LaLiga EA Sports afronta una nueva temporada con cambios destinados a hacer más dinámico el desarrollo de los partidos. Entre las novedades que están llamando la atención aparece una medida que afecta directamente a una figura tradicional de los estadios: los recogepelotas.
De acuerdo con la información publicada por Diario MARCA, el nuevo protocolo establece que los balones deberán colocarse en soportes habilitados alrededor del terreno de juego. La intención es que los futbolistas puedan disponer rápidamente de una pelota cuando esta salga del campo y evitar esperas innecesarias. Lea: Vuelta a España: cancelada la tercera etapa y todo fue un caos
La medida supone un cambio respecto a la imagen habitual de los recogepelotas entregando el balón a los jugadores durante los encuentros. Aunque su presencia no desaparece necesariamente de los estadios, su función tradicional queda reducida con este nuevo sistema.
El objetivo principal es combatir las pérdidas de tiempo que se producen durante los partidos. Cuando el balón abandona el terreno de juego, la disponibilidad inmediata de otra pelota permitirá reanudar la acción con mayor rapidez y contribuirá a mantener un ritmo de juego más elevado.
La iniciativa se enmarca en la búsqueda de LaLiga de mejorar el espectáculo y optimizar los tiempos efectivos de juego. En una competición cada vez más pendiente de los pequeños detalles que pueden influir en el desarrollo de los encuentros, cualquier segundo ganado en las reanudaciones puede adquirir importancia.
El cambio también representa el final de una imagen que durante décadas formó parte del fútbol profesional: la de los jóvenes situados junto al terreno de juego esperando para devolver el balón. Ahora, los soportes colocados estratégicamente alrededor del campo asumirán buena parte de esa tarea. Lea: Así fue el apoyo que recibió Julián Álvarez por sus compañeros
Transformación
Así, la nueva temporada de LaLiga EA Sports trae consigo una modificación que puede parecer pequeña, pero que cambia una de las escenas más reconocibles de los partidos. El balón estará siempre a mano y los recogepelotas pierden protagonismo en una transformación que busca, sobre todo, reducir las interrupciones y darle mayor continuidad al juego.