La decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) cambia el mapa de las fronteras colombianas, pues reconoció la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés pero dejó, en medio de territorio extranjero, dos cayos en el mar Caribe.
La nueva delimitación marítima le concede a Nicaragua 75 mil kilómetros del mar colombiano para que pueda explotarlos como zona económica.
Pero Colombia no ha perdido mar territorial, como se ha dicho equivocadamente sino zona económica exclusiva.
El Mar Territorial es el sector del mar en el que un Estado ejerce plena soberanía como ocurre en las aguas internas de su territorio. Según la Convención del Mar, el Mar Territorial es aquél que se extiende hasta una distancia de 12 millas náuticas (22,2 km) contadas a partir de la línea de base desde las que se mide su anchura.
En el caso de Colombia, esta línea de base se obtiene al unir puntos desde Cabo Tiburón, en la costa del Darién hasta Punta Gallinas en la Guajira. incluyendo a Isla Fuerte, San Bernardo, Islas del Rosario, Punta Canoa, Bocas de Ceniza y Punta Aguja. Todo el mar que esté entre esta línea y las costas se llama Mar Interior.
El Mar Territorial de Colombia tiene un área de 35 mil kilómetros cuadrados.
A partir del límite del Mar Territorial, hay otra franja de 12 millas de ancho, que se pactó en los tratados internacionales con base en el derecho del mar y que se llama Zona Contigua, en nuestro caso de 33 mil kilómetros cuadrados.
A partir del límite de la Zona Contigua y hasta 200 millas náuticas, se extiende una franja llamada Zona Económica Exclusiva, también denominada Mar Patrimonial, donde cada país ejerce soberanía y puede explotar con exclusividad sus recursos.
Sin embargo, esta última franja inevitablemente se superpone con las frajas similares de los países vecinos, por lo cual se fijan los límites reales a través de tratados.
En resumen, el Mar Territorial de Colombia no se ha visto afectado por la decisión, lo que se afectó fue la Zona Económica Exclusiva de nuestro país.

