Según los habitantes de Flor del Campo, de dos meses para acá, el terraplén en la parte posterior del Megacolegio Clemente Manuel Zabala, es el punto de encuentro donde las diferentes pandillas del sector se citan para librar sus “batallas”.
Aunque esta situación no es nueva para la comunidad de esta zona de la ciudad, sus líderes ven con mucha preocupación que es algo tan recurrente y que las autoridades no hacen nada para acabar con esta terrible práctica.
Temerosos, los habitantes de la manzana siete de Flor del Campo, afirman que se sienten “suprémamente inseguros” y que en varias oportunidades las directivas de la institución educativa se han visto obligadas a suspender las clases y sacar a los estudiantes del colegio, por temor a que les pase algo.
“Desde hace dos meses los pandilleros de El Pozón, con los de Flor del Campo, Colombiatón, Bicentenario y ahora, Villas de Aranjuez, se han puesto una cita infaltable y es venir a darse piedra, machete, palo y hasta bala, después de las 4:30 de la tarde. Estamos muy alarmados por la indiferencia de las autoridades, que parece que hasta que no hayan muertos, no piensan inmutarse”, afirma uno de los líderes del barrio, que al igual que otras personas consultadas por este medio prefiere mantener su identidad bajo reserva, por temor a que los desadaptados tomen represarias.
"HAY QUE PONERLE FIN A ESTE CONFLICTO"
Aseguran los moradores del barrio afectados con los enfrentamientos, que la Policía del cuadrante tiene plenamente identificados a los niños, jóvenes y adultos que hacen parte de cada bando y que no hacen nada para frenarlos.
“Cuando esta gente se encuentra, las piedras que se tiran llegan hasta el colegio, nuestros niños y los profesores son los que corren mayor riesgo. Nos hemos dirigido con la inquietud a la gente del CAI del sector y aunque nos están apoyando, no vemos acciones contundentes que le den fin a este conflicto. La semana pasada tuvo que intervenir el Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios), para disolver el desorden en el que participan niños desde los ochos años de edad”, indicó otro habitante del barrio.
Para los residentes de estas urbanizaciones, los muertos por enfrentamientos entre pandillas ya son suficientes, no solo en Flor del Campo, sino en toda la ciudad, por lo cual no entienden cómo es que las políticas públicas del Distrito en materia de seguridad no son más eficaces en estos casos.
HASTA QUE ANOCHECE
Las personas consultadas por El Universal manifestaron que las batallas campales empiezan alrededor de las cinco de la tarde y solo terminan hasta que cae la noche. Según uno de los líderes, la semana pasada “machetearon” a un muchacho que tuvo que ser trasladado a la Madre Bernarda por la profundidad de las heridas que sufrió y solo hasta ese momento la pelea empezó a dispersarse.
“Hay que parar estas peleas como sea porque un día de estos cae cualquiera de nuestros hijos, esto no es un juego de muchachos, es un problema muy delicado en el que ya es hora que intervenga el Distrito”, concluyó el líder.
MENOS PREVENCIÓN Y MÁS ACCIÓN
El Universal se comunicó con María Elena Vélez Ospino, secretaria de Interior, quien manifestó que ya conocía esta denuncia y que actualmente la dependencia que dirige analiza las acciones a implementar para darle fin al conflicto.
“Hablé con el Mayor de la Policía y me constató que efectivamente se reactivaron los enfrentamientos en esta zona. La versión de la Policía apunta a que muchas veces los padres de estos jóvenes se oponen a su intervención cuando tienen que reaccionar a los choques”.
Según Vélez Ospino, la Secretaría del Interior trabaja en planes preventivos que incluyen la elaboración de un mapa de identificación para saber cuáles de estos grupos (pandillas) están generando más problemas, para intervenir y evitar que sigan los enfrentamientos.
“La Alcaldía trabaja en conjunto con la Policía en comités de seguridad que se concentran en la situación de los jóvenes en riesgo (...) vamos a empezar un proceso de reconciliación en el que es necesario que haya acciones de perdón y voluntad de cambio por parte de víctimas y victimarios. Estamos seguros de que con la primera pandilla que se logré un cambio la experiencia va a replicarse, dando excelentes resultados”, resaltó Vélez Ospino.
MESAS DE TRABAJO
En un comunicado el Distrito anunció que el próximo 22 de marzo, un equipo interinstitucional, conformado por las Secretarías de Participación Ciudadana, Educación y del Interior, IDER, Aguas de Cartagena, PACARIBE, I.C.B.F, Fundación Mario Santo Domingo y PES-PR, instalará las mesas de trabajo que estarán a cargo de la intervención social que se realizará en Villas de Aranjuez, Bicentenario y Colombiatón. Dicha iniciativa tiene como objetivo lograr resultados efectivos en beneficio de los niños, niñas, hombres y mujeres que habitan este sector del sur oriente de la ciudad. Según Celia Castillo Torres, directora del PES-PR, “la Alcaldía está atendiendo de manera preferencial a esta comunidad” con el fin de “armar un proyecto de vida orientado a su superación personal, la convivencia, la tolerancia y la sostenibilidad ambiental”.


