La transformación de residuos plásticos en materiales con potencial uso comunitario es una de las apuestas ambientales de la Fundación Sin Límites de la Costa, organización que trabaja en Cartagena con iniciativas de inclusión social y aprovechamiento de residuos. A través de un proyecto de ladrillos ecológicos elaborados con tapas plásticas, la entidad busca explorar nuevas formas de reutilizar estos materiales.
Creada por personas con discapacidad y representada por Ana Milena Mestra Díaz y Manuel Alfonso Cabarcas Uñegas, la fundación cuenta actualmente con más de 3.000 afiliados, entre personas con discapacidad y sin discapacidad. Su trabajo combina programas ambientales con acciones dirigidas a poblaciones vulnerables.
Uno de los ejes de trabajo de la organización es el aprovechamiento de residuos sólidos. Según las cifras suministradas por la fundación, ocho recicladores de oficio participan en esta labor, que permite recuperar aproximadamente 2,5 toneladas de materiales aprovechables cada mes.
De ese volumen, cerca del 50 % se destina al proyecto de transformación de tapas plásticas para elaborar ladrillos ecológicos. El porcentaje restante se comercializa para contribuir a los gastos administrativos, laborales y operativos de la entidad.
La iniciativa se encuentra en desarrollo y hace parte de una estrategia de economía circular que busca reincorporar materiales desechados a procesos productivos. Entre las posibilidades que estudia la fundación está su aplicación en proyectos de mejoramiento de espacios comunitarios.

Uno de sus principales desafíos es asegurar la sostenibilidad económica de los programas que no generan ingresos directos y mantener las iniciativas de atención a poblaciones vulnerables. En ese contexto, el proyecto de ladrillos ecológicos representa una de sus apuestas para diversificar el aprovechamiento de residuos plásticos en Cartagena.
Reutilización de llantas y recuperación de espacios públicos
Otra de las líneas ambientales de la organización es la recolección y transformación de llantas usadas. De acuerdo con los datos reportados, mensualmente recupera cerca de tres toneladas de estos elementos, que se destinan a procesos de reutilización.
La iniciativa contempla la elaboración de mobiliario y otros elementos para espacios comunitarios. También incluye la posibilidad de entregar muebles a familias que necesitan apoyo.

Actualmente, esta actividad no cuenta con una línea de comercialización consolidada, por lo que su enfoque está en la reutilización de materiales y la reducción de residuos.
La fundación también participa en jornadas de limpieza y recuperación de parques, zonas verdes y puntos críticos de acumulación de basuras. En estas actividades ha articulado esfuerzos con entidades y empresas identificadas por la organización como Meser, Náutica y Cipor, mediante acuerdos de cooperación e intercambio de servicios relacionados con la gestión de materiales aprovechables.
Vivero y proyectos con comunidades rurales
El trabajo ambiental incluye el proyecto ‘Sin Límites Más Verde’, desarrollado con el acompañamiento del Establecimiento Público Ambiental de Cartagena (EPA Cartagena). Esta iniciativa contempla el funcionamiento de un vivero, la siembra de plantas y la recuperación de espacios verdes.
La fundación también desarrolla procesos con comunidades rurales. Entre ellos se encuentra una asociación de pescadores con 59 miembros activos y un proyecto de asociación campesina que reúne aproximadamente a 400 personas, según sus registros. Ambos procesos vinculan a personas con discapacidad y sin discapacidad.
A estas acciones se suma su participación en un proyecto de vivienda acompañado por una organización no gubernamental, dirigido a familias que requieren apoyo para mejorar sus condiciones habitacionales.

‘Lunes de Corazón’: 500 almuerzos gratuitos cada semana
En el componente social, uno de sus programas es ‘Lunes de Corazón’, mediante el cual entrega 500 almuerzos gratuitos cada lunes a personas en condiciones de vulnerabilidad. Entre los beneficiarios se encuentran personas con discapacidad, madres cabeza de hogar, jóvenes en situación de riesgo, habitantes de calle y víctimas del conflicto armado.
La continuidad de esta iniciativa depende de la gestión de recursos y del respaldo de donantes, colaboradores y aliados que contribuyan con alimentos y otros apoyos.
Además, la organización trabaja con la Policía Nacional en jornadas comunitarias en barrios de Cartagena y zonas insulares, donde realiza ollas comunitarias y entrega donaciones a familias que necesitan acompañamiento.

Reconocimientos a su labor social y ambiental
De acuerdo con la información suministrada por la fundación, en 2024 obtuvo premios asociados a RCN y Mutual Ser. En 2025 llegó a la etapa de finalista en el Consejo Nacional de Discapacidad.
Durante 2026, recibió el reconocimiento ‘Mi Apellido es Cartagena’, relacionado, según la entidad, con la sostenibilidad, las buenas prácticas y el mejoramiento de la ciudad. También fue reconocida por el Concejo de Cartagena por su trabajo social y comunitario.
Con más de 3.000 afiliados y proyectos que abarcan el reciclaje, la recuperación de espacios públicos y la asistencia alimentaria, la Fundación Sin Límites de la Costa busca fortalecer sus alianzas con empresas, entidades públicas y organizaciones sociales.

