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Revista viernes

Shanghai, el escaparate de China

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En esta “perla”  todo parece ser único, no hay ninguna ciudad en el gigante asiático que tenga su capacidad de seducción. Shanghai es la metrópoli más grande del país y por ende una de las más pobladas del mundo, con sus aproximadamente 20 millones de habitantes.
Shanghai, “La Perla de Oriente” o “El París del Este” como también se conoce, es la ciudad más cosmopolita de China, con su vida ininterrumpida, comercio exuberante -en gran competencia con Hong Kong- es su principal motor económico, ya que goza de un puerto que posee una posición estratégica en el mapa convirtiéndose en eje central entre China y el resto de potencias mundiales.
En esta “perla”  todo parece ser único, no hay ninguna ciudad en el Gigante Asiático que tenga su capacidad de seducción. Es la metrópoli más grande del país y por ende una de las más pobladas del mundo, con sus aproximadamente 20 millones de habitantes.

El “Bund” y el “Pudong”
Su increíble variedad de estilos arquitectónicos como el gótico, barroco, renacentista, neoclásico y art deco, se entremezclan en el boom de la construcción con más de seis mil impresionantes rascacielos de atrevidos y futuristas diseños, pero la cuenta no para, ya que es una ciudad en constante cambio, donde hay grúas por todos lados, sin embargo, como una de las características positivas de este crecimiento, se puede mencionar el gran interés por conservar áreas verdes y espacios armónicos en los cuales es posible pasear y divertirse.
La atracción más popular de Shanghai es el “Bund”, nombre que recibe el paseo peatonal a lo largo del río Huangpu, en la parte del barrio Puxi.  Desde allí se puede “palpar” el contraste entre lo histórico y lo moderno, ya que de su lado se alinean los majestuosos edificios coloniales, como la Aduana, con su famosa campana “Big Ching”, el antiguo Banco de Hong Kong y Shanghai; el Peace Hotel, una de las obras maestras Art-Deco de Asia y el Banco de China.
Mientras, en la otra orilla del río se encuentra el espectacular  “Pudong” que hasta hace poco más de 20 años era un campo de tierras agrícolas, algo que hoy en día es difícil de creer, ya que estamos hablando de la parte financiera de la ciudad, donde se concentran los rascacielos más impresionantes y espléndidos. En esta “Zona Económica Especial”, como fue declarada, se levantan imponentes y colosales edificaciones como la emblemática torre de televisión llamada la “Perla de Oriente”, con 457 metros de altura, contando la antena.
Otros puntos destacados en este perfil es la Torre Jin Mao con 88 pisos, el 8 es el número de suerte chino y justo detrás se ubica el Shanghai World Financial Center que en el 2008 se convirtió en el edificio más alto de China con 492 metros. La característica que lo hace especial y que junta todas las miradas, es el  agujero que posee en su extremo, a unos 440 metros. El por qué de ese curioso diseño, tiene una relación directamente estructural: para filtrar las fuertes corrientes del viento que corren a esas alturas, y así evitar que el edificio se quiebre.

El vendedor propone y el comprador dispone
Salir de compras en el “París del Este” es sumergirse en la práctica del inmenso poder que genera la influencia recíproca entre oferta y demanda. Cualquier cosa que el comprador desee lo encuentra y si no, se lo consiguen.
Armani, Jean-Paul Gaultier, Tiffany & Co, Ferrari, Louis Vuitton, Marc Jacobs y Bulgari han abierto nuevas tiendas y franquicias comerciales invadiendo una de las calles más populares para las compras: “Nanjing Road”, en donde sus 10 kilómetros de longitud están llenos de tiendas de lujo, joyerías, grandes almacenes, zapaterías, teatros restaurantes, salones de belleza, todos ellos con enormes anuncios publicitarios en neón multicolor. Aquí los precios son altos y sólo en algunas tiendas dan la oportunidad de discutir por un precio favorable al cliente, pero sin excederse.
No obstante, en cada una de las esquinas de esta glamurosa calle, el turista puede ser abordado por personas que le mostrarán disimuladamente tarjetas con imágenes de bolsos, relojes y camisetas de prestigiosas marcas, si decide ir a verlos se encontrará caminando por un callejón alterno, estrecho, típico chino, que lo conducirá a la furtiva bodega que contiene las falsificaciones. Aquí  los precios son fijados a través de una genuina cultura del regateo, en donde la barrera del lenguaje se sobrepasa con mímica y calculadora en mano. Llegado el momento del “negocio”  el insistente vendedor propone y el comprador dispone, dada que la competencia es mucha, hacen lo que pueden para retener al cliente. Las reglas son nunca pagar más de una tercera parte del precio inicial y siempre estar atentos a revisar cuidadosamente la mercancía adquirida.
Si además de comprar también quiere visitar zonas de arquitectura tradicional e interés turístico, el bazar que rodea los jardines de Yuyuan es una buena elección. Aquí encontrará sedas, porcelanas, recuerdos de la época Mao, jarrones, quimonos y demás souvenirs... Todo lo que el comprador desee y más. Luego podrá concluir la "faena" internándose en la tranquilidad que brinda Yuyuan, construido hace más de 400 años durante la dinastía Ming y que combina los tres elementos clásicos e imprescindibles de los jardines chinos antiguos: vegetación, agua y rocas, disfrutando de sus estanques llenos de peces de colores, túneles y grutas.
Siguiendo con el contraste, Shanghai no escapa a la combinación de opulencia y pobreza que se vive en otras grandes ciudades del mundo. Porque por un lado, tiene los modernos rascacielos, los puentes, el tren bala, y por el otro la cruzan angostas callejuelas con destartaladas casas de 1 o 2 pisos, en donde cuelgan la ropa a sus afueras y tiran artefactos inservibles a su entrada, detalles que no encajan con la imagen de ciudad moderna, cosmopolita y de negocios. Se ve que la gente sigue con su forma de vida milenaria, comprando y vendiendo cosas, y ejerciendo oficios artesanales como zapateros, tenderos, “ajenos” a las amenazantes torres que los acechan.
Así es Shanghai, un escaparate repleto de sorpresas. Heterogénea y diversa, conocerla puede ser una experiencia diferente para cada uno de los viajeros dispuestos a emprender un viaje al mundo oriental.

La vista nocturna de Pudong, es una de las más espectaculares del mundo. FOTOS IRENE CASSALINS
La vista nocturna de Pudong, es una de las más espectaculares del mundo. FOTOS IRENE CASSALINS
Navegar por el río Huangpu es una buena opción para disfrutar del hermoso panorama del Bund y Pudong.
Navegar por el río Huangpu es una buena opción para disfrutar del hermoso panorama del Bund y Pudong.
La atracción más popular de Shanghai es el "Bund", nombre que recibe su paseo peatonal a lo largo del río Huangpu.
La atracción más popular de Shanghai es el "Bund", nombre que recibe su paseo peatonal a lo largo del río Huangpu.
"Nanjing Road" es una de las calles más populares para ir de compras.
"Nanjing Road" es una de las calles más populares para ir de compras.
Las opulentas calles de Shanghai son cruzadas por callejones con destartaladas casas, en donde cuelgan la ropa a sus afueras y tiran artefactos inservibles a su entrada.
Las opulentas calles de Shanghai son cruzadas por callejones con destartaladas casas, en donde cuelgan la ropa a sus afueras y tiran artefactos inservibles a su entrada.
Yuyuan, combina los tres elementos clásicos e imprescindibles de los jardines chinos antiguos: vegetación, agua y rocas.
Yuyuan, combina los tres elementos clásicos e imprescindibles de los jardines chinos antiguos: vegetación, agua y rocas.
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