La semana pasada la Alcaldía de Cartagena informó el inicio de una mesa de trabajo para impulsar la terminación del macroproyecto de Protección Costera, tras la incertidumbre por la falta de recursos para continuar con las intervenciones faltantes y el pago de las compensaciones económicas a los servidores turísticos de Bocagrande. Lea: Inician mesa de trabajo para impulsar la terminación de Protección Costera
“Estamos comprometidos en llevar a cabo este proyecto con la máxima eficiencia y en coordinación con todas las partes involucradas. La protección de nuestras costas es esencial para la seguridad y el bienestar de nuestra Cartagena y trabajaremos incansablemente para alcanzar este objetivo bajo”, dijo Daniel Vargas, jefe de la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cartagena (Oagrd).
Por su parte, el director del Departamento Administrativo de Valorización Distrital, Rafael Morales instó a actores clave, incluyendo al nivel nacional, Dimar, Universidad de Cartagena y contratistas, a unir esfuerzos para acelerar la conclusión de la primera etapa del ambicioso proyecto.
¿Qué dice Proplaya?$>
Juan Carlos Monzón, director de obras del consorcio Proplaya destacó la voluntad del Distrito, especialmente la del director de Valorización.
“La visita del Distrito fue buenísima. El señor Morales entendió que de los tres objetivos del proyecto, dos se están cumpliendo que son la protección marginal o protección de orilla, y el sistema de drenajes”, dijo Monzón.
Contó que el reto está en la conformación de las nuevas playas, pues cuando aumenta el oleaje el sistema de protección no disipa suficientemente a la ola: “Esta llega con mucha fuerza y se lleva la arena. Eso ya lo entendió el Distrito, la idea ahora es que se sienten con el diseñador -Universidad de Cartagena-. El propósito es que se modifique lo que se tenga que modificar”.
Monzón reiteró que mientras se mantenga el diseño actual, se van a presentar los escalones -desprendimientos de tierras- en las playas. “La idea es que se diseñe algo que evite que esta problemática se presente en la gran mayoría del tiempo porque sería muy costoso. La idea es que se diseñe algo que aguante el 90% del tiempo”, precisó.
“Se debe gestionar ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), la recontratación del diseñador del proyecto y revisar nuevamente, a la luz de lo aprendido durante su ejecución de las obras, sobre el comportamiento de los escalones en la playa”, agregó el director de las obras civiles.
Monzón indicó que se debe definir una hoja de ruta para encontrar una solución a los diferentes retos del proyecto: “Nuestro contrato nos impone que cualquier ajuste debe ser avalado por el diseñador. Sin contrato con el diseñador no se puede avanzar”.
