La Carrera 1 de Bocagrande amaneció inundada. Al igual que el año pasado, justamente para esta época, el fenómeno de mar de leva ha ocasionado que las principales vías de este importante sector turístico estén llenas de agua, generando afectaciones directas en la movilidad, que se ven reflejadas en los grandes trancones que se forman por el rebose del mar y la deficiencia del sistema de drenajes.
Este fenómeno también afecta a los peatones quienes deben cruzar la vía inundada y exponerse a ser bañado por las olas que golpean el andén y que se toman gran parte de la vía.
La Dirección General Marítima (Dimar) a través del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (CIOH) había pronosticado para estas fechas aumento en el nivel de la marea y probabilidad de inundación en la zonas más bajas de la ciudad, con el fin de que las autoridades tomaran las medidas respectivas.
Según la entidad, el Caribe está en temporada de vientos alisios.
“Sobre el oeste del mar Caribe se observa el desplazamiento de un frente frío el cual se extiende desde Costa Rica hasta el este de Cuba y se desplaza en dirección sureste, generando a su paso lluvias dispersas ligeras a moderadas. Los vientos se mantienen de dirección Norte, con intensidades de 8 a 20 nudos, y una altura de oleaje que oscila entre 1.3 y 1.7 metros.”, dice el comunicado más reciente del CIOH.
Cabe recordar que el año pasado, por el mar de leva, las autoridades prohibieron el ingreso a las playas de la ciudad durante varios días. Hasta el momento se desconoce si esta medida se podría aplicar nuevamente.
¿En qué va la protección costera?
Las inundaciones causadas por este fenómeno, y todas las implicaciones que trae, tendrán su fin con el proyecto de protección costera.
Sin embargo, aunque se esperaba que las obras comenzaran en diciembre, hubo un cambio en el calendario, ya que mediante la resolución número 1011 del 27 de noviembre de este año, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) amplió la inscripción de proponentes hasta el 9 de diciembre, ocho días adicionales a la fecha inicialmente proyectada, que era el 1 de diciembre.
La Ungrd explicó que la decisión de prórroga fue a dos razones: las protestas ciudadanas que arrancaron el 21 de noviembre y la reiterada solicitud de los interesados de contar con “tiempo adicional para el estudio de los términos y requisitos establecidos para el proceso de selección para contratar la construcción de obras del proyecto”.
El macroproyecto que busca mitigar y prevenir el proceso de erosión a lo largo de todo el borde costero desde El Laguito hasta el Centro Histórico, requiere una inversión de $181 mil millones, distribuidos así: Distrito ($60 mil millones) y la Nación ($100 mil millones).
