Suena paradójico que un corregimiento como Barú, rodeado por agua, carezca de este servicio básico. La disposición de un acueducto para esta comunidad ha sido una deuda histórica que hasta el momento tiene a los baruleros gastando casi $200 mil al mes para conseguir el preciado líquido, y exponiéndose a consumir agua no tratada.
“Muchísimos años atrás ni siquiera podíamos conseguir el agua, nos tocaba ir hasta el canal del Dique y luego tratarla para poder usarla”, comenta Leonard Vallecillas, representante del Consejo Comunitario de Barú.
Vallecillas afirma que, hace unos cinco años, la Junta Directiva del Consejo Comunitario logró el acondicionamiento de una alberca con capacidad para 300 m³, con el fin de que a través de un sistema de bombeo se pudiera suplir la necesidad de agua de la comunidad.
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“De alguna manera ese sistema ha mitigado un poco la necesidad, pero sigue la falta de disponibilidad del agua para todo lo que la comunidad requiere. Ya nos ha tocado cambiar la bomba cuatro veces y ha sido la misma comunidad la que lo ha hecho”, dijo.
En épocas de sequía se agrava la situación, pues los carrotanques de agua que manda la Alcaldía no dan abasto.
Y si bien hace varios años escucharon la propuesta de llevarles el servicio de acueducto, hasta el momento nada ha pasado, por lo que piden celeridad a las entidades competentes.
“La deuda histórica que tienen con esta comunidad es especial porque Barú es reconocido como un polo de desarrollo turístico para la ciudad. Hay que buscar la forma de tener los servicios básicos y que se suplan nuestras necesidades básicas insatisfechas. La falta de agua no nos ha permitido acceder a proyectos de vivienda ni desarrollarnos como comunidad. Pedimos a la Alcaldía y a Aguas de Cartagena que cumplan con su palabra y más que eso, que cumplan con respetar nuestros derechos”, sentenció Vallecillas.
El proyecto
Desde Aguas de Cartagena informaron que el proyecto del acueducto para Barú ya cuenta con diseños de ingeniería y que están realizando las acciones para identificar las diferentes fuentes de financiación que permitan el inicio de las obras.
“El proyecto para la prestación del servicio de acueducto en el corregimiento de Barú consiste en la construcción de una conducción de agua potable de 315 mm de polietileno de alta densidad, con una longitud de 19 kilómetros entre los corregimientos de Santa Ana y Barú. Así mismo, la instalación de 9.3 kilómetros de redes de distribución en el corregimiento para la prestación del servicio en cada una de las viviendas”, explicó la entidad.
En una primera etapa esperan construir 4.4 kilómetros de tubería de 315 mm desde Santa Ana hasta la bahía de Barbacoas, la cual será financiada por un promotor turístico de la zona.
“La primera fase del proyecto está en proceso de trámite de permisos y tiene como fecha prevista de inicio de obra principios del segundo semestre de 2022”, detalló Acuacar.
Así las cosas, el acueducto para los baruleros estaría cerca, una obra que de hacerse realidad solventaría la necesidad histórica de esta comunidad.
