En Cartagena se ha vuelto recurrente el problema de la acumulación de basuras en diversos sectores, situación que afecta tanto la calidad de vida de los habitantes como el entorno urbano.
Lugares como la avenida Pedro de Heredia, las cercanías del Centro Histórico, el mercado de Bazurto y Pie de la Popa han sido puntos críticos, donde la acumulación de residuos provoca no solo malestar estético, sino también inundaciones durante la temporada de lluvias.
A esos puntos críticos, se le ha sumado El Campestre, desde donde denuncian que hasta el canal pluvial del barrio se ha convertido en un basurero satélite.
“La boca toma del canal de El Campestre es un sitio neurálgico, ya que, no ha viviendas cercas. Es una zona verde contigua al canal y es ‘apetecido’ por los barrios circunvecinos para traer basuras y escombros”, le expresó a El Universal Ángel Barreto, activista ambiental del sector. Lea: Aprueban proyecto para la legalización de asentamientos informales en Cartagena
“Ya el canal es un basurero satélite del sector. Toda esa basura que se coloca en la boca toma del canal la brisa, las lluvias y las mismas personas, van llenándolo y cuando llega la temporada de fuertes lluvias se tapona y se inunda todo el barrio”, manifestó el líder ambiental.
“Ese lugar lo hemos recuperado varias veces con amigos del sector ante la falta de sentido de pertenencia y a falta de las autoridades. Nosotros decimos que El Campestre es tierra de nadie, donde no hay dolientes”, insistió.

Y agregó: “Allí hemos sembrado árboles y todo tipo de plantas en muchas ocasiones pero sin importar colocan las basuras. Cuando llega la empresa recolectora de basuras (Veolia) pasa la maquinaria para recoger los desechos y junto con eso lo sembrado”.

Barreto manifestó que “se tienen que tomar acciones conjuntas donde esté la comunidad, las autoridades, las empresas, porque de lo contrario todo va a hacer en vano. Hay mucha indiferencia por el medio ambiente”.
“El Campestre es basura por todos lados. Tenemos 36 zonas verdes, es el barrio que más tiene estos espacios. Y hay un abandono total. Basuras por donde usted mire. Es muy deficiente el sistema de aseo, una operación obsoleta de recolección de basuras”, dijo. Lea también: Habitantes de la calle participan en jornada de siembra en la Avenida del Lago
Barreto insistió que esta situación de las basuras no es de ahora sino de hace varios años. Indicó que pese a que han recuperado esa zona verde en reiteradas ocasiones mientras no haya conciencia ciudadana y acciones de parte de las autoridades la problemática seguirá y agudizará.
Barrios con mayor acumulación de basura en Cartagena
Veolia indicó que algunas zonas de la ciudad enfrentan una mayor acumulación de residuos. Los barrios Nelson Mandela y el entorno de Los Cerros de Albornoz son los puntos más críticos, con una producción mensual de 691 y 562 toneladas de basura, respectivamente. Otros sectores que también presentan altos niveles de basura son:
- Bosque
- Alto Bosque
- Nuevo Bosque
- Membrillar
- Pasacaballos
- Avenida Crisanto Luque
- Transversal 54
- Troncal de Occidente
- Avenida del Lago
- Avenida del Bosque
- Avenida Pedro de Heredia
Obstáculos operativos en la recolección de residuos
Veolia explicó que ha identificado diversas dificultades operativas que dificultan una gestión eficiente de la recolección de residuos en Cartagena. Entre los principales obstáculos se encuentran:
- El mal estado de las vías de acceso, que impide el paso adecuado de los vehículos.
- La extensión insuficiente de las calles, que no permite el giro adecuado de los equipos compactadores.
- Cableados eléctricos ubicados por debajo de los estándares establecidos por el Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE), que representan un riesgo para la operación.
- Conexiones deficientes de acueducto y alcantarillado que generan conflictos con los usuarios y provocan daños al ingreso de los vehículos compactadores.
- La acumulación de residuos no compactables en puntos críticos.
- La baja conciencia ciudadana respecto al manejo de residuos (horarios y frecuencia).
