No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad. La frase, como ustedes saben, es de Gabo.
Nos la pasamos toda la vida detrás de ese concepto. Todos, inevitablemente, somos más o menos felices. Es una búsqueda constante que el diccionario de la Real Academia Española define como aquel estado de grata satisfacción espiritual y física. Puede ser una persona, situación, objeto o un conjunto de éstos el que contribuya a hacernos felices. Otros, en cambio, ven a la felicidad como la ausencia de inconvenientes o tropiezos.
***Eduard Punset, escritor y divulgador científico español, ha explicado que ni la salud ni el dinero son determinantes en la felicidad. Sí lo son las relaciones sociales. Dice que las personas que son felices saben invertir su tiempo.
Cuando se habla de este tema cada quien tiene su propia receta. Hay tantas frases que marean tan sólo leerlas. No en vano la búsqueda de la palabra felicidad genera automáticamente 58 millones 300 mil resultados en Google.
Se ha dicho demasiado desde perspectivas religiosas y científicas. Cada minuto sale un nuevo estudio de alguna universidad impronunciable que desvirtúa el estudio anterior. De manera que navegamos en una bruma de sentimentalismos, cosa que se refleja en las incontables páginas y páginas que se han escrito al respecto.Martin Seligman, profesor de psicología en la universidad de Pennsylvania, Estados Unidos, ha esclarecido las causas de la depresión y es uno de los abanderados de la psicología positiva. Seligman dice que aunque no existe una fórmula de la felicidad, hay tres pasos que pueden hacer más feliz a una persona. Apunte.
—El primer ejercicio es que antes de irte a la cama hoy y durante los próximos siete días, tienes que escribir tres cosas que han ido bien durante el día y el por qué han ido bien—dice Seligman—. Eso es todo. Y el resultado es algo contagioso. Una vez que se ha acabado el ejercicio se sigue haciendo. A los seis meses la gente que hace esto está mucho menos deprimida y mucho más feliz. Esta es una intervención muy simple que funciona. Según nuestros datos, se ha demostrado que tienen para la depresión un efecto mayor que la terapia cognitiva y que la medicación.
El segundo ejercicio está relacionado con la fuerza del agradecimiento. Es el correlativo más fuerte de la satisfacción en la vida, estar agradecido.—El segundo ejercicio para esta noche y para las dos semanas próximas: piensa en alguien que está vivo que ha hecho algo por ti que es increíblemente importante y nunca se lo has agradecido lo suficiente. Lo que quiero que hagas durante la semana que viene es que redactes un escrito de unas 300 palabras en la que aparezcan palabras concretas que la persona dijo y cómo te afectó, en qué situación estabas, la influencia que tuvo en tu vida y en qué situación estás ahora. Esa es la primera parte. La segunda parte es llamarla por teléfono y decirle que quieres ir a visitarla pero sin decirle el motivo. Finalmente hay que ir a su casa y leer en voz alta el escrito.
De acuerdo con Seligman se ha demostrado en estudios controlados que esto hace a la gente mucho más feliz y esto dura por lo menos un mes después del ejercicio.
El tercer tipo de ejercicio es el siguiente: la semana que viene haz algo que sea divertido, pero también algo que sea altruista, filantrópico.—Cuando hacemos esto se produce una regularidad muy interesante. Al hacer algo divertido cuando se ha terminado desaparece, pero cuando se hace algo filántropico sucede algo muy diferente, se mantiene una sensación.
***El budismo, por ejemplo, considera que la felicidad duradera se alcanza al erradicar el anhelo ansioso, que implica evitar compromisos con los demás, lo que a su vez se consigue sólo al “despertar” de la ilusión del “yo”, es decir, el mantenerse alerta y exento de la naturaleza de la vida y la existencia, a través de una postura pasiva, no participativa, de la conservación de la vida.Pero sin ponernos demasiado abstractos, a continuación cinco cosas que no sabía sobre ese nivel emocional.
1Música para sonreír. Escuchar música alegre no solo aumenta la sensación de felicidad y dibuja una sonrisa en nuestro rostro. También incrementa nuestra capacidad para percibir caras felices alrededor, a veces incluso cuando no hay rostros sonrientes que detectar, tal y como demostraba un estudio de la Universidad de Gronigen publicado en la revista PLoS One. Las canciones tristes, según la investigación, tienen el efecto opuesto.
2Felicidad según el género. En primaria, los niños son más felices que las niñas. En concreto, según un estudio de la Universidad de Ulster (Irlanda), solo una cuarta parte de los chicos se sienten felices leyendo, escribiendo y acudiendo a la escuela, mientras que el 44% se describen como “completamente felices” realizando estas mismas actividades. Sin embargo, al final de nuestras vidas las mujeres se sienten más infelices y descontentas con los logros alcanzados. Concretamente, las mujeres son más felices hasta los 47 años de edad, y a partir de ese momento los hombres les toman el relevo, según publicaba Anke Plagnol, de la Universidad de Cambridge, en la revista Journal of Happiness Studies.
3A más televisión, menos felicidad. Lo que haces en tu tiempo libre define cómo de feliz eres. Un estudio de la Universidad de Maryland basado en datos de tres décadas demostró que las personas felices suelen pasar implicarse más en actividades sociales, dedican más tiempo a leer el periódico y acuden más a las urnas a la hora de votar que las personas infelices. Estas últimas, sin embargo, dedican la mayor parte de su tiempo a ver la televisión.
4Experiencias nuevas. Un estudio estadounidense dado a conocer en Personality and Social Psychology Bulletin desvelaba que para mantener un estado permanente de felicidad hacen falta dos cosas: tener experiencias nuevas que supongan cambios positivos y apreciar lo que tenemos en lugar de desear muchas cosas. Dicho de otro modo, la variedad es “la salsa de la vida”, y la felicidad no consiste tanto en obtener lo que uno desea sino en valorar lo que se tiene.
5Ser feliz alarga la vida. Según un análisis publicado en la revista Journal of Happiness Studies a partir de 30 estudios, la felicidad prolonga la existencia de las personas sanas porque evita que caigamos enfermos. Los investigadores lo atribuyen, por un lado, a que la infelicidad crónica causa estrés y altera el funcionamiento del sistema inmune, y por otra parte a que cuando nos sentimos felices somos más propensos a escoger un estilo de vida saludables. Una investigación de la Universidad de Nebraska realizada con 10.000 adultos también confirmaba que las personas felices y satisfechas con su vida gozan de mayor salud y padecen menos enfermedades crónicas.
Doce pasos para vivir contentos1. Reconozca las cosas buenas.2. Cultive el optimismo.3. Evite compararse con los demás.4. Tenga gestos de amabilidad con los otros.5. Cultive la amistad.6. Haga lo que le gusta.7. Disfrute las cosas que le dan placer.8. Comprométase con sus metas.9. Desarrolle estrategias para lidiar situaciones difíciles10. Aprenda a perdonar.11. Practique una religión o la espiritualidad.12. Cuide su cuerpo.
