Paulina Anchía, la genio precoz del diseño

17 de noviembre de 2019 12:00 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Paulina Anchía es tan pero tan fuerte como para crear a sus 11 años el modelo de negocio que sacó de una crisis económica a su familia, y al mismo tiempo tan pero tan dulce como para enternecer al auditorio repleto del Teatro Adolfo Mejía con sus palabras y con su sonrisa.

Ahora, Paulina tiene 13 años y la propiedad suficiente para hablar de diseño, de sueños y de cómo desde los 5 años diseña un sueño que parecía a inalcanzable: tener su propia marca de carteras.

“Es que para mí las carteras son como el alma, uno guarda allí lo mejor que tiene, lo que más le gusta”, me explica con su ternura inagotable esta pequeña, nacida y radicada en San Juan de Puerto Rico. Estamos en el backstage del Teatro y ella acaba de protagonizar un conversatorio junto a su mamá, Betty Martínez, en el marco de la cumbre Latin American Fashion Summit.

Paulina ni siquiera hablaba bien cuándo comenzó con todo esto. Tenía escasos 5 años cuando empezó a fabricar carteras de papel: usaba crayones, una raqueta y tijeras e intentaba enseñarles a otros cómo hacerlo a través de videos. A los 6, comenzó a tomar clases de costura y se la pasaba diciéndole a su mamá que montaran una tienda... “¿Por qué los demás sí pueden y nosotros no?”, decía. “No es que yo no le tomara la palabra, pero era muy niña... Yo le decía que sí, que algún día”, recuerda Betty.

La crisis, el empujón que faltaba

¿Pero cómo pasó Paulina de carteras de papel a las de ‘verdad, verdad’? Gracias a una crisis, en un día de lluvia.

Betty lo recuerda: había perdido su empleo como vendedora de publicidad en San Juan de Puerto Rico y el dinero escaseaba. Betty salió al patio a llorar, ya no aguantaba tanta incertidumbre por no tener trabajo, por no saber cómo iba a pagar las facturas y cómo iba a garantizar el bienestar de sus dos hijos y del resto de la familia. A unos metros, sin que Betty lo notara, estaba Paulina... Ella, que entonces tenía apenas 8 años, la miraba, entendía perfectamente lo que pasaba y sabía cuál era la solución. Poco después de ese episodio, Paulina sorprendió a su madre regalándole un dibujo donde ella aparecía entre rayos de luz. “Mamá, esos rayos son estrellas que están cayendo y tú no quieres ver... Ahora es el momento de hacer las carteras”, le dijo. Y así fue, se arriesgaron a dar el primer paso. Ahí estaba Betty, muerta del susto frente a la posibilidad de fracasar, y ahí estaba Paulina, más que segura de cada paso y de sus sueños.

...“Decidimos que, si lo íbamos a hacer, debía tener un propósito de vida -me explica Betty sonriente-”.

¿Cuál es ese propósito y cómo comenzaron con él? -pregunto.

-Pues, desde pequeños mis hijos y yo siempre hemos tenido una empatía hacia el ser humano increíble y hemos querido luchar por el ser humano, por el bienestar... Paulina siempre nos ha acompañado a las labores sociales que como familia tenemos en islas como República Dominicana y Cuba y el mismo Puerto Rico cuando los huracanes, así que cuando creamos la marca, lo hicimos con un propósito, es parte de nuestro ADN. No podíamos hacer una marca por hacer una marca, debía tener un sentido, así que nos aliamos con la fundación de Ricky Martin, que previene a través de la educación la trata humana, uno de los crímenes más atroces del mundo entero. Ahora puedo decir que Paulina, siendo una niña, puede convocar para educar sobre este tema. ¡Es increíble!

La marca nació en 2017 como el sello de bolsos y carteras diseñados en Puerto Rico por Paulina y con la ayuda de Betty, y confeccionados en Colombia (Medellín y Bogotá). Se llama BeAmina.

¿Por qué BeAmina?

-Cuando todo tomó forma dijimos, bueno, el nombre debe significar algo... Si quieres di la historia tú -Betty le habla a Paulina.

-Cuando yo nací, mi hermano no podía pronunciar mi nombre y me decía Amina, y Amina significa ‘guerrera de vida’ y entonces you want to become an Amina, tú quieres convertirte en una Amina y pues Be (Ser)-Amina...

¡Una niña grande!

En medio del conversatorio, justo antes de nuestra entrevista, a Paulina le preguntaron que a quién quería conocer y ella se quedó callada un momento. “Quería conocer a Carolina Herrera y hace un ratito la conocí”, dijo después del silencio y todos reían.

Carolina, la de CH, la diseñadora venezolana que todo el mundo conoce y aclama, estaba ahí, a unos metros de la niña. Ella, una leyenda viva de la industria, escuchaba lo que una muchachita de 13 años tenía por decir.

Más tarde, después del conversatorio de Paulina y Betty, había uno más, el de cierre, entre Carmen Busquets y Carolina Herrera -precisamente-. Obvio Paulina estaba en el público, incluso pidió el micrófono para preguntarle algo a Carolina.

¿Qué nos recomiendas a los que apenas estamos empezando? -dijo.

-No tengo que enseñarte nada, tú ya lo sabes todo -le respondía la mismísima Carolina Herrera a aquella niñita que empezó a soñar con carteras de papel y terminó creando su propia marca.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Facetas

DE INTERÉS