El lote desolado que quedó hace nueve años después de que se derrumbaron unas casas en la calle de Las Flores en el barrio Lo Amador se ha convertido en la preocupación de las personas que residen a sus alrededores.
El espacio baldío donde se encontraban las casas que se vinieron abajo en el año 2003 por inestabilidad del terreno, no sólo se ha llenado de maleza, y por ello se ha convertido en criadero de ratas, sino que también es el sitio escogido por las personas para botar animales muertos y escombros.
“A ese lote vienen las personas a tirar toda clase de animal podrido y los olores horribles se expanden y eso es perjudicial para nosotros”, comentó una residente del sector.
El problema, según los vecinos, no sería tan grave si además de esas dos cosas, los drogadictos y jíbaros no hicieran presencia en el lugar.
“A toda hora del día vienen los ladrones y drogadictos a fumar vicio en frente de los niños, que muchas veces usan ese espacio para jugar”, aseguró una vecina del sector.
De acuerdo con la mujer, las autoridades no se hacen presenten en el lugar y la figura de la Policía es necesaria para “espantarlos”.
La residente de Lo Amador comentó que cuando el alcalde Campo Elías Terán se encontraba en periodo de campaña para su elección, se acercó al terreno y allí dijo que iba a solucionar la problemática.
“Ya han pasado nueve meses desde que Campo fue elegido y todo sigue igual, ni siquiera ha mandado a su gente para que venga a ver cómo está la situación. Todo se quedó en promesas”, agregó De Aguas.
PETICIÓN
Los vecinos hacen un llamado al Distrito para que realicen una poda y recolección de escombros en el lote, pues consideran que de esta forma los viciosos no tendrán detrás de que esconderse para fumar la droga.
LOTE BALDÍO
El lote baldío que ha generado preocupación en Lo Amador pertenece a nueve familias que tenían sus casas allí, pero que después de perderlo todo cuando sus casas se vinieron abajo no tuvieron otra opción que dejarlo por perdido.
De acuerdo con Ángela Taborda, una de las personas que tenía casa en el terreno, y que ahora vive en arriendo a pocos metros, las casas se derrumbaron porque un tubo madre de Aguas de Cartagena se rompió y la humedad fue derrumbando poco a poco las paredes de sus casas.



