Está en las salas de cine de la ciudad una de las recientes cintas del norteamericano de Sam Raimi, “Oz, el poderoso”, una película que recrea el origen del Mago de Oz.
Sam Raimi pertenece a la generación de directores de cine de Hollywood que se han especializado en historias de aventuras, de superhéroes como la trilogía del “Hombre Araña”; todas ellas cargada de un estilo fantasioso, efectos especiales, una estética colorida, humor; y argumentos sencillos, divertidos, así como de adaptaciones acertadas.
“Oz, el poderoso” es la historia de un ingenuo mago que llega a la Tierra de Oz creyendo que ha llegado al sitio donde permanecerá con todo lo que ha soñado: prestigio, comodidades y lujo. Sin embargo, su llegada no es bien recibida por todos y es ahí donde empieza a suceder lo más interesante del filme.
El inicio es sorprendente, atractivo, nos da un adelanto de lo que posiblemente nos vamos a encontrar en el resto de la película; sin embargo, esa expectativa se queda corta, todo lo que nos anuncian al principio poco a poco se va convirtiendo en un largo cuento que le quita ritmo a la película. Cargado de colores y mucha fantasía esta cinta se entretiene con diálogos largos y con una descripción lenta de los hechos, las cuales nos alejan muchísimo de lo que esperamos después de las primeras escenas.
