Cartagena ha tenido que enfrentarse a distintas políticas de seguridad social con el fin de combatir las problemáticas que a diario azotan la ciudad. Sin embargo, la encuesta de percepción ciudadana de 'Cartagena Cómo Vamos', deja entrever que en los últimos 11 años, la percepción de inseguridad en 2017 fue la más alta.
La percepción de inseguridad en Cartagena en 2017 con respecto al 2016 pasó de un 39% a un 45%.

En puntos más específicos, en comparación con otras ciudades del país, la percepción de inseguridad pasó de un 32% a un 36%, superior a Pereira (12%), Medellín (13%) y Bogotá (34%).

En Cartagena, como en otras ciudades del país, se realizó una medida especial en los barrios de Bocagrande, Alto Bosque, Laguito, Manga, Cabrero, Crespo y Castillogrande, donde se prohibieron los parrilleros hombres en moto. En esta zona ahora sólo el 14% de las personas que residen se sienten inseguras. La restricción funcionó, pero trasladó la problemática a los estratos que hoy se consideran con niveles altos de peligrosidad y donde la prohibición de parrilleros no se ha efectuado.
Esto deja en evidencia que la inseguridad no se está acabando, solo se está trasladando de lugar y centrándose con mucha más fuerza en otras zonas, por lo general en lugares de estratos bajos.
Según los cartageneros, uno de los motivos principales por lo que se presentan problemas de inseguridad en Cartagena están directamente relacionados con atracos callejeros, que en el 2016 representó un 58%, y en 2017 un 65%. El problema de las pandillas, disminuyó en 2017 con 35 %, a diferencia del 2016 con 40%. En tercer lugar la drogadicción, que en el 2016 fue de un 23% y en 2017 pasó a un 28%.

No obstante, la alta percepción de inseguridad que demuestra la encuesta de percepción ciudadana, las víctimas por delitos disminuyeron un 1% a diferencia del 2016. Los cartageneros de la zona de la Virgen y Turística (41%), Industrial de la Bahía (51%) y de la Histórica y del Caribe Norte (42%), perciben la ciudad más insegura en el 2017, ni hablar de la similitud de percepciones que tienen de sus barrios.
