Revista viernes


Disminución auditiva, el enemigo silencioso

La cita por audiología es necesaria, se trata de un control que puede evitar problemas y que estos avancen

HEIDI LLANES

02 de diciembre de 2020 08:48 PM

El problema que representa la pérdida de audición ha ido en aumento, y cualquiera que sea su causa, la falta de un oportuno diagnóstico es lo que determina la gravedad del mismo. De esta manera los profesionales trabajan arduamente para prevenir, algo que se logra tras una valoración audiológica bien fundamentada.

Con este examen se van a prevenir aumentos o disminuciones auditivas, y estos estudios deben realizarse seguidos de una anamnesis, es decir, los datos más relevantes de la historia clínica del paciente, y de esta manera conocer su necesidad, posterior a esto determinar el grado en la pérdida de audición, y definir el tipo de ayuda adecuada, indica Melissa Grubert, audióloga de Aural ORL del Caribe.

La consulta por audiología no tiene una edad específica. En la parte pediátrica se basan en diversas escalas, en donde se busca el umbral auditivo de los niños a atender y si se relaciona con adultos, ya sería un tipo de audiometría determinada. Después de los cinco años, cuando un niño logra hacer un seguimiento de órdenes, se puede realizar el examen sin inconvenientes, cuando aún no alcanzan el proceso, se hace un tipo de audiometría específico para pediatría.

Para lo anterior se requiere de observación del oído físicamente y determinar qué presenta el paciente, porque en ocasiones es sólo un tapón de cera que le dificulta la audición. Con esta impresión diagnóstica se avanza a una impedanciometría, para indagar cómo está funcionando el oído medio, se puede decir que se trata de una prueba objetiva en la cual el paciente no tiene que informar algo para que el profesional advierta el funcionamiento de su audición.

Siguiendo con la exploración, se llega a una audiometría, un examen requisito para identificar qué tipo y grado de pérdida auditiva presenta el paciente. Para continuar con el proceso, se practica una logoaudiometría, que permite evaluar la capacidad de comprensión del lenguaje hablado a través de la discriminación de las palabras, para correlacionarla con la anterior y ayudar a una persona a buscar un proceso óptimo de adaptación en caso que lo requiera, advierte la doctora Grubert.

Soluciones precisas

Basado en los resultados obtenidos y tras encontrar alguna pérdida auditiva el procedimiento que sigue es la adaptación de audífonos, en la cual existe una gama de diversas tecnologías, permitiendo que el paciente logre su amplificación auditiva con los resultados esperados.

Una vez se cumple con la adaptación de los equipos necesarios, es evidente la mejoría en la calidad de vida del paciente y su familia, dejando atrás las limitaciones que suponen la pérdida de algún sentido. La profesional indica que en la actualidad hay un alto porcentaje de personas con pérdida auditiva, el cual puede alcanzar hasta el 50% de la población, y se privan de realizar un proceso adaptativo por temor a los costos y en ocasiones por no haber obtenido un auxiliar auditivo apto para la comunicación.

El grueso de la población con esta discapacidad, está representado en personas de la tercera edad y trabajadores expuestos a ruidos. Es de aclarar que uno de los factores que más afecta la audición es el ruido, por lo que se hace necesario en labores que exigen protección, usarla correctamente.

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