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Cartagena

Un hombre viaja con su hija, que padece de hidrocefalia, en búsqueda de ayuda

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Se iba a llamar Sol Siré, pero su padre le puso Milagro de Dios después de sobrevivir a la ingesta de azogue o mercurio, elemento que le provocó hidrocefalia, según informaron los médicos. Una tía de la menor le suministró accidentalmente el químico, que se encontraba envasado en un frasco de Mucosina, con el que pretendía ayudarle a expulsar la flema y el moco que presentaba.

Tres años cumplirá Milagro de Dios el próximo 30 de abril, su padre, Carlos Enrique Mercado Rodríguez, de 32, es su único protector (su mujer lo dejó cuando la pequeña tenía 6 meses), un hombre al que le ha tocado duro en la vida, pero que no se arrepiente de tener una niña especial.

RESPONDE ESPABILANDOUna espabilada es suficiente para que Milagro se comunique con su padre. Ella no habla, no gatea, no camina, no se sienta, no come sólidos, solo líquidos. Ha resistido ocho cirugías y ha vivido por más de un año dentro de un hospital.

Milagro de Dios nació en Magangué, donde su vida cambió para siempre. “Al principio no era fácil comunicarme porque con el accidente sus ojos se concentraban en un solo punto. Yo le pregunto algo, y si para ella la respuesta en un Sí, entonces espabila, si es un No, no lo hace”, explicó Carlos sentado en una banca del Parque Simón Bolívar, en el Centro. “¿Tu quieres a tu papá?”, le pregunta el hombre a la niña, quien espabila de inmediato. “¿Tu quieres a tu mamá?”, pregunta nuevamente, pero Milagro no espabila.

Los curiosos se acercan, conmovidos con el relato del delgado hombre, quien se ha tatuado en diferentes partes del cuerpo el nombre de su madre, el de su abuela y el de su hija menor (la mayor tiene 10 años), y por supuesto el de Milagros.

“ELLA ES MI TODO”“Los niños especiales son lo más bonito que hay en la tierra, estoy más que orgulloso de ella, porque es mi vida, es mi todo, por ella me corre la sangre, es el corazón que me hace palpitar para seguir luchando”, agrega Carlos Enrique, cuando le preguntan por su hija.

El amor que siente este venezolano por Milagro, hace recordar el amor que Valentín le demuestra a su hija Maggy en la película mexicana “No se Aceptan Devoluciones”, estrenada recientemente en Colombia. El filme enseña que a pesar de la inmadurez en la que muchos padres recibimos a nuestros hijos, la paternidad nos hace sacar lo mejor de nosotros para mantenerlos felices.

CUALQUIER AYUDA LE SIRVESi usted está interesado en colaborarle a Milagro de Dios, puede hacerlo llamando al 3156343366, número de su padre. La menor necesita alimentos como Bienestarina, mazamorra de plátano, de pochocho, arroz con guayaba, siete granos, Nestum, crema de arroz, coladas, harina de trigo, avena y leche. También puede ayudarla con ropa (talla para 3 años) y calzado número 20.

Carlos Enrique Mercado y su pequeña hija mientras le daba un paseo en el Parque Simón Bolívar. Luis Herrán - El Universal
Carlos Enrique Mercado y su pequeña hija mientras le daba un paseo en el Parque Simón Bolívar. Luis Herrán - El Universal
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