“¿Es real?”. Esa fue la pregunta que retumbó en la mente de Laury Torres al enterarse de que uno de sus mayores sueños acababa de hacerse realidad y que, genuinamente, estaba comenzando una etapa increíble en su vida.
Pero ella no era la única emocionada. Mariana González, Juliany Pacheco y María Lucía Sierra, estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), compartían el mismo sentimiento. La producción que realizaron junto a Laury, después de días de esfuerzo y arduo trabajo, había sido seleccionada para presentarse en el Festival de Cannes 2026, uno de los más prestigiosos, antiguos e importante para la industria cinematográfica a nivel internacional.
Las cuatro estaban en shock. Aunque era algo que anhelaban profundamente, recibir la noticia las tomó por sorpresa. Le puede interesar: Por primera vez, una producción de estudiantes de la UTB llega al Festival de Cannes
La primera en enterarse fue Mariana, quien estaba en clases cuando recibió la noticia y de inmediato la envió por un grupo de WhatsApp que comparten. Mientras Laury leía el mensaje, Mariana salía del salón de clases y corría hasta el Laboratorio de Comunicación Social (LabCom) de la UTB para buscar a Laury, quien pasa gran parte de su tiempo en ese espacio por su rol como directora.
Laury leyó la nota de prensa escrita en inglés, allí estaba el listado de las producciones aprobadas y justamente estaba el nombre del cortometraje que realizó junto a las tres estudiantes: “Ánima de Marea”; y sin poder creerlo todavía, preguntó en el grupo: “¿Es real?”. María Lucía y Juliany leyeron los mensajes del grupo un poco después.
La noticia fue muy impactante para todas, sobre todo para Laury, quien tuvo que completar su jornada laboral y llegar a su casa para procesarla y asimilarla. Después del shock inicial, las cuatro reaccionaron felices porque era un sueño que veían lejano y que se había hecho realidad.
Las familias de las jóvenes cineastas también recibieron la noticia con mucha emoción. El padre de Mariana, por ejemplo, quien estuvo muy presente durante la producción del cortometraje, se mostró orgulloso y feliz, como si el reconocimiento también fuera suyo.
Por su parte, el papá de otra de las integrantes comparó el logro con haber ganado un premio Óscar, reflejando la magnitud que tiene para ellas y sus seres queridos llegar al Festival de Cannes.
Amigos, profesores y compañeros de la UTB también celebraron la noticia con gran alegría y admiración por el trabajo realizado por las jóvenes.

“Ánima de Marea”: un corto de terror y realismo mágico que posiciona al Caribe colombiano
Según cuentan las cineastas, la producción no nació como un proyecto universitario asignado por un profesor. Desde el inicio, “Ánima de Marea” fue pensada para llegar a Cannes, porque ellas estaban convencidas de que podían hacerlo bien y de que tenían una historia capaz de ser seleccionada.
Todo comenzó con una convocatoria que Juliany descubrió durante el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci), realizada en colaboración con el Fantastic Pavilion - Vertical Cinema, un espacio reconocido dentro del Festival de Cannes por reunir producciones de cine de género como terror, ciencia ficción y fantasía.
A partir de ahí, las jóvenes comenzaron un proceso de preparación que incluyó clases y talleres en los que expertos les explicaron qué necesitaban para desarrollar el proyecto y cumplir con los requisitos de la convocatoria.
El guion, por su parte, ya existía. Era una de las tantas historias escritas por Laury, quien desde niña siente una gran pasión por la escritura. Lo que hicieron fue adaptar la idea original a los lineamientos exigidos por Fantastic Pavilion.
La preproducción duró aproximadamente una semana. Durante esos días trabajaron en la adaptación del guion, la creación del guion técnico y otros documentos necesarios para la postulación, además de la búsqueda de la locación, un punto clave que resalta en el corto.
El lugar elegido fue Bocachica, un corregimiento insular de Cartagena, ubicado en la isla de Tierra Bomba. El fin de semana antes de iniciar las grabaciones viajaron hasta allá para recorrer el lugar, encontrar los escenarios ideales y asegurarse de que todo estuviera listo antes del rodaje.
Finalmente, el rodaje se llevó a cabo durante dos días, entre el 18 y 19 de abril de 2026, siendo jornadas muy intensas de trabajo de mañana y noche. Posteriormente, tuvieron solo tres días para la edición, de la cual se encargó Laury, par así enviar todo con los requisitos solicitados.
“Ánima de Marea”, que fue una producción elegida entre proyectos de más de 17 países para presentarse en uno de los festivales de cine más importantes del mundo, trata sobre un pescador terco que no cree en lo paranormal y desobedece las advertencias de su esposa en el Día de Muertos, lo que lo lleva a sucesos terroríficos.
Las jóvenes mencionan que “la pieza destaca por su uso del formato vertical (9:16), una narrativa inmersiva diseñada para conectar con las nuevas audiencias digitales”.

El comienzo de una nueva etapa
Para Laury fue muy impactante la noche en que la página del Fantastic Pavilion las publicó en el listado de seleccionados. Eran como las 8 o 9 de la noche, y al ver la publicación oficial en la página, fue a acostarse con su mamá y la abrazó.
Desde ese día, confirmó que “Ánima de Marea” es solo el principio. Laury contó que ya tienen otro cortometraje escrito que esperan producir en uno o dos meses. Su objetivo es seguir creando y apoyándose mutuamente para demostrar que las artes, la comunicación y el audiovisual siguen vigentes y sobre todo para resaltar la importancia de contar historias del Caribe.
“Esto apenas es el inicio de lo que se viene. Entonces, por mi parte ese es mi presente y creo que el futuro, al menos este año, vamos con dos producciones más”, destacó Laury.
Por su parte, las estudiantes buscan convertirse en la voz que necesita el Caribe y Colombia, contando historias con potencial que aún no han sido narradas, y no solo las superficiales. Desean seguir construyendo como equipo y como productoras, con la aspiración de vivir del cine, siempre con una cámara en mano y buscando mejorar.
