Es alarmante la contaminación y el abandono de los canales pluviales y los cuerpos de agua de la ciudad. El panorama que se vive en distintos barrios después de las primeras lluvias, es de toneladas de basuras entre las corrientes de agua, canales tapados y el rebosamiento del sistema de alcantarillado, causando preocupación en las comunidades.
El Universal recorrió los principales canales pluviales, donde quedó en evidencia cómo decenas de ciudadanos, sobre todo carretilleros y conductores de volquetas, arrojan todo tipo de escombros y materiales a las cuencas de los canales o a las calles de los barrios, sin que ninguna autoridad haga presencia o sin que la comunidad misma salga en defensa de su entorno. (Lea aquí: Cartagena tiene el PGIRS listo y actualizado para su implementación)
Manuel Torres, recolector de escombros y quien fue sorprendido arrojando desechos al canal del barrio El Campestre, afirmó que muchos como él hacen esta labor porque no tienen más opciones y deben llevar alimento a sus hogares. Aunque sabe que la ausencia de recursos no lo justifica, recalca que “ante la falta de oportunidades, es esta, recogiendo y botando escombros, la única manera de conseguir algún tipo de ingreso económico diario”.
En menos de 20 minutos, en el canal de El Campestre, una volqueta, cuatro carretilleros y dos ciudadanos tiraron escombros, basuras y otros desechos. Emiro Beltrán, líder comunal del barrio, afirmó que “las autoridades no hacen presencia en la zona y desde que se expidió el nuevo Código de Policía no se ha impuesto el primer comparendo por esta infracción”.
Dependiendo del volumen de la carga y el tipo de material, se ajusta la tarifa que algunos pagan por el servicio brindado por personas como Manuel Torres, quien explica que “son entre $5 mil y $20 mil lo que recibimos por trayecto, aproximadamente. Todo depende de la carga”. Además, Torres indica que es en el canal de El Campestre y algunos sectores del barrio 20 de Julio, donde él se deshace de los desechos.
En el imaginario ciudadano hacer algunas cosas “a lo legal” implica gastar más dinero. Uno de los casos más evidentes es la disposición de los escombros: a algunos les parece que es más fácil y simple pagarle a alguien para que se los lleve, en vez de recurrir a las empresas de aseo, que garantizan que la disposición final se hará en el lugar habilitado, como lo es el relleno Los Cocos.
Este medio consultó con las empresas de aseo qué estrategias tienen para mitigar el arrojo indiscriminado de desechos en espacio público, pero sobre todo en caños y canales.
Pacaribe aseguró que ha intensificado jornadas de limpieza, aseo y acumulación de residuos, previniendo el taponamiento de los distintos canales o desagües pluviales, y además lidera una campaña de recolección de escombros sin costo.
“Trabajamos en jornadas de acopio de inservibles, logrando impactar a más de 10 mil personas con la recolección gratuita de escombros, electrodomésticos y otros enseres en desuso”, aseguró Andrés Gaitán, gerente general de la empresa Pacaribe.
Otras de las actividades realizadas por la empresa de aseo, han sido las jornadas de “llantatón”, logrando retirar de las vías más de 150 llantas, evitando que estas terminen en los distintos canales pluviales del Distrito.
La Secretaría de Infraestructura manifestó que tiene toda la disposición de trabajar con las comunidades, especialmente la del barrio El Campestre. “Trabajamos dentro de los términos de ley y de nuestras capacidades. Una vez se vayan cumpliendo estas etapas, estaremos cumpliendo a los ciudadanos desde la misma legislación pública”, confirmó Luis Villadiego, secretario de Infraestructura.
Esta secretaría trabaja en una primera fase de mitigación en relación con unos compromisos con el Ministerio de Vivienda, desde noviembre pasado. “Estamos utilizando el presupuesto disponible para activar el banco de maquinas que nos permitirá rectificar los canales pluviales, rehabilitando la capacidad hidráulica de estos”, afirmo Villadiego. Ante la emergencia ocasionada por la tormenta tropical Iota a finales del 2020, el Distrito dispone de una serie de equipos del Gobierno nacional, permitiendo tener más de 15 frentes activos de trabajo en las tres localidades, con los que lograron rectificar 6 kilómetros en los canales principales y los tramos más afectados.
