La importancia del tiempo que un padre le dedica a su hijo para el juego, para escucharlo y para fortalecer sus vínculos, se evidenció ayer en el Coliseo de Combate.
En el escenario tradicionalmente deportivo se citaron cerca de 500 familias para participar en “Acompáñame a jugar”, una actividad lúdico-pedagógica organizada por la Fundación de Voluntariado El Sembrador y la organización sin ánimo de lucro Nuestra Niñez Tarea Sin Fin. El propósito no era otro que llamar la atención a padres de familia cartageneros sobre la importancia de compartir tiempo con sus hijos, así como hacer que los pequeños también comprendieran la trascendencia de este momento.
Ruta del Juego“Aprovechando que en abril se celebra el Día del Niño en Colombia, hemos planeado esta actividad con el propósito de recuperar el tiempo entre padres e hijos, de restablecer esa relación con el objetivo de que el padre entienda la importancia del tiempo de calidad que debe tener con su hijo, que su hijo necesita. Es llevar a la realidad una petición de muchos niños, como si el hijo le dijera ‘papá, acompáñame a jugar’”, explicó a El Universal Iván Prieto, director territorial de la Fundación.La actividad se desarrolló ayer entre las 9 de la mañana y las 12 del mediodía, a través de una “Ruta de Juego” desplegada al rededor del Coliseo en cuatro estaciones.
La primera estación se denominó “Amorilandia”, donde a través de diversas actividades y juegos se le resaltó a padres e hijos la importancia del derecho a amar y ser amado. Luego, siguió la estación “Educalandia”, exaltando el derecho a la educación. La tercera parada estaba en una estación que destacó el derecho a la no discriminación, terminando la “Ruta de Juego” con la cuarta estación, que reforzaba el derecho al buen trato.
A las cuatro estaciones acudieron de manera masiva padres y niños, convocados a través de redes sociales en días anteriores. “El evento es gratuito y de libre acceso, la única condición que se pidió fue que los niños llegaran acompañados de sus padres para practicar este interesante ejercicio”, agregó Iván Prieto.Además de fortalecer el vinculo entre padre e hijo, los organizadores destacaron el aporte que actividades como esta le hacen al trabajo de sanear a las futuras generaciones.
“Hoy en día una de las problemáticas que más afectan a nuestra sociedad es la de las pandillas, jóvenes que están en las calles buscando el amor, la aceptación, el buen trato que no han encontrado en su casa. Entonces, cuando afianzamos esos lazos entre padres e hijos, estamos quitándole jóvenes a los grupos de pandillas que se conformarán y que van a hacer tanto daño a una comunidad”, agregó Byron Ramírez, miembro de Nuestra Niñez Tarea Sin Fin.

