Revista viernes


Johanna Fadul y Juanse Quintero, amor a prueba de todo

HEIDI LLANES

14 de septiembre de 2018 12:00 AM

Se trata de una de las parejas más queridas en el ámbito artístico nacional, con reconocimiento por su trabajo en una vertiginosa y a la vez exitosa carrera que ambos han sabido moldear. Johanna Fadul y Juan Sebastián Quintero tienen una bella historia, donde además han tenido momentos difíciles, pero que se han visto eclipsados por el amor.

Para muchas parejas la unión de amor y trabajo no ha funcionado, y esto es más evidente cuando se trata de personajes públicos con presencia en los medios, sin embargo, Johanna y Juanse han dado muestras de que esta regla puede tener su excepción.

La feliz pareja se conoció hace quince años. Juanse aclara que para entonces ella tenía 18 y él 15, en un encuentro muy interesante durante unos premios Tv y Novelas, donde pese a su edad la pretendió con una invitación a cine, una canción y visita a la casa incluida.

Sabe que el tema de la edad al principio era un obstáculo, entiende que ella no iba a fijarse en un chico de 15 años, aunque Johanna siempre le bromea diciéndole que en esa primera salida, Juanse la llevó en un bus.

Los proyectos artísticos fueron una constante en ellos y cada uno tomó su camino, Johanna en México y Juanse en Bogotá, pero un día cualquiera, a él le dieron ganas de preguntarle cómo se encontraba y la herramienta más directa era Facebook, a lo que ella de inmediato le respondió diciéndole que viajaría a Colombia por un mes y que podrían verse y tomarse un café.

Las intenciones durante la salida fueron de amistad, aunque Juanse advierte que al conocerla realmente, quedó cautivado, estuvo frente a una persona especial. A partir de allí hubo mucha química y si bien se sentían a gusto, ambos tenían compromisos laborales que debían cumplir, ella en México y él en Colombia.

La idea no era quedarse en la “zona de amigos”, por lo que decidieron unos acuerdos antes de la separación forzosa, entre lo cual estaba la transparencia en la relación, algo que se mantiene y por tanto la relación ha funcionado bien.

Todo fue dándose de la mejor manera, con comunicación constante, sin embargo, al cabo de un mes, le llegó a Juanse un casting en México, sin dudarlo se fue un mes para allá y como él dice, se le instaló en el apartamento y hubo convivencia de entrada, llegando a conocerse mejor y establecer lo que sería una vida futura.

Admiración y respeto fueron el marco de este periodo, que hoy definen como una luna de miel soñada, con el sinsabor del regreso, que para Juanse fue muy duro, pues al pasar por los puestos migratorios del aeropuerto, dijo ¡me enamoré!

Para Johanna tampoco fue fácil, la partida de su novio le robó la energía y si bien estaba enfocada en su trabajo, al punto que le llegó por sorpresa a un concierto que él tenía programado en Bogotá un mes después. Se hospedó en casa de Juanse bajo la anuencia de unos “suegros alcahuetes” y con la furia desatada en su casa, pues viene de una familia muy conservadora de Chinú, Córdoba.

La fórmula del amor

Esta bella pareja confiesa que tiene unas metas altas y muy bien definidas, cada día se levantan a trabajar por eso, a construir y crear juntos, de otra parte, piensan que la transparencia en su vida es fundamental, no hay secretos entre ellos y lo más importante es no hacer a los demás lo que no gustaría experimentar. Partiendo de ahí, la vida es más fácil de llevar, aclaran.

En esta época de teléfonos inteligentes y redes sociales, Johanna y Juanse no se ocultan en claves, los equipos suelen ser compartidos y cada uno tiene ingreso a lo que el otro hace sin restricciones, pues como pareja no tienen nada que ocultar.

Al momento de demostrar su amor, la pareja recurre a la atención. Johanna es muy detallista, es de regalos, de la misma manera le cocina un rico desayuno, por su parte Juanse, quien confiesa ser todo un caballero y tener a su esposa casi en un altar, es muy cariñoso y quiere que ella cada día se sienta feliz de haber tomado la determinación de escogerlo.

Juanse es hijo único, sus padres son muy comprensivos y es por esto que tomaron la determinación de vivir con ellos mientras la pareja va afianzándose económicamente para tener un mejor futuro. Johanna es tan feliz allí, que no ha pensado en dejar por ahora la casa de sus suegros y ellos la adoran.

Cuando el dolor une

Siendo una pareja muy joven y con tantas expectativas profesionales, los planes de ser padres no estaban en primer orden, sin embargo cuando advirtieron el embarazo, la felicidad fue total y la boda no se hizo esperar.

Como una anécdota divertida, cuentan que se casaron en una notaría y tal fue el despiste de ambos, que olvidaron las cédulas y en medio del torrencial aguacero que caía sobre Bogotá, alguien debió ir a casa a buscarlas, mientras el notario amenazaba con abandonar la oficina, aunque no pudo por el diluvio que azotaba en esos momentos.

Después de eso, se dedicaron a organizar la llegada de las gemelas, era todo un sueño del cual despertaron a los siete meses con el nacimiento y muerte de las niñas, un dolor indescriptible para ellos y toda la familia, pues esa ilusión que venía por partida doble, de la misma manera se acabó.

Se trata del suceso más duro en la vida de ambos, fue devastador. Por decisión mutua cremaron a las bebés y llevaron sus cenizas en el mar en una bella ceremonia donde les dijeron que si ellas querían regresar, el vientre de su mamá las estaría esperando.

En la actualidad, están viviendo un momento profesional importante, y piensan que los hijos llegarán en el momento que Dios lo quiera, pues la salida a ese inmenso dolor fue en pareja y gracias a la terapia de Ana Mercedes Villegas, quien les ayudó a sanar sus corazones.

Johanna y Juanse aman hacer deporte y estar juntos, además están haciendo una apuesta digital con su canal de YouTube, algo que se adentró en sus vidas y es parte de ese trabajo que desean llevar a la posteridad.

Y si de planear el futuro se trata, además de la estabilidad emocional y económica, lo que más desean es poder vivir de lo que aman hacer, y si bien les gusta vivir en Colombia, quieren repetir la experiencia de residir por fuera al tiempo.

La celebración de Amor y Amistad será por partida doble y en los parques de Orlando, pues coincide con el cumpleaños de Johanna, para el próximo sábado 23 de septiembre, que es el de Juanse, ella estará en Texas, pero ya habrán celebrado en grande.