Detrás de una fachada sencilla del barrio La Candelaria hay una historia de resiliencia, esfuerzo y optimismo. A sus 18 años, Ricardo Daniel Acevedo Sequeda hizo historia al convertirse en el primer joven del Distrito de Cartagena en presentar las Pruebas Saber 11 desde su hogar.
Con unas gafas que recuerdan a las de Harry Potter y una sonrisa tan contagiosa como su buena actitud, Ricardo recibió a El Universal en su casa. Desde su silla de ruedas, pero con la emoción intacta, estuvo acompañado por sus padres, Richard Acevedo y Luz Diana Sequeda, y por el docente de apoyo pedagógico Miguel Vásquez.
Nos esperaba con ilusión. En sus ojos se notaba la alegría de contar una historia que, para él, también representa un nuevo logro.
En 2020, Ricardo fue diagnosticado con distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad que afecta principalmente a los hombres y que provoca una pérdida progresiva de la fuerza muscular. Con el avance de la condición, actividades como correr, saltar y caminar pueden verse afectadas, al igual que los músculos de los brazos, el cuello, el corazón y el sistema respiratorio.
Pero su diagnóstico no ha definido sus sueños. “Ricardo no se limita a su condición física. Él, lo que se propone, lo cumple. La verdad, no parece ni que tuviera esa condición”, afirma su madre con convicción.
La inclusión educativa en Cartagena: Ricardo estudia desde casa
Ricardo es estudiante de la Institución Educativa Ciudad de Tunja, ubicada a pocos metros de su vivienda. Sin embargo, debido a la pérdida progresiva de algunas habilidades motoras, durante buena parte de su secundaria ha recibido acompañamiento domiciliario por parte de la Secretaría de Educación Distrital.
A través de la estrategia de Aula Hospitalaria y Domiciliaria, su hogar se convirtió también en un escenario de aprendizaje. Allí cuenta con un docente que desarrolla semanalmente diez horas de acompañamiento y adapta las guías enviadas por los profesores para convertirlas en experiencias de aprendizaje flexibles, creativas y acordes con sus intereses, capacidades y condiciones.
La propuesta incluye la priorización de aprendizajes, el uso de materiales de fácil acceso y reciclables y estrategias que aprovechan las experiencias cotidianas de Ricardo como oportunidades para aprender. En este proceso, su maestro Miguel Vásquez, ha sido aliado fundamental. Le puede interesar: Así es la vida de Aslih Sofía, la niña cartagenera que le gana a la discapacidad
“Vengo desde el año 2021 atendiendo a Ricardo, haciendo todo el proceso de ajustes razonables, que son las adaptaciones y estrategias que se ponen a favor del estudiante para que se cumpla el proceso educativo y su derecho a la educación”, explicó el profesor Vásquez.
Su función consiste en gestionar estos ajustes en las diferentes asignaturas. Los docentes envían las actividades y, junto con Ricardo, buscan la manera más favorable de desarrollarlas, ya sea mediante recursos audiovisuales o manualidades, una de sus estrategias preferidas.
“La experiencia con Ricardo ha sido maravillosa y llena de oportunidades. Hemos podido encontrarnos más allá de lo que quizás podíamos esperar de él. De pronto, en educación física no podía jugar voleibol por su condición, pero nosotros nos adaptábamos a la actividad y trabajábamos con globos”, cuenta el docente.
Así fue la experiencia de Ricardo en las Pruebas Saber 11
El pasado domingo 26 de julio, Ricardo enfrentó un nuevo reto: presentar las Pruebas Saber 11.
Junto con su familia y el equipo docente, se adelantó ante el ICFES el proceso para garantizar su participación. La solicitud fue aprobada y se establecieron los apoyos y ajustes razonables requeridos para que pudiera presentar la evaluación desde su hogar.
Para el equipo que lo acompañó, también fue una experiencia especial, al tratarse de la primera vez que acompañaban a un estudiante en condición de discapacidad en este tipo de pruebas fuera del aula.
En el examen, Ricardo encontró que la parte de Lectura Crítica fue un poco más retadora. Matemáticas, en cambio, le pareció sencilla: “Estaba fácil”, aseguró.
Para prepararlo, los docentes adaptaron las guías académicas a un formato tipo Pre-ICFES, con el propósito de familiarizarlo con la estructura y dinámica de la evaluación. Durante los dos primeros periodos académicos utilizaron cuadernillos de entrenamiento, mientras que el docente de apoyo desarrolló actividades para fortalecer la comprensión lectora, el análisis de textos y las estrategias para responder preguntas de selección múltiple.
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El futuro de Ricardo: estudiar y crear su propia empresa
“¿Qué te gustaría estudiar, Ricardo?”, le preguntamos.
“Química o Sistemas, eso es lo que me gusta”, respondió con una sonrisa y la seguridad de quien ya tiene claro que quiere seguir avanzando. También dejó un mensaje para los jóvenes de Cartagena: “Que se esfuercen”.
Para fortalecer su entorno de aprendizaje, Ricardo necesita un computador y dispositivos de apoyo que faciliten su proceso educativo y su eventual ingreso a la educación superior, ajustados a sus condiciones.
“Necesitamos que tenga más amplitud en su espacio de estudio y su entorno, ya que el sueño de él es tener su propia empresa aquí en la casa”, afirmó su madre.
El compromiso del Distrito con una educación inclusiva
Desde la Secretaría de Educación Distrital señalaron que la participación de Ricardo en las Pruebas Saber representa mucho más que una evaluación académica.
“Es la evidencia de que una educación inclusiva se construye mediante el trabajo articulado entre la familia, la institución educativa y el Distrito, garantizando no solo el acceso, sino también la permanencia, la participación y el progreso de los estudiantes, aun cuando las condiciones de salud les impidan asistir presencialmente a la escuela”, indicaron.
La entidad agregó que esta experiencia reafirma el compromiso de la Secretaría de Educación de Cartagena y del equipo de Una Escuela Transformadora para la Inclusión y la Diversidad con la consolidación de una oferta educativa hospitalaria y domiciliaria.
Así, Ricardo se suma a los niños y jóvenes que siguen rompiendo barreras y dejando precedentes de inclusión en Cartagena.
Su historia no termina con las Pruebas Saber 11. Apenas comienza una nueva etapa, con dos posibles caminos profesionales en mente y un sueño todavía más grande: estudiar, emprender y demostrar que las barreras no tienen por qué definir hasta dónde puede llegar una persona.
