Hola.
La meditación, para quienes nos hemos criado en Occidente, es sinónimo de “silenciar la mente y tenerla así, sin ningún pensamiento, por un espacio de tiempo”. Para nosotros esto es muy difícil. ¡¿Cómo podemos pasar 15 minutos sin tener un solo pensamiento!? ¡Sentimos que es imposible! Por eso, seguramente, hay muchos que no intentan aprender a meditar, pensando que es para otro tipo de personas.
Yo soy de esas personas que siente que su mente es “cabra”, o sea que brinca de un pensamiento a otro cada segundo. Sin embargo, siempre sentía atracción hacia esa técnica de oriente llamada MEDITACIÓN. Pero no encontraba quién me pudiera enseñar, o al menos tener la certeza de que quien enseñaba era de verdad un “maestro” de esta técnica y que hubiese aprendido con otros maestros de la India, cuna de la meditación.
Y como el dicho: “Cuando es el momento correcto, es el alumno el que llega al maestro…”, pues hace un año encontré a esa persona. Y aprendí a meditar. Y les voy a quitar ese “mito” del que hablé al principio. La mente no se queda quieta, no deja de pensar. Es simplemente aprender a no pelear con ella ni con los pensamientos mientras se medita. Y fluir.
Nos vemos el próximo fin de semana.¡Chao!
