En medio de cirios encendidos, cantos corales y una multitud vestida de blanco, Cartagena dio inicio a uno de los actos más simbólicos de la Semana Santa 2026: el Lucernario, una manifestación de fe que congregó a cientos de fieles en el corazón de la ciudad.
La jornada se desarrolló la tarde de este sábado 28 de marzo, a partir de las 6:00 p. m., con un recorrido que inició en la histórica Iglesia de Santo Toribio de Mogrovejo y avanzó por las calles del Centro Histórico hasta la Plaza de la Proclamación, en una procesión cargada de simbolismo y espiritualidad. Lea: Las calles del Centro Histórico que serán solo para peatones en Semana Santa

Una ciudad que ora y camina con luz
El evento, organizado por la Alcaldía de Cartagena, la Arquidiócesis y distintas entidades culturales y turísticas, se consolidó como uno de los momentos centrales de la agenda religiosa de la ciudad. Durante el recorrido, los asistentes portaron velas encendidas como símbolo de esperanza y unidad, en una plegaria colectiva por las familias cartageneras y por la paz del territorio.
El Lucernario, que ya se posiciona como una tradición reciente dentro de la Semana Santa local, buscó nuevamente integrar la espiritualidad con el patrimonio cultural del Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, en un ambiente de recogimiento y reflexión.
Música y coral: el cierre de una noche especial
Al llegar a la Plaza de la Proclamación, la jornada culminó con un concierto coral que acompañó las expresiones de fe de los asistentes. Más de 50 voces, junto a artistas invitados, elevaron una presentación de música sacra que transformó el espacio público en un escenario de oración colectiva.

Este cierre musical, preparado con el respaldo del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), reforzó el carácter artístico y espiritual del evento, conectando el talento local con una experiencia religiosa de alto impacto.
Semana Santa: fe, turismo y tradición
El Lucernario hace parte de una agenda más amplia impulsada por el Distrito para posicionar a Cartagena como destino de turismo religioso, integrando procesiones, conciertos, rutas culturales y actividades tradicionales que se extenderán hasta comienzos de abril.

Con este tipo de eventos, la ciudad no solo reafirma su identidad espiritual, sino que también fortalece su oferta cultural y turística, consolidando una Semana Santa que combina historia, arte y devoción en cada rincón del Centro Histórico.
