Hay quienes piensan que crecer en un barrio humilde es sinónimo de estancarse.
Chapacuá es un barrio popular de Cartagena de Indias, donde el sol refulge con fuerza contra el pavimento de las calles a medio terminar.Pese a la violencia e inseguridad y al constante temor con el que se vive en Chapacuá, de allí han surgido talentos locales que se expanden por Colombia. La ex reina de belleza y actriz Jeimy Paola Vargas persiguió un sueño y el actor Antonio Jiménez también lo hizo.
La persona y el personajeAntonio José Jiménez le saca suspiros a sus fans con su porte y estatura, lo que contrasta con unos diminutos y rasgados ojos negros.Sonrisas vienen y van en su rostro con facilidad. No se puede encontrar dureza en las facciones de este digno exponente de la raza negra. Algo posee que aparta la fuerza de su voz y su consistencia corpórea, para darle paso a una dócil criatura.
De pequeño jugaba béisbol. No juega fútbol pero su papel le permitió exigirse hasta encontrar nuevas aristas. Tanta ha sido su preparación que resalta (con brillo en sus ojos) haber participado en una que otra jugada de su personaje en “La Selección”.
Ahora lo vemos de nuevo en las pantallas de la televisión nacional en el papel del ídolo del fútbol, Freddy Rincón. Esta vez nos alejamos de su personaje y encontramos a Antonio. Sólo a Antonio. No hace mucho este actor era preparador físico además de modelo en la fría pero acogedora Bogotá. Para sus fans y los que aún no lo conocen, aquí les va un poco de Antonio:
Edad y fecha de nacimiento:-Tengo 28 años. Naci el 22 de mayo de 1985. Criado en el barrio Chapacuá de Cartagena. “Chapacuero de pura cepa”, afirma el actor.
¿Por qué no cambiarías a Colombia por ningún otro país?-No cambiaría a mi país por la calidad de personas que acá se encuentran, por su cultura, su gastronomía. En general me encanta ser colombiano y sentir en el corazón la dicha de poder decirlo a boca llena dondequiera que vaya.
¿Qué te saca de quicio?-Me saca de quicio la injusticia, el protocolo, el monopolio, el poder robado y mal ejercido.
El regaño que más te haya dolido (injustamente)...-Una vez en medio de una grabación, me regañaron muchos de los técnicos: coordinador, asistente de dirección, jefe de luces y hasta el técnico de sonido por una posición que yo tenía en el set. De lo que ninguno de ellos se percató, fue que el mismo director fue quien me ubicó allí. Luego de una jornada amarga de grabación, se supo que yo solo estuve cumpliendo órdenes del superior y ahí fue donde todos se dieron cuenta que habían sido injustos. Aún así no hubo manifestaciones de disculpa por parte de ninguno, realmente fue el día mas maluco de mi carrera hasta hoy.
¿Qué le dirías a los niños de tu barrio en Cartagena para que al igual que tú, persigan sus sueños?-Lo que tengo para decirle a los niños de mi Chapacuá y de Colombia es que lo difícil de los sueños es no tenerlos, que el principal obstáculo es el pesimismo y que el mejor momento para trabajar por ellos es ¡YA!
¿Para qué te ha servido el papel de Freddy Rincón?-Este rol de futbolista ‘crack’...me ha enseñado precisamente a saber que las limitaciones son mentales y que el pesimismo es el peor aliado. Yo llegué a este personaje sin tener idea de correr con una pelota entre los pies y sin haber conseguido nunca en mi vida, anotar un gol. El reto era ahí y en ese momento. Gracias a eso supe de lo que soy capaz y que nada, por más nuevo que sea en mi vida, me quedará grande... sólo unos zapatos talla 46 (risas).
¿Cuál es tu lema o la frase que mejor te define?-¡Nunca es tarde cuando la dicha es buena!
Es cierto. Nunca es tarde cuando la dicha es buena.

