Una de las experiencias gastronómicas llenas de tradición es recorrer el Centro Histórico en Semana Santa y hacer una parada obligatoria en el emblemático quiosco Palito de Caucho. Descubre dos razones por qué esta primera parada sigue conquistando a cartageneros y turistas.
Un quiosco con más de 80 años de historia en la Plaza de la Paz
La Torre del Reloj marcaba las 10 de la mañana cuando llegué a la Plaza de la Paz, frente al Camellón de Los Mártires. Allí tenía que reunirme con un grupo de viejos amigos que no veía desde hace un par de años, la última vez que habían visitado Cartagena.
El saludo fue caluroso y las risas por el reencuentro espontáneas. Una reunión llena de buenas vibras que solo se incrementaron cuando un increíble aroma se coló en nuestra conversación. Lea además: Cómo disfrutar el Centro Histórico de Cartagena en Semana Santa 2026
Un olor proveniente de la tradicional paila del ‘Palito de Caucho’, una cocina inconfundible que desde 1944 no ha parado de seducir paladares.
El aroma del patacón que guía a locales y turistas desde la Torre del Reloj hasta el Camellón de Los Mártires
Ni siquiera tuvimos que decidir qué era lo que íbamos a hacer. Como si hubiéramos entrado en un trance, simplemente caminamos en dirección a este negocio, fundado por doña Juana Ramírez Barón hace más de 80 años.
Famoso especialmente por sus crocantes y deliciosos patacones, que se acompañan muy bien con un sabroso pedazo de queso costeño, este producto insignia ha sido transmitido de generación en generación para deleitar a los comensales, nacionales y extranjeros, que visitan este apreciado lugar.
El legado de doña Juana Ramírez Barón: tradición familiar que sigue viva en Cartagena
Mientras mordía con atención uno de los tantos que me comí, ya no recuerdo cuántos disfruté, no pude evitar sentir que la magia especial de este lugar, además de convivir en armonía con el ya no tan ‘Palito de Caucho’, que ofrece una de las sombras más frescas del centro, está en que conserva la receta original, ofreciendo así una experiencia que te permite transportarte en el tiempo. Razones suficientes por las que el ‘Palito de Caucho’ debe ser tu primera parada.
El secreto del patacón del ‘Palito de Caucho’ que conquista generaciones
Y allí, en ese mismo lugar, se mantiene el quiosco de los patacones. Inamovible, detenido en el tiempo, con la fórmula secreta de un adobo especial aplicado a sus plátanos, especialmente seleccionados, servidos crujientes y los cuales devoramos sin ningún remordimiento.
Qué comer en Cartagena durante Semana Santa: una parada obligada para probar gastronomía local
Aunque mis amigos insistieron en que probara otros productos fritos que han sido añadidos al menú, y que tenían muy buena pinta, yo únicamente quería disfrutar de mi patacón crocante tradicional, acompañado de un pedazo de queso fresco y una avena helada. Delicioso como siempre.
Patacón con queso costeño y avena helada: la combinación clásica que nunca falla
Agradecidos, satisfechos y, particularmente, muy contentos, comenzamos nuestro recorrido por el Centro Histórico, sabiendo que la receta inigualable de la señora Ramírez se conserva y se mantiene en muy buenas manos. Lee también: 5 dulces típicos de Cartagena que no te puedes perder en Semana Santa 2026.
Un plan económico y auténtico en el Centro Histórico cerca del Camellón de Los Mártires
Ya sea en el desayuno, para la media mañana, en la tarde, o simplemente cuando tengas el antojo, incluso para un almuerzo con bajo presupuesto, el patacón frito de este tradicional quiosco es todo lo que está bien en esta vida. Larga vida al ‘Palito de Caucho’.
