Una sombrilla, dos niños y una pregunta. Así empieza el ejercicio con el que Julio Sierra recorre distintos espacios de Turbaco para hablar sobre las diferencias políticas.
En uno de sus lados está un niño que dice ‘me la juego por la vida’. En el otro, uno que está ‘firmes por la patria’. Frente a ellos, una persona recibe la sombrilla y debe decidir a quién proteger del aguacero que se aproxima.
La respuesta suele ser la misma: proteger a los dos.
Ese ejercicio es el punto de partida de ‘Guerra contra el odio’, una iniciativa que nació en Turbaco con la intención, según su promotor, Julio Sierra, de abrir espacios de conversación entre ciudadanos con posiciones políticas diferentes y disminuir la polarización que, asegura, ha trascendido las elecciones para llegar a las relaciones familiares y personales.
“La idea surgió después de notar que muchas discusiones de carácter político habían dejado de quedarse en los espacios electorales para trasladarse a las relaciones entre amigos y familiares. Una de esas situaciones ocurrió en mi propia casa, en un episodio que involucró a mi hijo de seis años. Esto me llevó a reflexionar en el cómo las discusiones políticas podían terminar alcanzando incluso a los más pequeños”, cuenta el líder de ‘Guerra contra el odio’.
A partir de ahí comenzó a pensar en una manera de plantear un mensaje que no se ubicara de un solo lado del espectro político. La respuesta terminó siendo una sombrilla. Puede leer: Más de 500 corredores estuvieron en la primera versión de la “Ruta de las Mercedes”

Una sombrilla para todos
Para Sierra, la sombrilla representa al Estado: un espacio que debe poder resguardar a todos, sin importar la posición política que tengan.
“A las personas les damos una sombrilla y deben escoger entre resguardar de un aguacero a dos niños. La respuesta que suelen dar los participantes es proteger a los dos”, explica.
Con esa escena, el líder plantea una reflexión sobre la convivencia política. En su propuesta, las diferencias entre quienes dicen ‘me la juego por la vida’ y quienes se identifican con ‘firmes por la patria’ no tendrían que impedir que ambos permanezcan bajo la misma sombrilla.
La iniciativa continúa después de las elecciones presidenciales. Ahora, Julio Sierra y su equipo preparan seis ‘tomas de barrios’, una por cada comuna de Turbaco.
La idea, cuentan, es escoger un barrio de cada comuna y reunir a representantes de las comunidades, juntas de acción comunal (JAC), ediles, líderes sociales y ciudadanos interesados en los procesos políticos del municipio. Allí, los diferentes representantes podrán participar bajo la misma sombrilla, conversar con la comunidad y responder sus preguntas sobre la propuesta.
De acuerdo al líder del movimiento, las jornadas también tendrán un propósito de cara a las próximas elecciones locales: que los ciudadanos puedan preguntarles directamente a quienes participan en los procesos políticos si están dispuestos a mantener, durante la campaña electoral, el mismo mensaje de respeto que hoy promueve ‘Guerra contra el odio’.

De los barrios a la carrera
Cuando terminen las seis tomas de barrios, la iniciativa dará paso a una actividad que todavía se encuentra en proceso de organización: la ‘Carrera contra el odio’, prevista para octubre.
Julio Sierra cuenta que ya comenzaron a buscar patrocinadores e invitados para el evento. La convocatoria contempla personas de diferentes tendencias políticas, líderes sociales y equipos de running.
Su propuesta es llevar la misma idea de la sombrilla a un escenario distinto. Que personas con posiciones políticas diferentes puedan encontrarse en una misma actividad y compartir un objetivo sin que sus diferencias sean un motivo de confrontación.
“Si podemos correr juntos sin polarización ni rabia, también podemos enfrentar juntos las campañas políticas sin tener que mandar mensajes de odio”, plantea Sierra.
La carrera sería el cierre de esta primera etapa de ‘Guerra contra el odio’. El movimiento, sin embargo, tiene una aspiración más amplia. Sierra asegura que el mensaje que hoy comienza en Turbaco busca llegar a otros lugares de Colombia.
Por ahora, su apuesta comienza en las seis comunas del municipio. Primero, con una sombrilla que busca reunir a quienes piensan diferente. Después, con una carrera en la que la meta no será llegar antes que el otro, sino demostrar que también es posible avanzar juntos. Lea: Nueva conducción de agua hacia Nelson Mandela: así avanzan las obras en Cartagena

