De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el autocuidado consciente, permite prevenir casos de infartos y diabetes tipo 2 en un 75%, asimismo, se logra reducir los casos de cáncer en un 40%. Dentro del marco del Día Internacional del Autocuidado, que se celebra este 24 de julio, se busca incentivar a los colombianos a reflexionar sobre las prácticas de cuidado personal, recordando la importancia de cuidar la salud y el bienestar en todos los aspectos de la vida.
Además de la apariencia física, el autocuidado también se refiere a la salud mental y emocional, teniendo en cuenta el actual entorno, donde el estrés y las presiones diarias pueden afectarlas. “El autocuidado no es un lujo, sino una necesidad. Es importante prestar atención a nuestras necesidades emocionales y buscar formas de manejar el estrés, como practicar meditación, yoga, o hablar con un profesional de la salud mental cuando sea necesario”, asegura Vivian Gisell Rocha, Coordinadora APS de EPS Famisanar. (Lea aquí: Recomendaciones para el cuidado de los niños en vacaciones)
¿Cuáles son los tipos de autocuidado que existen?
1. Autocuidado emocional: Cuando se trata de la salud emocional, uno de los mejores consejos es asegurarse de que se está conectado completamente con las emociones. Recuerde no son “buenas” o “malas”, no se es culpable por las emociones que siente; pero sí por cómo se comporta frente a ellas.
2. Autocuidado físico: El autocuidado físico se trata de atender al cuerpo, por lo que la actividad física y la buena alimentación son vitales para el bienestar corporal, además contribuye a desahogar emociones y a liberar el estrés.
3. Autocuidado intelectual: Consiste en ejercitar la mente, estimular el pensamiento crítico y la creatividad, es recomendable tener espacios para leer algún libro o realizar crucigramas o sopas de letras.
4. Autocuidado espiritual: Aquel que tiene relación a conectarse con los valores y lo que realmente le importa.
5. Autocuidado social: La conexión con otras personas es necesaria para encontrar la felicidad; esta ayuda a entender que no está solo y que el contexto social también contribuye al bienestar.
Por lo anterior, con el fin de incorporar el autocuidado en la vida cotidiana, se recomiendan algunas actividades y hábitos saludables:
Alimentarse saludablemente: esto puede ser con guía de su médico tratante o nutricionista.
Hacer actividad física mínimo 30 minutos al día.
Evitar el consumo excesivo de alcohol y cigarrillo, ya que pueden provocar enfermedades graves.
Realizarse un chequeo médico regularmente, con exámenes que descarten posibles enfermedades, y analizar los factores de riesgo que pueden presentarse.
Además, el cuidarse así mismo aporta beneficios como:
Fortalece la autoestima.
Incrementa la capacidad de adaptación al cambio y genera diferentes respuestas para afrontar situaciones de estrés.
Se desarrolla una actitud más optimista.
Genera una mayor productividad y rendimiento en las actividades.
Mejora la calidad de vida en general.
