Una reciente salida de campo realizada por representantes de la Fundación Varadero, la Universidad del Sinú y la Corporación Universitaria Rafael Núñez permitió constatar el preocupante estado de abandono y deterioro ambiental de Isla Draga, ubicada al sur de la bahía de Cartagena, donde se encuentra el fuerte anfibio de San José, vecino del Fuerte de San Fernando de Bocachica.
Isla Draga es un territorio insular aledaño al sector norte del ecosistema de los Corales de Varadero, reconocido internacionalmente desde 2018 como sitio de esperanza o Hope Spot para la conservación de los océanos. Actualmente, se encuentra en etapa de consulta previa para su eventual declaratoria como área marino-costera protegida de carácter regional por parte de la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique).
De acuerdo con las organizaciones, en buena parte de esta isla, de menos de 0,1 km² de extensión, se encontraron grandes cantidades de residuos sólidos atrapados entre el manglar, el bosque seco y el suelo, además de la presencia de perros y cambuches en precarias condiciones. Le sugerimos: Corales de Varadero: iniciativa ciudadana vigila su protección en Cartagena

A esto, explicaron, se suma el deterioro de la señalización asociada a la zona histórico-cultural del fuerte y la ausencia de información sobre la importancia ecológica de la isla y su relación con los Corales de Varadero.
“Este panorama evidencia una preocupante falta de atención institucional sostenida sobre un espacio estratégico de la bahía de Cartagena, que ha resistido los efectos de la alta contaminación de sus aguas”, señalan en el comunicado.
Pérdida de manglar aumenta la preocupación ambiental en Isla Draga
Las organizaciones ambientales y académicas advirtieron que la situación es aún más preocupante por la pérdida de cobertura de manglar en diferentes sectores de la isla, especialmente en sus orillas.
Estos ecosistemas cumplen funciones esenciales para la estabilización del territorio, la protección frente a la erosión causada por el tránsito marítimo, el mantenimiento de la biodiversidad marino-costera aún presente y la regulación de procesos ecológicos. Puede leer: Corales de Varadero: urgen declararlos área protegida en Cartagena

“Lo encontrado durante la visita constituye una alerta ambiental que no puede ser ignorada. Mientras se habla de proteger la bahía de Cartagena y sus ecosistemas estratégicos, Isla Draga continúa deteriorándose ante la mirada silenciosa de las autoridades”, alertaron.
Las entidades que participaron en la visita hicieron un llamado a las autoridades competentes con jurisdicción en la zona, bajo la vigilancia de la Procuraduría Ambiental, para articular una jornada interinstitucional de recolección, retiro y disposición adecuada de los residuos, con participación de la academia, las organizaciones ambientales y demás actores comunitarios del territorio.
“Atender Isla Draga significa proteger la bahía de Cartagena y fortalecer la conservación de los ecosistemas que mantienen una estrecha conexión con los Corales de Varadero, considerados únicos en toda la zona y en el norte del mar Caribe aledaño a la isla de Barú”, concluyeron.

