Hace tres meses El Universal publicó las cifras preliminares que arrojó el estudio de niños que son explotados laboralmente en Cartagena. (Lea: Cartagena, con cifras alarmantes en trabajo infantil)
Los datos fueron alarmantes, ya que “en las actividades laborales se reflejó que en oficios domésticos en la semana, trabajan el 28,93% de niños y el 36,95% niñas; en trabajos peligrosos el 16,05%; en transporte y comunicaciones 14,985%; en construcción el 4,18%; el 0,16% trabaja en minas y canteras; y finalmente, el 1,0% trabaja en agricultura y pesca”.
Así dijo en su momento Jhon Eric Rhenals Turriago, decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Política, de la Universidad San Buenaventura Seccional Cartagena; sobre la encuesta que se realizó a 400 menores de edad.
“El trabajo infantil además de ser una problemática compleja, que vulnera los derechos de la niñez, afecta a las nuevas generaciones en la ciudad”.
A esta conclusión llegó el proyecto de investigación “Determinación social económica y demográfica de infantes (niños, niñas) y jóvenes en condiciones de explotación laboral en el distrito de Cartagena de Indias, durante el año 2011”, que realizó la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de San Buenaventura.
El estudio muestra los efectos del desgaste físico que sufren los menores de edad (niños, niñas y adolescentes), obligados a trabajar como única forma de emplear su tiempo, lo que afecta su salud, los desgasta en lo psicofísico, no desarrollan sus capacidades y potencialidades por no tener una formación integral y continua.
La pobreza es un fenómeno dinámico y esta población, que es significativa, que corre el riesgo de caer en esta por un choque económico, como el desempleo, enfermedad o muerte de un miembro del hogar o exposición a un desastre natural.
Los niños, niñas y adolescentes de dichos hogares, explica el estudio, corren el riesgo de vincularse a estas actividades laborales en caso de un choque negativo para los ingresos del hogar. De hecho, es conocido que muchos hogares, al enfrentar la crisis económica de finales de la década de 1990, retiraron a sus hijos del colegio y los vincularon a una actividad laboral.
“Hay una población importante de menores y adolescentes que se encuentra en riesgo inminente de entrar al mercado laboral”, dice el estudio.
SUS DERECHOS
El trabajo infantil tiene graves consecuencias sobre el goce de derechos de los menores y limita las posibilidades del ejercicio de derechos al ciudadano del futuro debido a que la educación se obstaculiza.
En los menores trabajadores se producen cambios en los roles, como la posición que tiene al interior de la familia, lo que afecta su normal desarrollo.
Hay que prestar especial atención a los niños y niñas trabajadoras, sobre todo los que están por debajo de la edad mínima (14 años), porque en la mayoría de los casos realizan un trabajo oculto y/o invisible, lo que aumenta los riesgos.
ENCUESTA
Para desarrollar este trabajo se utilizó la encuesta Sinti, que tiene aspectos que deben ser revisados para que esta pueda generar mucha más información que la que se tiene hasta el momento. Entre los aspectos que no se pudieron analizar se cuenta el componente monetario o de salarios recibidos por los niños y niñas, ni el componente educativo.
El lenguaje utilizado no es el apropiado para todos los niños y algunas de las preguntas son muy fuertes y directas, que muchas veces hicieron que el entrevistado no contestara o abandonara el ejercicio.
La implementación de la herramienta para hogares fue difícil de desarrollar, ya que niños y adolescentes trabajan en su mayoría alejados de sus casas.
VIOLENCIA
Las acciones violentas muestran un fuerte incremento de daños y perjuicios en los niños y niñas. Muchas de estas acciones son: maltrato físico y verbal. Preocupan los datos sobre el uso de estupefacientes y las acciones delictivas.
Las acciones violentas de tipo sexual que sufren los niños y niñas en Cartagena, son un punto neurálgico que debe combatirse de manera oportuna.
Sugiere el estudio que se realicen monitoreos de los indicadores planteados para tener un control sobre la población de niños y niñas explotados laboralmente en Cartagena.
POR SEXO Y EDAD
Las edades de los encuestados están entre los 6 y 17 años. Tiene mayor prevalencia el sexo masculino con un 57%, es decir 342 niños, y un 43% equivalente a 256 niñas. Al ser mayor el número de niños se evidencia que desarrolla mayor cantidad de actividades laborales, pesadas, de gran esfuerzo y riesgosas.
POR EDAD
Las edades que predominan en el estudio son evidentemente las de 17 años, con un 8,2% (42 niñas) y un 9,2% (63 niños), edades en las cuales pueden desempeñarse con mayor facilidad y diversidad de labores. Las niñas que se encuentran entre 8, 11, 12, 15 y 17 años en su mayoría se ocupan en desarrollar actividades domésticas principalmente.
EDUCACIÓN Y TRABAJO
El 70% de los niños, niñas y adolescentes estudian, pero trabajan en sus horas no académicas, lo que deja claro que estar en un colegio es insuficiente para erradicar la explotación laboral. Uno de los principales factores defensores para la erradicación del trabajo infantil es la escolarización, estabilidad en el sistema educativo y seguimiento a la permanencia de los niños y niñas.
SALUD Y TRABAJO
Las enfermedades más comunes son: digestivas, cutáneas, afecciones respiratorias, dolor de cuerpo (piernas, brazos y manos). Se deduce que en un 80% de estas enfermedades pueden ser causadas posiblemente por su condición laboral.
El 50% de los niños y niñas trabajadores encuestados ha sufrido o padece algún tipo de enfermedad y una porción de 20% de niños y niñas han sufrido traumas y/o accidentes por culpa del trabajo en el que se desempeñan.
CONDICIONES DE TRABAJO
Las niñas desempeñan oficios en el hogar, correspondiente al 6,35%. 12 niños y 4 niñas posiblemente se encuentran incluidos entre las peores formas de trabajo infantil correspondiente al 2,67%. Los riesgos aumentan en la medida que los menores en su mayoría no han recibido capacitación para realizar la labor. De los encuestados la mayoría (95%) dice no haber recibido capacitación y sólo un 5% dice que han recibido alguna orientación para el manejo y manipulación de herramientas, o de los riesgos de la labor en la que se desempeñan.
ACTIVIDADES LABORALES
El trabajo peligroso lo integran: trabajo sexual, cuidado de niños, auxiliar de soldadura, venta de licores, empleadas domésticas, carretillero, vendedor de drogas, modelo de ropa y reciclador. 70 niños y 26 niñas realizan estas actividades.
Un número alto de niños y niñas realizan oficios domésticos (65% de los encuestados), una de las peores formas de trabajo infantil, dato que preocupa ya que sólo en América Latina y el Caribe existen 2 millones de niños y principalmente niñas trabajando en el servicio doméstico.
De los 598 encuestados, 394 trabajan en actividades domésticas por más de ocho horas diarias a la semana y dos casos de niñas que están laborando 30 horas a la semana.
REMUNERACIÓN
El 40% de los 598 niños y niñas, es decir 239 menores de edad, dijeron que no reciben remuneración en dinero, coincidente con el alto índice de niños y niñas que laboran con sus padres. Otro 16% de niños y niñas manifiestan que el padre recibe la remuneración y actúa como representante del niño o niña.
Frente a los niños que reciben ellos mismos el dinero, 102 de los 598, dicen que les dan la remuneración a sus padres y/o acudientes y dejan un pequeño porcentaje para ellos, que lo gastan en cosas como: celular, juegos y diversión, zapatos y películas piratas, música principalmente. Algunos hablan de ahorrar y otros de adquirir cosas para su casa.
ACCIONES VIOLENTAS
Los niños y niñas que realizan actividades laborales están siempre en riesgo de que se les presente cualquier eventualidad violenta, las cuales son acciones que están vulnerando los derechos de los menores sin ningún tipo de control y manejo.

