Por estos días, Cartagena de Indias y varios municipios de Bolívar se llenan de árboles rosados. Es un regalo silencioso de la naturaleza que irrumpe entre el cemento: copas frondosas que florecen de pronto y transforman calles y avenidas en paisajes inesperados.
Muchos, en medio de la rutina, se detienen a observarlos: sacan fotografías que luego comparten en redes sociales; otros recogen las flores que, con la brisa, caen como pequeñas lucecitas que se mueven de un lado a otro.
El florecimiento de estos árboles ocurre durante la época seca, principalmente entre los meses de enero y marzo, y cumple un rol significativo en el ecosistema. Sus flores rosadas llegan a cubrir la copa por completo, creando ese efecto tan fotogénico que transforma calles, parques y avenidas.
Erandi García Arellano, bióloga y profesional en flora, explica que los árboles rosados que florecen por estos días se conocen como robles rosados, cuyo nombre científico es Tabebuia rosea. “Estos árboles pertenecen a la familia Bignoniaceae, en la que también se encuentran especies muy llamativas como el cañaguate, el polvilllo, el roble amarillo e incluso el totumo. Sus flores son gamopétalas, es decir, los pétalos están fusionados y forman esa característica figura acampanada. En esta familia hay desde árboles hasta arbustos, enredaderas y trepadoras, con una distribución bastante amplia en los trópicos y subtrópicos”, señala.
La experta destaca que los robles rosados ofrecen diversos servicios ecosistémicos. “El primero es el paisajístico u ornamental: es un árbol que embellece la ciudad. Sus flores, por su color y forma, realzan carreteras, parques y espacios urbanos, por lo que es muy usado en la silvicultura urbana. Además, ofrece sombra, un servicio fundamental en climas cálidos”.
Otro aspecto relevante es su valor como especie maderable. “La madera de roble ha sido utilizada históricamente en la ebanistería para la fabricación de muebles, lo que en otros países ha generado presión sobre sus poblaciones. En Venezuela, por ejemplo, está catalogado como una especie vulnerable, debido principalmente a la tala para uso maderero. En Colombia, afortunadamente, aún no existe una presión lo suficientemente significativa como para incluirla en alguna categoría de amenaza, ni a nivel nacional ni global”, explica García Arellano.
La bióloga agrega que el roble rosado también puede utilizarse como cerca viva, una alternativa sostenible para delimitar fincas y parcelas. “En lugar de estacas y alambre, se pueden usar plantas, lo que genera de inmediato servicios ecosistémicos adicionales. Estas cercas vivas pueden convertirse en corredores biológicos que facilitan el tránsito de fauna y atraen polinizadores”, afirma.
La importancia ambiental de conservar los robles rosados
Finalmente, la profesional en flora invita no solo a apreciar la belleza de la vegetación urbana y rural, sino a asumir un compromiso con su conservación. “Es fundamental frenar el tráfico ilegal de madera. Al ser una madera fina y apetecida, el roble requiere una reglamentación exigente y una veeduría constante para evitar la tala indiscriminada. También es clave sembrar más especies del bosque seco tropical, fortalecer semilleros, procesos de germinación y proyectos de restauración y reforestación. Ser voluntarios en jornadas de siembra es una forma concreta de asegurar que sigamos disfrutando de estos beneficios”, concluye.
Lo que debes saber sobre los robles rosados
Hábitat y distribución
- Bosque seco tropical (Caribe colombiano)
- Bosques húmedos: Amazonía, Chocó, Nariño, Santander, Norte de Santander, Antioquia
- Sudamérica: Guyana y otras islas.
Tamaño y crecimiento
- Altura promedio: entre 15 y 30 metros
- Diámetro del tronco: puede superar 1 metro en ejemplares adultos
- Crecimiento: medio a rápido en climas cálidos
Floración
- Duración del florecimiento: entre 2 y 4 semanas
- Época: principalmente entre enero y abril en el Caribe colombiano
- Además de los robles, también florecen las Ceibas
- Longevidad
- Vida útil: entre 60 y 100 años, dependiendo del manejo y el entorno
Clima y resistencia
- Tolera temperaturas superiores a 30 °C
- Resiste largos periodos de sequía

Biodiversidad
- Cada árbol en flor puede atraer decenas de especies de insectos polinizadores
