Este día, los cartageneros que se inscribieron hasta el pasado 10 de abril tienen un compromiso importante con la democracia local: hoy elegirán a los integrantes de las nuevas Juntas de Acción Comunal (JAC) en más de 400 sectores de la ciudad, las cuales representarán a sus habitantes los próximos cuatro años (2026-2030).
Los afiliados de las JAC, mayores de 14 años y residentes del sector donde van a votar o propietarios de un negocio registrado en la Cámara de Comercio de Cartagena que funcione en la jurisdicción de la JAC, escogerán a la junta directiva de su respectiva JAC, conformada por un presidente, vicepresidente, secretario y tesorero; así mismo, elegirán a su fiscal, al comité de conciliación y convivencia, al comité empresarial y a las comisiones de trabajo.
La jornada se desarrollará entre las 8 de la mañana y las 4 de la tarde, y es posible participar mediante alguno de los mecanismos que contempla la ley, o sea, mediante el voto directo de al menos el 30% de los afiliados; o mediante una reunión de la asamblea en la cual deben estar presentes no menos del 51% de los afiliados.
Es de esperar que estas elecciones, cualquiera de los mecanismos que se escoja, se desplieguen en orden, con alegría y transparencia, pues en el pasado ha habido problemas tanto en la escogencia del tribunal de garantías -que en cada JAC debe estar compuesta por tres personas con sus suplentes-, encargado de verificar que las elecciones sucedan con imparcialidad.
El Instituto Distrital de Acción Comunal de Cartagena, dependencia de la Alcaldía, tiene el deber de garantizar que estos procesos se realicen sin contratiempos, con lo cual se espera una gestión esmerada, sobre todo de acompañamiento y apoyo a las distintas organizaciones barriales para que los derechos a elegir y ser elegido se ejerzan sin cortapisas.
Estas organizaciones solo tienen sentido si los vecinos o residentes en los barrios que las agrupan se comprometen a respaldar a los elegidos y a actuar con desprendimiento y decencia en el acompañamiento a las distintas iniciativas que los elegidos se obliguen a desplegar.
Si uno de los objetivos del movimiento comunal es propender por mejorar la convivencia e integración social, tal como lo afirmó el alcalde Dumek Turbay, el espíritu de cooperación y buen ánimo, mediante acciones propositivas, resulta indispensable. Y si hubiese razones para la crítica, pues que sea constructiva, para evitar la desunión entre los directivos y los vecinos, conducta negativa que le resta presencia, influencia y competitividad a los barrios que representa cada JAC.
La ciudad merece unas JAC en las que se prioricen las reales necesidades de sus comunidades; en tal sentido, el diálogo, la coherencia y la concertación entre los residentes y los comunales resulta indefectible para el logro de los objetivos comunes que se propongan.
