Shanghái ha comenzado a llamar especialmente la atención durante el 2026 por el desarrollo de terapias con células CAR-T, una inmunoterapia personalizada que modifica células del propio sistema inmunitario para que puedan identificar y atacar células cancerosas.
El interés internacional aumentó después de que China autorizara una terapia CAR-T para un tipo de tumor sólido, un campo en el que esta tecnología había enfrentado importantes dificultades.
Las terapias CAR-T se utilizan desde hace más de una década para algunos cánceres de la sangre, entre ellos determinados casos de leucemia, linfoma y mieloma múltiple. Su uso suele considerarse cuando otros tratamientos no han funcionado o la enfermedad ha regresado.
El escenario es diferente para los tumores sólidos. El 22 de junio de 2026, la Administración Nacional de Productos Médicos de China (NMPA) aprobó satricabtagene autoleucel, conocido como satri-cel, desarrollado por la empresa CARsgen Therapeutics.
La terapia está indicada para adultos con adenocarcinoma gástrico o de la unión gastroesofágica avanzado, positivo para Claudina 18.2 y negativo para HER2, cuya enfermedad haya progresado después de al menos dos líneas de tratamiento.
La Claudina 18.2 es una proteína que aparece en la superficie de determinadas células cancerosas y funciona como una de las características que las células CAR-T pueden reconocer. La aprobación convirtió a satri-cel en la primera terapia CAR-T autorizada en el mundo para un tumor sólido.
¿Cuánto cuesta el tratamiento CAR-T en China?
El desarrollo de esta terapia también ha despertado interés entre pacientes extranjeros por las diferencias en los costos y por la posibilidad de acceder a determinados tratamientos antes que en sus países.
Según un reporte de The Wall Street Journal, Michael Walters, un neozelandés de 25 años con linfoma no Hodgkin, viajó a Shanghái después de haber recibido quimioterapia, radioterapia y otra inmunoterapia.
El tratamiento que recibió en China tuvo un costo aproximado de 60.000 dólares, de acuerdo con el reporte. “No es un medicamento milagroso, pero esta fue, con diferencia, la mejor opción que pude encontrar”, señaló Walters.
Otro caso citado es el de Josh Bronkhorst, empresario neozelandés de 57 años diagnosticado con cáncer de estómago. Después de meses de quimioterapia e inmunoterapia, decidió viajar a Shanghái cuando el tumor continuó creciendo.
Su tratamiento costó cerca de 150.000 dólares, mientras que una alternativa comparable en Estados Unidos podía alcanzar unos 550.000 dólares, según The Wall Street Journal. “Cada día está mejorando”, expresó Bronkhorst.
¿La terapia CAR-T solo está disponible en China?
No. Las terapias CAR-T ya cuentan con aprobaciones en otros países para determinados cánceres de la sangre. El atractivo de China en 2026 está relacionado particularmente con la autorización de satri-cel para un tumor sólido, además de las diferencias de costos y el acceso a tratamientos específicos.
La aprobación, sin embargo, no significa que CAR-T sea una cura general contra el cáncer. La terapia está autorizada para indicaciones concretas y continúa siendo objeto de investigación para ampliar su uso a otros tumores sólidos.

