Aunque se ha dicho que el anuncio del presidente Juan Manuel Santos de construir 100 mil viviendas gratis para los pobres más pobres fue para frenar la caída de su imagen, lo cierto es que en la campaña presidencial de 2010 tanto él como el hoy ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, ya lo habían expresado.
Por ejemplo Vargas en su programa de gobierno incluyó en lo referente a la vivienda un capítulo sobre cómo garantizaría que los llamados segmentos de la población que no podrán acceder a una casa lo pudieran hacer.
Allí planteó Vargas generar programas piloto de arriendo; desarrollar garantías para arrendadores a través del Fondo Nacional de Garantías; implementar un programa de arrendatarios propietarios, en virtud del cual el arrendatario, luego de cumplir algunos requisitos, pase a ser propietario de la vivienda.
Vargas además promovía “esquemas de lotes con servicios, siempre y cuando exista la capacidad institucional para monitorear que los desarrollos mantengan condiciones adecuadas que los hagan habitables y promover bancos de materiales administrados por las cajas de compensación, que le permita a los propietarios acceder a materiales a precios competitivos”. Su propuesta en generación de vivienda era entre 200 mil y 300 mil anuales.
Por su parte, el entonces candidato Juan Manuel Santos dijo que mediante proyectos especiales impulsaría la construcción masiva de vivienda y que aumentaría a un billón de pesos los recursos para subsidios a la tasa de interés y apoyos a la vivienda para que lleguen a todo el país.
"Nuestra estrategia incluye un agresivo programa de promoción (directa e indirecta) de los instrumentos de gestión territorial vigentes -bancos de tierras, transferencia de derechos, derecho de preferencia, reajuste de tierras, planes parciales-, que permiten obtener tierras en el momento, lugar y precios adecuados para solucionar la demanda de vivienda prioritaria, social y de estratos medios; un programa de formación y capacitación para pobladores nuevos y existentes, sus organizaciones de representación y gestión, y las autoridades locales, en el uso de dichos instrumentos; un mecanismo sólido y sostenible de supervisión, de coordinación e incluso de actuación directa en la promoción y ejecución de proyectos especiales integrales -vivienda, espacio público, servicios complementarios, industria, servicios ambientales y otros-, en áreas de renovación urbana, de redesarrollo y/o en las grandes áreas de %engorde% de las ciudades", decía Santos en campaña.

