La tala de árboles en el paseo peatonal de Bocagrande y Castillogrande ha generado dudas entre residentes de estos sectores de Cartagena, debido al avance del proyecto 4 en 1, que ejecuta la Alcaldía para reducir las históricas inundaciones en la zona.
Según explicó el Distrito, la intervención, liderada por la Secretaría de Infraestructura, contempla la modernización de la protección costera a lo largo del litoral de la bahía de Cartagena, entre ambos barrios, además de la renovación de parques, plazas y del paseo peatonal. La iniciativa busca integrar obras de infraestructura, recuperación del espacio público y adaptación frente a eventos climáticos.
Sin embargo, los trabajos han despertado inquietudes entre los ciudadanos por su impacto ambiental, especialmente por la intervención de los árboles sembrados en el sector. Le recomendamos: Proyecto 4 en 1 en Cartagena: habilitan primer tramo en Bocagrande
El Universal consultó a la Secretaría de Infraestructura Distrital y al contratista de las obras, quienes explicaron los avances del proyecto, su impacto ambiental y las medidas previstas para la conservación de los árboles.
El proyecto está a cargo del Consorcio Protección Cartagena, conformado por A.M.G.O Construcciones S.A.S. (59 %), Solarte Nacional de Construcciones S.A.S. (30 %), Estudios Costeros y Oceánicos S.A.S. (10 %) y Construcciones Civiles MRG S.A.S. (1 %).
Alcaldía y contratista explican cuántos árboles serán talados y trasladados en Bocagrande
El Distrito y el contratista explicaron que se realizó un inventario de la vegetación del sendero, en el que se identificó cerca de 600 individuos. De estos, 98 están ubicados en el área de cimentación de la plataforma: 75 serán talados y 23 trasladados, mientras que los otros 502 se conservarán.
“Esos 98 son los que se presentaron al Establecimiento Público Ambiental (EPA), uno por uno, con especie, altura, diámetro y coordenadas. La mayoría de los que se talan son cocoteros (51 de 75), con una altura promedio de 4,6 metros y un diámetro promedio de 24 centímetros. Hay también San Joaquín, uva de playa y clemón”, indicaron.
De acuerdo con la Alcaldía, el EPA visitó la zona, verificó en campo una muestra del inventario y autorizó la tala de 75 árboles y el traslado de otros 23. Como compensación, la autoridad ambiental estableció la siembra de 150 árboles.
La obra también cuenta con un Plan de Manejo Ambiental aprobado por la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), que incluye una ficha específica para el manejo de la flora.
¿Dónde se sembrarán los 150 árboles de compensación?
El consorcio señaló que los 150 árboles se sembrarán en la misma zona intervenida, a lo largo del sendero peatonal. Así lo establece la resolución de aprovechamiento forestal del EPA EPA-RES-00587-2026, del 17 de septiembre de 2026, que dispone la siembra cerca del área afectada.
El Plan de Compensación Forestal está en elaboración y deberá ser aprobado por el EPA antes de iniciar la siembra. Este documento definirá, entre otros aspectos, los sitios exactos de plantación.
La resolución establece que los árboles deberán medir entre 2,5 y 3 metros y venir en contenedores de 50 por 50 centímetros. Se utilizarán especies nativas del bosque seco, como guayacán, ébano, olivo y polvillo.
Cada ejemplar deberá sembrarse en un hoyo de 70 por 70 por 70 centímetros, con tierra negra abonada. Puede leer: Obras contra inundaciones en Bocagrande y Castillogrande convertirán paseo peatonal en un malecón
El mantenimiento se extenderá durante tres años. En el primero será mensual, con riego mínimo cada dos días durante la época seca. En los dos años siguientes, las labores serán trimestrales, si el EPA lo aprueba. Si algún árbol muere, deberá ser reemplazado por otro de la misma especie y tamaño.
La Alcaldía, a través de la Secretaría de Infraestructura, será responsable ante el EPA de cumplir estas obligaciones, conforme al Plan de Silvicultura Urbana de Cartagena y al Decreto 0274 de 2017.
¿Qué pasará con las palmas y los árboles trasladables?
De los 23 árboles autorizados para traslado, la Secretaría informó que ya reubicó cinco cocoteros en Castillogrande, en el sector de playa entre las carreras 13 y 14. Los 18 restantes serán trasladados dentro del plazo establecido en el permiso.
“Ninguno se tumba: se sacan con su pan de tierra y se vuelven a sembrar. El costo de los traslados lo asume el proyecto, y la resolución nos obliga a cuidar estos árboles y reportar al EPA durante tres años”, explicó la entidad.
Asimismo, indicó que algunos vecinos han solicitado arbustos y plantas jóvenes para sembrarlos en sus espacios, por lo que el consorcio los ha apoyado con el transporte.
Estas plantas no están incluidas en el permiso de aprovechamiento forestal porque sus troncos tienen menos de 10 centímetros de diámetro. Según el Decreto 1076 de 2015, esta vegetación no requiere dicho permiso, explicó esta dependencia.

El nuevo diseño del paseo peatonal contempla la siembra de árboles
El diseño paisajístico del paseo incluye la siembra de árboles a lo largo de su recorrido. Según la Alcaldía, al tratarse de un contrato de valor global fijo, las actividades relacionadas con la vegetación contemplada en el diseño están incluidas en el presupuesto de la obra.
El proyecto prevé que los 150 árboles de compensación se planten en el mismo sendero, de acuerdo con las especificaciones técnicas establecidas: hoyos de 70 centímetros, tierra abonada, tutores, riego y tres años de mantenimiento.
El diseño definitivo de los fosos y del sistema de riego se ajustará a las especificaciones del Plan de Silvicultura Urbana.
¿Quién supervisa el manejo ambiental de la obra?
De acuerdo con el Distrito, la interventoría del proyecto, incluido el componente ambiental, está a cargo de la Unión Temporal Prevención CTG.
Por su parte, el seguimiento del EPA corresponde a la Subdirección Técnica de Desarrollo Sostenible, a través del Área de Flora, Fauna, Reforestación y Parques, dependencia que emitió el concepto técnico.
El EPA realizará visitas de verificación, mientras que el proyecto deberá entregar informes sobre los traslados y las labores de mantenimiento de los árboles sembrados como compensación.
El inventario forestal contiene la ubicación y el estado de cada árbol antes de la intervención. Además, el EPA tomó registros fotográficos durante su visita, y la obra mantiene un seguimiento ambiental mensual con fotografías y registros del estado inicial del sendero.
