Vale destacar que Segbarú es la empresa que presta servicio de vigilancia privada a la Corporación para el Desarrollo de Playa Blanca Barú (Corplaya), entidad que posee predios concesionados en ese territorio insular.
De acuerdo con informaciones de los nativos, el enfrentamiento se presentó, aproximadamente, a las 5 de la tarde, cuando vendedores del sector Playa Blanca fueron agredidos por los vigilantes.
Wilfrido Berrío Estrada, uno de los nativos que ayer hicieron presencia en la Fiscalía de Cartagena para interponer denuncia, contó que los vigilantes entraron a la zona donde los lugareños tienen sus implementos para vender comidas y otros elementos.(LEA: Proyecto hotelero en Santa Ana inquieta a nativos)
Aseguró que los hombres de Segbarú derribaron las estufas, las mesas, las sillas y demás artefactos, situación que presenciaron los turistas que a esa hora disfrutaban de las playas.
Posteriormente, aseguró Berrío Estrada, los agredidos se reunieron con el corregidor de la zona para ponerle en conocimiento la situación, pero, al parecer, el funcionario no tomó ninguna determinación al respecto.
“Después prosiguió el nativo, los vigilantes llegaron haciendo disparos y una bala rozó la mano de uno de los jóvenes que venden en la playa. Ahí fue cuando la gente se indignó y atacó al otro grupo con palos y piedras”.
Cuando la trifulca estaba subiendo de tono, se presentaron agentes de la policía, acompañados de las fuerzas antimotines y evitaron que el enfrentamiento llegara a mayores.
DISCUSIONES CONTINUAS
En una información pasada, El Universal dio a conocer que los nativos de Barú, especialmente los que derivan su subsistencia de Playa Blanca, están inquietos por los anuncios de un proyecto turístico concebido por Corplaya, y por el cual esta organización pretende que la Capitanía de Puerto le conceda 3 kilómetros y medio de playas.
En la actualidad, Corplaya posee un predio que está separado de la playa mediante una cerca, la cual es custodiada por los vigilantes de Segbarú.
Clara Diago, directora de Corplaya, contó ayer que el enfrentamiento de los vigilantes con los nativos comenzó cuando aquellos les pidieron que desocuparan los predios protegidos por la cerca.
Según la funcionaria, unos nativos pusieron una planta eléctrica, mesas y sillas en el predio de la cerca y se negaban a retirarlo, alegando que el sitio no era lugar privado sino espacio público.
En consecuencia, los vigilantes se vieron en la obligación de retirar los elementos, pero al poco tiempo los nativos regresaron armados con palos y machetes, por lo cual los hombres de Segbarú hicieron disparos al aire, mucho más cuando uno de ellos fue herido en el rostro con una botella.
Posteriormente, los vigilantes se retiraron del lugar y los nativos llegaron hasta la caseta en donde aquellos descansan e intentaron echarle fuego, evento que evitaron los agentes de la Policía Metropolitana.
La directora dijo que no es esta la primera vez que se presentan discusiones entre los vigilantes y los nativos, “pero sí es la primera vez que una discusión llega a este tipo de enfrentamientos”.
Asimismo, informó que la firma a su cargo pidió a la Policía vigilancia permanente, “porque sabemos que los nativos seguirán sin diciendo que nuestros predios también son espacio público; y nosotros seguiremos defendiéndolos”.
