el Golfo de Fonseca.
Sin embargo, el camino no parece ser otro que el de acatar el fallo.
Si Colombia desacata el fallo de la CIJ, habría graves consecuencias que van desde el rompimiento de relaciones diplomáticas con Nicaragua y algunos países que lo respalden hasta la probabilidad de una intervención militar del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
De hecho, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, declaró, al conocer el rechazo de Santos, que “es un acto que muestra irrespeto total al derecho internacional, a la Corte, al pueblo colombiano y a él mismo porque había comprometido la palabra” de cumplir la decisión.
Por no haber un organismo que garantice el cumplimiento de los fallos a nivel internacional se “deja a las partes para que a través de medidas económicas como bloqueos y embargos, obliguen al otro Estado a cumplir la sentencia”, indicó el profesor de Derecho Internacional de UPB, Raúl Molina.
Si esto no funcionara, Nicaragua puede acudir a la CIJ “para que Colombia cumpla vía Consejo Seguridad”, señaló Ricardo Abello, profesor de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario.
“A los Estados no les gusta cumplir con los fallos que pierden por el orgullo nacional. Por eso es que se ha preferido cumplir, sin decir que están cumpliendo. Por ejemplo, en el caso de Nicaragua contra Estados Unidos, por las acciones militares y paramilitares contra el país centroamericano, E.U. no quiso cumplir la decisión de frente, pero sí lo hizo mediante acuerdos de cooperación y amistad entre los dos países”.
Los recursos ante la CIJ que podría usar Colombia son, por un lado, la revisión del fallo y, por el otro, la interpretación del mismo.
En el primero, si bien el tribunal podría revisar su decisión, para que ello ocurra se necesitaría que “aparezca una prueba que no haya sido tenido en cuenta en el proceso. Y este no es el caso”, dijo Molina.
Y, con la interpretación, solo se pide aclarar algunas partes del fallo, pero no se cambia sobre lo decidido.
Y cabe recordar que Colombia dijo que rechazaba el fallo en los aspectos que tienen que ver con la delimitación marítima porque la otra parte de la decisión del CIJ reconoció la soberanía sobre los siete cayos que pretendía Nicaragua.
De manera oficial, aún no se conoce el mapa de cómo quedaron las nuevas fronteras del país en el mar Caribe. El Instituto Geográfico Agustín Codazzi es el encargado de levantar la nueva cartografía, pero no lo puede hacer hasta tanto no haga un estudio técnico, en el que se interprete el fallo de la CIJ, y este haya sido avalado por la Cancillería. Antes de esto, no habrá mapa oficial del Estado colombiano.
LO QUE DICE EL FALLO
Según el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya, Colombia continuará ejerciendo soberanía sobre siete cayos adyacentes al archipiélago de San Andrés y Providencia, pero perdió cerca del 40 por ciento del mar territorial que antes tenía.
Se determinó que Colombia tiene soberanía sobre los cayos de Alburquerque, Bajo Nuevo, Este-Sureste, Quitasueño, Roncador, Serrana y Serranilla. Sin embargo, el Alto Tribunal extendió hacia el oriente la soberanía marítima de Nicaragua.
Las coordenadas de la nueva frontera mantienen un radio de 12 millas náuticas alrededor de los cayos de Serrana y Quitasueño.
Según un comunicado oficial de la CIJ se decidió por unanimidad “que la frontera marítima única en torno a Quitasueño y Serrana seguirá, respectivamente, sobre de 12 millas náuticas de arcos que miden desde QS 32 y de mareas bajas elevaciones ubicadas dentro de las 12 millas náuticas de QS 32, y un sobre de 12 millas náuticas de arcos medidos desde Serrana Cay y los cayos otros de su entorno”.
Agrega el texto que: “se decide, por unanimidad, que la línea de la frontera marítima única que delimita el plataforma continental y las zonas económicas exclusivas de la República de Nicaragua y la República de Colombia se siguen las líneas geodésicas que unen los puntos con coordenadas:
 

Latitud norte Longitud oeste
 13° 46' 35.7"  81° 29' 34.7"
 13° 31' 08,0"  81 ° 45' 59,4"
 3.13° 03' 15.8"  81° 46' 22.7"
 12° 50' 12.8"  81° 59' 22.6"
 5.12° 07' 28.8"  82° 07' 27.7"
 6.12° 00' 04.5"  81° 57' 57.8"
 

¿Colombia, debe cumplir o no el fallo?
¿Colombia, debe cumplir o no el fallo?
Las playas de Isla Bolívar, y sus aguas repletas de biodiversidad, hacen parte de la Reserva Mundial de Seaflower. CORTESÍA / PRENSA CANCILLERÍA
Las playas de Isla Bolívar, y sus aguas repletas de biodiversidad, hacen parte de la Reserva Mundial de Seaflower. CORTESÍA / PRENSA CANCILLERÍA
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News