Que los turistas no se conviertan en víctimas de estafa, acompañarlos y guiarlos en sus planes turísticos y crear sentido de pertenencia.
Esas son las funciones de la Policía de Turismo de Cartagena (Potucar).
No obstante, tras un sondeo entre los lectores digitales de El Universal, algunos cartageneros coinciden en que no se sienten seguros en el Centro Histórico, siendo precisamente uno de los sectores de la ciudad que más frecuentan los uniformados de la Potucar y, como es natural, los visitantes nacionales y extranjeros.
“Es el lugar más seguro de la ciudad pero aún así los delincuentes hacen de las suyas”.
Con esa frase resumió la opinión de la mayoría de los encuestados, Jesús David Paternina, un cartagenero crítico, a través de la red social Facebook.
La afirmación es confirmada por hechos de sangre registrados en 2012. (Ver recuadro).
Control y prevención
La Policía de Turismo está conformada por un oficial, 10 suboficiales, 10 mandos y 40 policías que están distribuidos sobre los 19 kilómetros de playas de la ciudad, Muelle de La Bodeguita, plazas del Centro Histórico, Sociedad Portuaria, Aeropuerto Rafael Nuñez y en la Terminal de Transportes.
Así lo indica el teniente Luis Gabriel Pardo Rodríguez, jefe de la Potucar.
Trabajan durante todo el año, y no sólo en alta temporada de turismo.
El control es realizado en agencias de viajes, restaurantes y bares. También en todo tipo de establecimientos comerciales que frecuentan los visitantes.
“Aquí buscamos que todos cumplan con el registro de la Cámara de Comercio que garantiza que están legalmente constituidos y que no representa un riesgo de ningún tipo para el turista”.
Los riesgos que usualmente corre un turista es convertirse en víctima de estafa. “Esto sucede cuando las personas por buscar economía acceden al comercio informal de planes turísticos. Lo que debe hacer el turista es acercarse a negocios que tengan sus locales y que estén legalmente constituidos”.
Las actividades de prevención se hacen a través de campañas como `Quiero a mi ciudad´, impulsadas por el organismo, que buscan crear sentido de pertenencia.
Así mismo, la Policía pretende que los visitantes extranjeros y visitantes nacionales se “comprometan” con la ciudad y participen del cuidado del patrimonio.
En ambos grupos, es decir, control y prevención se enfocan para exterminar la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes.
“Algunas personas equivocadamente creen que Cartagena la pueden tomar como un sitio de turismo sexual porque creen que aquí no hay normas y sí hay libertinaje”.
Según el teniente Pardo Rodríguez, “se ha comprobado que una de las principales razones por la que las víctimas son obligas o se someten a este tipo de explotación, es a causa de “la pobreza en la que viven”.
De ahí que las campañas son realizadas en instituciones educativas de barrios populares y marginados.
Precedente
Dos homicidios perpetrados en el Centro Histórico de Cartagena, conmocionaron el 2012.
Cinco impactos con arma de fuego, delante de su esposa y amigos y en un restaurante aledaño a la Plaza de San Diego, ultimaron la vida de John Rejiton Humpary. Era oriundo de la Isla de San Andrés, fue asesinado el 24 de enero.
La Policía Metropolitana aseguró que el crimen obedeció a un ajuste de cuentas entre bandas de narcotraficantes que delinquen en la isla de San Andrés.
El segundo involucró al abogado Raúl Castilla Cuesta, asesinado el 4 de septiembre por un hombre que le disparó en tres ocasiones al interior de su oficina en el Edificio Ganem, situado en la Calle de La Universidad.
Por la presunta participación como autor intelectual del asesinato, según investigaciones de la Policía Metropolitana, fue capturado el pasado 4 de febrero (2013), el exalcalde de Santa Rosa de Lima, Franklin Cabarcas Cabarcas.
El abogado Castilla era especialista en demandas civiles contra funcionarios públicos y, además, manejó el caso de la destitución del exalcalde en 2011.

