En el marco del mes del Orgullo y la Diversidad Sexual, organizaciones sociales, colectivos ciudadanos, entidades distritales y varias personas de la comunidad LGBTIQ+ marcharon desde el CAI de Ceballos hasta la Plaza de Todos para llevar el mensaje de inclusión, respeto y reconocimiento de derechos a nuevos sectores de la ciudad.
La movilización se caracterizó por un recibimiento caluroso de los habitantes del sector donde transcurrió. “Es la primera vez que nos atrevemos a marchar en los barrios (…) La acogida por parte de los habitantes del barrio ha sido maravillosa. Hemos contado con la presencia también de una delegación de Santa Rosa, ellos vinieron hasta acá con una carroza”, afirmó María Vélez, coordinadora territorial de Cartagena de Caribe Afirmativo. Puede leer: Población LGBTIQ+ en Cartagena y Bolívar: ¿Se ha avanzado en la protección de sus derechos?
Asimismo, Vélez resaltó el valor significativo que tiene el espacio donde se realizó la marcha: “Estamos diciendo que la ciudad es importante, que las personas LGBTIQ+ resistan, que nos tomemos el barrio, que nos tomemos los lugares en los que hemos crecido, en los que nuestros familiares viven, en los que en los que convivimos y en los que ponemos la cara todo el tiempo”, puntualizó.

¿Cómo se sintieron los asistentes de la Marcha del Orgullo LGBTIQ+?
Por su parte, Héctor Contreras Marimon, representante de la Fundación Casa Mangle expresó que “se esperaba que iba a ser una marcha demasiado insegura y ha sido todo lo contrario, la acogida de la gente de las comunidades ha sido impresionante. Estamos rompiendo también el paradigma que las manifestaciones LGBTIQ+ no se pueden hacer en la periferia de Cartagena porque representan un peligro para nosotras y aquí estamos viendo que no, porque son los lugares que normalmente habitamos porque aquí vivimos”. Le sugerimos: Día del Orgullo: las luchas de la población LGBTIQ+ en Cartagena y Bolívar
La Marcha del Orgullo es un espacio para reclamar por un mundo más inclusivo, pues aunque se tienen avances legales sobre la protección de los derechos de esta comunidad, desde la práctica todavía se evidencia que esos avances no se materializan en garantías reales para la población. Sin embargo, el cambio de paradigma que los mismos asistentes de la marcha presenciaron, en cuanto a la acogida y seguridad, demuestra que es posible una Cartagena donde todas las personas se puedan expresar sin ataduras.

