Sufriendo las consecuencias de las acciones de presuntos delincuentes, se declaran los comerciantes informales que laboran en el sector de playas de Marbella y Crespo.
Estos vendedores, organizados a través de la Asociación de Vendedores de Marbella y Crespo (Asovemacres), aseguran que avivatos se están haciendo pasar como vendedores de la zona para hurtarle las pertenencias a los bañistas.
De acuerdo con la denuncia, la situación se ha agravado tanto, que se ha generalizado el rechazo hacia los comerciantes de la zona por parte de los usuarios de las playas que se han visto afectados, lo que ha generado consecuencias directas en las ventas, que se han disminuido. Ante la situación, Asovemacres pide medidas urgentes a las autoridades distritales y de Policía.
CONFIANZA PARA ROBAR“Hay personas que vienen a la playa con carácter de vendedores, pero no lo son. Se filtran entre los vendedores con el fin de robar, de quitarle a los turistas sus pertenencias, y por este motivo, a los vendedores discriminan y acusan de rateros”, manifestó Alexander Villadiego Rincón, representante legal de Asovemacres.
Villadiego explica que la estrategia de los delincuentes es acercarse a las carpas en las que descansan los bañistas, para ofrecer productos supuestamente en venta hasta ganarse la confianza de quienes disfrutan de la playa y aprovechar el momento preciso para apoderarse de lo ajeno.
“Aunque no llegan armados, tienen montada su estrategia. Ofrecen un supuesto producto, pero es para ver qué roban. Ellos no están buscando una venta, como si lo hacen los comerciantes de la zona, que ahora se están viendo perjudicados con esta situación”, dice, indicando que estos hechos se están registrando a menudo y a cualquier hora del día.
Los vendedores afectados afirman que la vigilancia policial no es permanente en la zona, ya que solo es garantizada durante las temporadas altas. Por ello, manifiestan que la inseguridad persiste y sin que los delincuentes sean capturados.
PIDEN ACOMPAÑAMIENTOPara detener flagelos como el denunciado, los comerciantes informales que hacen parte de Asovemacres aspiran a que el Distrito les brinde oportunidades para seguir organizándose como grupo laboral, en el que, entre otras cosas, no puedan filtrarse fácilmente delincuentes.
“Estamos asociados hace unos cinco años. Unas 50 personas hacen parte de la asociación, la mayoría de los vendedores asociados, que son comerciales informales, como masajistas, vendedores de comida, refrescos, entre otros, tienen mucho más de 10 años trabajando en la playa. Tenemos un chaleco y carné que nos identifica como asociación, pero estamos en un proceso de reconocimiento ante la Gerencia de Espacio Público”, detalló el representante legal, refiriéndose al reconocimiento de confianza legítima para ejercer su labor en el espacio público.
