En un esfuerzo por garantizar espacios seguros para las mujeres en la vida nocturna de la capital de Bolívar, Asobares está liderando diversas estrategias para prevenir y mejorar su respuesta en situaciones de acoso y violencia de género.
Desde la implementación de la iniciativa ‘Pregunta por Ángela’, hasta la promoción de alianzas estratégicas con las autoridades locales, el gremio actualmente trabaja para transformar los sitios de rumba y diversión de Cartagena en entornos más protegidos.
El protocolo ‘Pregunta por Ángela’
Asobares explicó que este protocolo surge tomando como inspiración a una estrategia del Reino Unido y se ha convertido en un mecanismo de protección para las mujeres que se sienten incómodas o en peligro en los establecimientos nocturnos.
“Este protocolo permite que una mujer en situación de riesgo pueda acercarse a la barra de un bar o de una discoteca y preguntar por ‘Ángela’. Al hacerlo, el personal entrenado activará un protocolo de protección que garantizará su seguridad y, si es preciso, la custodiarán hasta mantenerla a salvo”, explicó.
En Cartagena esta estrategia se complementa con nuevas acciones lideradas por la Alcaldía que buscan promover la rumba segura y la autorregulación en estos escenarios de diversión y ocio. Además, una reciente alianza entre comerciantes y autoridades de la ‘La Heroica’ permitirá a la policía acceder a las cámaras de seguridad externas de estos establecimientos, reforzando la vigilancia en las calles especialmente del Centro Histórico, Getsemaní y Manga.
Cabe destacar, el compromiso que hoy tienen algunos de los actores protagónicos de la industria nocturna de la capital de Bolívar para fortalecer la seguridad de las mujeres durante la noche. Por ejemplo, el Grupo La Movida, que solo en 2024 en sus disco/bares La Movida y La Jugada recibió a más de 185.000 personas, de las cuales el 62 % fueron mujeres, viene capacitando al personal, desde meseros hasta trabajadores del área de seguridad y logística, en tácticas de prevención de acoso y manejo de situaciones relacionadas con violencia de género.
Asimismo, ha implementado códigos de auxilio discretos, como señales para que las mujeres soliciten ayuda sin la necesidad de llamar la atención o hablar. A la par, ha instalado cámaras de seguridad en puntos estratégicos de sus establecimientos y ha eliminado algunos espacios oscuros.
“En este momento también nos encontramos desarrollando programas de formación en temas relacionados con igualdad género, alianzas con organizaciones de apoyo y estamos impulsando la creación de espacios exclusivos para atender casos de violencia y acoso contra las mujeres”, señalo Juan Pablo Borges, presidente del Grupo La Movida.
Acciones en el país para brindar mayor seguridad
En Bogotá, la Patrulla Púrpura ha realizado 749 campañas preventivas, impactando a más de 19.000 mujeres y fortaleciendo su seguridad en bares y discotecas. Además, más de 3.000 trabajadores de 250 bares y discotecas en la ciudad han sido capacitados en el protocolo ‘Pregunta por Ángela’ en estrategias de prevención para identificar y abordar situaciones de violencia de género.
En Medellín, se ha incorporado un enfoque de género en el turismo nocturno que está promoviendo la sensibilización dentro de la industria del entretenimiento y fomentando cambios culturales en los establecimientos nocturnos. Igualmente, un esfuerzo conjunto entre diversas entidades y gremios, ha permitido la reactivación de la estrategia ‘Pregunta por Ángela’, fortaleciendo las rutas de atención y entrenando al personal de establecimientos nocturnos para mejorar su respuesta ante casos de acoso y violencia.
En Cali, los operativos conjuntos entre Policía y el Ejército han logrado reducir hasta en un 60 % los casos de violencia en zonas de ocio nocturno. Y en Santa Marta, al protocolo de Asobares, se sumó recién el programa ‘Espacios Seguros’ que hoy avanza en el centro histórico, formando a empleados de bares y discotecas para actuar ante incidentes de violencia de género.
Asobares también destacó: “Si bien estas estrategias han demostrado ser efectivas, aún hay desafíos por enfrentar. La articulación con entidades distritales y la necesidad de fortalecer la movilidad segura siguen siendo aspectos críticos. Pues de nada sirve garantizar la seguridad dentro de los bares y discotecas, si las mujeres se encuentran en peligro al salir de estos sitios y tomar transporte público o privado sin garantías de protección”.
Y concluyó: “A nivel internacional, países como Argentina, por ejemplo, han implementado botones de pánico en bares conectados directamente con la policía, lo que permite una respuesta inmediata. En España, la app ‘AlertCops’ permite a las mujeres enviar una alerta con un solo clic. En Santiago de Chile, existen zonas de resguardo en bares para que ellas puedan esperar un transporte seguro. En Alemania, los taxis exclusivos para mujeres, conducidos por mujeres, han sido un modelo exitoso de protección. Francia y Canadá han avanzado en certificaciones para bares que cumplen altos estándares de seguridad y capacitación obligatoria en prevención de acoso”.
