Son cientos de niños que padecen necesidades, problemas psicológicos, sociales y de salud, los que acuden a la fundación Taui en busca de ayuda.
Es el caso particular de Santiago*, un niño de 12 años de origen venezolano, que sufre de maltrato intrafamiliar por parte de sus padres. Debido a esto, presenta graves problemas de alfabetización, autoestima y dificultad para relacionarse. Hace un año, el padre del menor fue asesinado, dejándolo al cuidado de su madre quien le niega toda clase de ayuda escolar. (Lea también: Sonrisas y amor para las madres de Nelson Mandela)
Sin embargo, en la fundación, le costearán sus clases y los estudios necesarios para su desarrollo y crecimiento.
Eso es la fundación Taui, una asociación conformada por un grupo de jóvenes cartageneros, que busca ayudar a los sectores más vulnerables de la ciudad.
Sobre la fundación
Taui se encuentra realizando dos de sus proyectos llamados “Recolecta de alimentos” y “Apadrina un niño”, con los cuales buscan, más allá de entregar una ayuda en esta Navidad, concientizar a la sociedad cartagenera sobre la necesidad de actuar bajo la premisa de que no somos ajenos a las problemáticas y necesidades de nuestros conciudadanos.
El propósito de los jóvenes es recolectar la mayor cantidad de alimentos para las familias desfavorecidas de la ciudad. Así mismo, “Apadrina un niño” se desarrolla con el fin de donar un regalo que pueda cumplir el deseo de Navidad de muchos menores.
“La fundación nace a principios de este año debido a una idea propia. Tengo la intención de unir a los jóvenes de Cartagena y Colombia en pro del desarrollo social. Me puse en contacto con personas con las que ya he trabajado y sé que tienen objetivos similares y empezamos a sentar las bases de la fundación, recoger información, herramientas, medios, recursos, etc. Y fuimos formando paso a paso lo que hoy tenemos” explicó Matías Wassaf, director de la fundación.

Taui acompaña en distintos aspectos a niños que sufren de maltrato intrafamiliar de parte de padres alcohólicos o drogadictos, principalmente en un hogar de paso en La Boquilla. Han aportado mediante ayudas económicas y donaciones.
“Ser voluntaria Taui ha sido una experiencia demasiado enriquecedora, es una labor social llena de cosas increíbles y lo más gratificante es ver la sonrisa de ese niño o de esa persona, esa felicidad que te hace sentir que no hay sacrificio que no valga la pena por ellos”, dice Sara Viaña, voluntaria de la fundación.
En Taui tienen en cuenta valores como la responsabilidad y la disciplina, claves en las actividades grupales que organizan. Destacan que llevaron a los niños del hogar de paso al Aviario Nacional, una visita enfocada en la preservación del medioambiente y la fauna y flora nacional.
De igual forma, la fundación organizó un evento en un hogar en San Francisco.
La fundación extiende la invitación a todos los cartageneros a que se unan y contribuyan en el proyecto, “entendiendo que la unión es la única manera de conseguir un cambio que transcienda en el tiempo”, tal como expresa su director, Matías Wassaf.
*Nombre cambiado para proteger a la fuente.

