Facetas


Valeria Espinosa, de Turbaco a la NASA

Valeria tiene 15 años y fue invitada por She Is al centro de aprendizaje de la NASA en Texas, como premio a su faceta de joven líder ambiental.

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

01 de mayo de 2022 12:14 PM

Tiene 15 años y desde que le dieron la noticia de que iba a la Nasa (Houston, Texas) no deja de sonreír. “Mi mamá enseguida lo publicó en Facebook, me comenzaron a llamar mis amigas, mi familia... de todas partes. Ella se siente muy orgullosa porque no creía que alguno de sus hijos iba a hacer ese tipo de viajes, hacer esto que estoy haciendo”, dice Valeria Espinosa Zabaleta. Ella estudia en la Institución Educativa la Buena Esperanza de Turbaco y su paso por la institución la sigue moldeando como líder.

Empezó en el 2018 con un proyecto que utilizaba los residuos que se dan en el restaurante escolar para compostaje, como abono orgánico. Esa idea quedó aplazada por la pandemia pero el reconocimiento llegó con la iniciativa Guardianes del Arroyo, y la construcción de un prototipo que ayuda a disminuir los niveles de contaminación de las aguas que son servidas provenientes a las casas cercanas del arroyo Cucumán. Se llevaron el premio Ondas de Minciencias y han recorrido varias ferias escolares con esta idea que prueba que una planta sí puede ser efectiva para bajar paulatinamente los niveles de contaminación del agua. El proyecto está titulado ‘Diseño de un micro humedal artificial que permita disminuir los niveles de contaminación del agua que son servidas al arroyo Cucumán del municipio de Turbaco Bolívar’.

“El resultado se da gracias a la planta capacho Canna Indica que tiene propiedades fitodepuradoras. El objetivo no era que los niveles de contaminación bajaran completamente, pero sí demostramos que funciona para que disminuyan”, añade Valeria con voz firme pero a la vez suave por su dulce tono.

Paola Tenorio Carrascal es la docente del área de Ciencias Naturales que lidera el semillero de investigación de la Institución la Buena Esperanza, dice: “Trabajamos con el programa de MinCiencias, que es apoyado por la Universidad Tecnológica de Bolívar. Con el proyecto ganamos el premio Ondas en la feria nacional y representaremos a Bolívar en un evento internacional que será en junio o julio en México o en Chile, no sabemos”. Te puede interesar: Cómo sobrevivir 10 horas en medio del mar, solo, a oscuras y amarrado de manos.

La invitación a la NASA llegó a través de una convocatoria de internet de SHE IS - Ella es astronauta. La Fundación She Is firmó una alianza con el Space Center de la NASA, para impactar la vida de niñas en Perú, Colombia, Costa Rica y Ecuador que rompen los paradigmas de la pobreza. La apuesta fundamental es empoderarlas, motivarlas e inspirarlas para que sean ícono y modelo a seguir de millones de niñas.

“La convocatoria se las envié a las chicas del grupo de investigación, pues es para niñas entre los 10 y 15 años. Las motivé a que escribieran, a que diligenciaran los formularios. Escogieron a Valeria, líder también de la fundación Dame esos Cinco, una niña que se preocupa mucho por la comunidad”, rescata la profe Paola.

Reconocidos por MinCiencias

Todos los proyectos reconocidos por Ondas de MinCiencias están en el libro Ecoartefactos junto con proyectos de otros jóvenes que lideran iniciativas medioambientales.

“Son 35 niñas que vamos a viajar al Space Center de la NASA. El programa lo creó la fundación She Is y con apoyo de otras empresas, ayudan económicamente a pagar el viaje y que muchas niñas cumplan su sueño”, continúa Valeria.

Mientras hablamos, la profesora toma fotos, emocionada porque la entrevista en un medio de comunicación es la evidencia de la realidad de Valeria, que a su vez prueba que los sueños sí se pueden cumplir para las niñas de barrios pobres de Colombia, como ella.

“Ese fue uno de mis sueños desde chiquita, ir a la NASA, y ahora lo puedo cumplir. Siempre se me han venido muchas ideas. Yo lo que aprenda allá es para compartirlo. También aprender de las niñas que asistan, de su cultura lo que viven en su municipio, quiero que docentes y estudiantes se animen a participar”, menciona.

El rector Raimundo Almanza, de La Buena Esperanza, explica que “el colegio es técnico agropecuario y está en una zona de Turbaco donde las oportunidades son muy pocas para las familias de los estudiantes y la estigmatización es muy alta. Y que un niño de esta comunidad sobresalga y muestre lo que realmente es... ¡es un orgullo para nosotros!”. Hace más de seis años tienen un proyecto de arte, pintura y deporte dirigido a los niños y jóvenes. Hay chicos que quieren ir a Corea del Sur a participar en eventos de taekwondo, músicos jóvenes, científicos que dan sus primeros pasos... “Queremos que se deje de estigmatizar el barrio de donde son, zonas a donde ni el transporte público quiere llegar”, dice el rector.

Paola tiene los ojos llenos de emoción. “Estos jóvenes vienen con sueños, esperanza, ellos quieren ser abogados, médicos astronautas, científicos. Los jóvenes deben creer en ellos mismos, ¡sí se puede!”.

Reciba noticias de El Universal desde Google News

TEMAS

  NOTICIAS RECOMENDADAS