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Salud

Deficiencia de hierro: el problema silencioso que afecta a miles de mujeres

La deficiencia de hierro afecta a millones de mujeres y puede provocar anemia, con síntomas como fatiga, mareos y falta de concentración que suelen pasar desapercibidos.

Deficiencia de hierro: el problema silencioso que afecta a miles de mujeres

donante de sangre. // 123RF

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La deficiencia de hierro es una condición frecuente que ocurre cuando el cuerpo no cuenta con suficiente hierro para producir hemoglobina, proteína esencial encargada de transportar oxígeno a los tejidos. Cuando las reservas disminuyen, puede desarrollarse anemia por deficiencia de hierro, un problema de salud pública que impacta principalmente a las mujeres en edad reproductiva.

No es solo cansancio, es anemia. // 123RF
No es solo cansancio, es anemia. // 123RF

Las cifras reflejan la magnitud del problema. En Colombia, el 34,1 % de las adolescentes entre 13 y 17 años presenta anemia, mientras que más de la mitad de las mujeres embarazadas, entre los 13 y 49 años, también la padecen. A nivel global, organismos internacionales estiman que cerca del 30 % de las mujeres en edad fértil y el 37 % de las gestantes tienen esta condición.

Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva y muchas veces pasan desapercibidos o se confunden con el ritmo de vida diario. El cansancio constante, los dolores de cabeza, la dificultad para concentrarse, la debilidad muscular y la palidez son señales comunes. En casos más avanzados, pueden presentarse mareos, caída del cabello, uñas frágiles e incluso mayor susceptibilidad a infecciones

Anemia en mujeres: causas, síntomas y riesgos

Algunas mujeres describen cómo la condición afecta su vida cotidiana. Una paciente relata que comenzó a notar un flujo menstrual inusualmente abundante, acompañado de agotamiento extremo, mareos y dificultades para concentrarse. Con el paso del tiempo, los síntomas se intensificaron hasta que un examen médico confirmó el diagnóstico de anemia.

Durante el embarazo, los efectos pueden ser aún más delicados. La deficiencia de hierro aumenta el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer, además de afectar la recuperación de la madre. Otra mujer cuenta que, en esta etapa, experimentó fatiga persistente, somnolencia, resequedad en la piel, caída del cabello y episodios de taquicardia, lo que la llevó a realizarse exámenes que confirmaron la anemia.

Las causas de esta condición son diversas. Entre las más frecuentes están una alimentación baja en hierro, las pérdidas de sangre —especialmente por menstruaciones abundantes— y el aumento de las necesidades durante el embarazo y la lactancia. Estos factores pueden agotar rápidamente las reservas del organismo si no se compensan adecuadamente.

Frente a este panorama, los especialistas destacan la importancia de la prevención y la detección temprana. Mantener una dieta equilibrada que incluya alimentos ricos en hierro, acompañados de vitamina C para mejorar su absorción, así como acudir a controles médicos y seguir tratamientos cuando sea necesario, son medidas clave para evitar complicaciones.

La anemia por deficiencia de hierro no solo afecta la salud física, sino también el bienestar emocional y la calidad de vida. Reconocer sus síntomas y no normalizar el cansancio extremo o la debilidad es fundamental para atender a tiempo una condición que, aunque común, puede tener consecuencias significativas si no se trata adecuadamente.

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