comscore
Cartagena

Cielo Suárez, la arquera de 12 años que ataja sus sueños en el Nuevo Chambacú

La historia de la joven portera evidencia cómo este complejo deportivo pasó de ser un terreno precario a un espacio digno para el talento local.

Cielo Suárez, la arquera de 12 años que ataja sus sueños en el Nuevo Chambacú

El Nuevo Chambacú es el espacio acoge a los jóvenes deportistas que persiguen sus sueños.

Compartir

En el arco del equipo mixto del club Nuevo Bosque, en la Liga de Bolívar, destaca una figura por su agilidad y determinación. Es Cielo Suárez, una joven de 12 años que se ha ganado el respeto de compañeros y rivales a punta de talento, disciplina y un promedio de valla menos vencida que ya le ha valido nueve trofeos. Aunque algunos aún creen que el fútbol no es para niñas, ella prefiere responder en la cancha; hoy es la única mujer de su plantel y una pieza clave para sus compañeros.

La historia de Cielo es la de una pasión heredada. Hija de un exarquero y de una exdefensa central, el fútbol siempre estuvo en su vida; sin embargo, su camino como arquera comenzó casi por accidente a los ocho años, cuando su antiguo entrenador descubrió sus reflejos y la mudó de la defensa al arco. Fue allí donde su actual técnico, Juan Ortiz, la vio jugar y la fichó de inmediato: “Desde ese momento ha sido nuestro salvavidas”, asegura.

Cielo Suárez, la arquera que vuela en el Nuevo Chambacú.
Cielo Suárez, la arquera que vuela en el Nuevo Chambacú.

Un escenario a la altura de los sueños

Más allá de las atajadas de Cielo, su historia refleja cómo la transformación de los espacios públicos en Cartagena está impulsando a las nuevas generaciones. Hoy, la joven entrena en un complejo digno: el nuevo parque deportivo de Nuevo Chambacú, un lugar que para ella representa la oportunidad de acercarse a su gran sueño: vestir la camiseta de la Selección Colombia Femenina.

“Esta cancha, este lugar, está todo espectacular. Antes no había tantas canchas para jugar y ya nos abrieron un espacio. Me gusta porque están los parques y todo está muy bonito”, expresa Cielo.

Esta percepción la comparte su entrenador, quien recuerda las dificultades que enfrentaban antes de la intervención en la zona, cuando el terreno era un potrero precario donde los jóvenes jugaban desmotivados.

“Nada de lo que vemos hoy estaba así. Nos tocaba jugar en el potrero que estaba aquí al frente. Esta recuperación es importantísima; se está desarrollando un fútbol extraordinario y los niños, al ver estos escenarios, se motivan y se alejan de los malos pasos”, enfatiza Ortiz. Lea: El antes y después de Chambacú: la transformación que vive Cartagena

El Nuevo Chambacú se consolida así no solo como un hito de infraestructura, sino como un punto de encuentro familiar y una plataforma de inclusión social. Detrás de cada vuelo de Cielo para salvar su portería, hay una infraestructura que demuestra que, con escenarios adecuados y oportunidades reales, el talento de la niñez cartagenera no tiene límites.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News