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El hombre detrás del himno de San Juan Nepomuceno

Esta es la historia de un hombre perseverante llamado Gabriel Serrano. Hoy tiene 101 años y un inmenso aporte a la cultura sanjuanera.

Dana Romero Iriarte

15 de febrero de 2022 12:17 PM

Desde joven, Gabriel Serrano tenía claro en qué quería convertirse cuando creciera, pero lo ocultó durante mucho tiempo. Mantuvo su pasión por la música bajo las sombras, debido al posible rechazo por parte de su padre. Él esperaba que su hijo dedicara su vida al campo, como solía hacer la mayoría de nativos de San Juan Nepomuceno en aquel entonces.

Aun así, el señor Serrano se aseguró de que Gabriel terminara la primaria. Luego, él mismo decidiría trasladarse hasta Cartagena para cursar bachillerato y obtener su título, pues en su municipio no había instituciones con ese grado académico. Lea también: José Saramago, 100 años de un escritor al que todos deberíamos leer

Gabriel se preparó durante su estancia en la ciudad para confesarle a su padre —justo después de poner el primer pie en San Juan— que quería ser músico. Cuando se armó de valor y lo hizo, la reacción fue la que temía: “Los músicos solo se dedican a tomar ron”, esa fue la tajante respuesta por parte del hombre que lo había criado.

El joven hizo caso omiso y siguió lo que su corazón le dictaba, se dedicó a la música los años posteriores, sin necesidad de ocultarlo como lo venía haciendo, pues para ese entonces ya había compuesto varias canciones sin que nadie lo supiera.

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Ingresó a la Armada nacional

Un grupo de la Armada llegó a San Juan, en 1941, buscando a aquellos jóvenes que quisiesen incorporarse a la institución. Gabriel Serrano se postuló, por voluntad propia, para hacer parte de la Infantería de Marina a sus 21 años. Una vez dentro, su desempeño fue tan destacable que a los seis meses fue promovido a Corneta de Órdenes con sueldo de Cabo segundo.

Luego de dos años de actividad, regresó a su tierra natal como reservista, pero al poco tiempo su madre falleció. El dolor tras la pérdida de quien lo trajo al mundo lo sumergió en un período de introspección. Se dio cuenta de que había dejado de lado lo que en realidad le apasionaba: la música.

Mi papá fue trompetista de la banda de la Base Naval durante 15 años, es decir, hasta el momento en que se retiró de la vida militar como suboficial jefe”

Néstor Serrano, hijo de Gabriel.

Fue entonces cuando se trasladó a Cartagena, por tercera vez, con el firme propósito de ingresar nuevamente a la Armada, esta vez en la Escuela Naval. Una vez admitido, solicitó integrar la banda de músicos de la Base Naval.

“Papá fue trompetista de la banda durante 15 años, es decir, hasta el momento en que se retiró —como suboficial jefe — de forma definitiva y con honores, en abril de 1958. Luego regresó a Nepomuceno”, relató Néstor Serrano, de 62 años y uno de los hijos de Gabriel.

Entre la docencia y la música

Ya en San Juan Nepomuceno, Gabriel se dedicó a enseñar música en la primaria Normal de Varones Diógenes Arrieta, desde que el centro educativo fue fundado, en 1960. También, lo asignaron como profesor de educación física en la misma institución, gracias los conocimientos adquiridos en la vida militar y sus estudios como licenciado en la materia.

Además, dejó conformada la banda de paz de esta institución educativa luego de doce años de su ingreso, la cual sigue existiendo. Le puede interesar: El taxista de Cartagena que escribió un libro de sus vivencias

Serrano continuó ejerciendo la docencia en las mismas áreas pero en Cartagena, desde el año 1972 hasta 1985, en los colegios Liceo de Bolívar, Departamental Nuestra Señora del Carmen y Cooperativo de Choferes de Cartagena.

Pero nunca dejó de componer, hace 20 años varias de sus canciones llegaron a ser grabadas en un estudio musical, e incluso llegó a hacer más de un disco de ritmos vallenatos y paso doble.

70
años de casados cumplirán Gabriel Serrano y Corina Ledesma este año.

Gabriel, a sus 101 años

Hoy, Gabriel Serrano vive en el barrio Daniel Lemaitre de Cartagena, junto a su esposa Corina Ledesma, de 90 años, con la que pronto celebrará las bodas de titanio por sus 70 años de casados. También vive con su hijo Néstor, el penúltimo de los siete que tuvo el señor Serrano con su esposa: Édgar, Gabriel, Faneth, Gustavo, Ramiro y John, todos profesionales.

“A inicios de octubre del año pasado a papá se le bajó la presión, le subió la temperatura y le detectaron neumonía. Estuvo hospitalizado desde el 18 de octubre hasta el 13 de noviembre”, afirmó Néstor.

Cuando le dieron de alta le facilitaron una camilla médica en casa durante seis meses, una enfermera por tres meses y terapias de fonoaudiología debido a que olvidó masticar y tragar alimentos. Luego de eso la salud de Gabriel se ha mantenido estable. Lea aquí: La curiosa historia de cómo se construyó la iglesia católica de Arjona

De acuerdo con el relato de Néstor, el capitán de corbeta Díaz, quien compartió algunos años con Serrano en la Armada, estuvo muy pendiente de su estado de salud. En una ocasión lo visitó y le aseguró que le haría un homenaje debido a la gran estima que le tenía.

Esa no ha sido la única ocasión en que alguien ha querido hacerle un reconocimiento a Gabriel, en San Juan Nepomuceno también le rindieron homenaje por su aporte cultural, por sus 12 años de docencia y por conformar la banda de la institución, pero sobre todo por haber sido el autor del himno municipal.

Sin duda alguna, Gabriel Serrano escogió el camino correcto, hasta ahora se han mencionado solo algunos de sus logros, y es que un siglo de vida tiene mucha tela por cortar y sus hijos mucho por contar. Solo queda afirmar que Gabriel, reconocido como hijo ilustre de su tierra natal, ha dejado un legado que perdurará en la historia de la cultura cartagenera y sanjuanera.

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