El futuro del mercado de Bazurto va más allá de una transformación física. En sus pasillos convergen las tradiciones gastronómicas de Cartagena, el sustento de miles de familias y una dinámica comercial que conecta a la ciudad con otras regiones del país. Con esa perspectiva, la Alcaldía Mayor de Cartagena realizó el pasado miércoles, 28 de octubre, el foro Mercado Público de Cartagena, una transición histórica y cultural, en la Biblioteca y Centro Cultural del Pie de la Popa. El encuentro, liderado a través de la Secretaría General, abrió un espacio de conversación sobre el presente y el futuro de estos escenarios, con especial atención a las oportunidades y los desafíos que representa la transformación de Bazurto.
La jornada se desarrolló mediante dos paneles que reunieron voces de la gastronomía, la investigación económica, la arquitectura y la planificación territorial. El primero, ¿A qué sabe Cartagena? Una radiografía de nuestra identidad gastronómica, contó con la participación de Edd Cabarcas, chef e influencer gastronómico cartagenero; Katherine Ballestas, directora ejecutiva de Acodrés Cartagena; y Sonia Mena, matrona gastronómica. Desde sus experiencias, los participantes abordaron la relación entre la cocina, las tradiciones y la identidad cultural de Cartagena.
El segundo panel, Mercados públicos, un punto de encuentro cultural y de crecimiento económico, reunió a Mariemma Flórez, directora de Proyección de Mercados Públicos de la Alcaldía Mayor de Cartagena; Clark Granger, investigador del Centro de Estudios Económicos Regionales del Banco de la República; Jairo Ballesteros Mendoza, arquitecto especialista en Derecho Ambiental, Territorial y Urbanístico; y Germán Martelo, arquitecto restaurador y profesor de la Universidad del Sinú. Este espacio permitió poner sobre la mesa perspectivas relacionadas con la economía, el ordenamiento territorial y el valor cultural de los mercados públicos en el desarrollo de la ciudad.

Una conversación que involucra a toda Cartagena
Para María Patricia Porras, secretaria general del Distrito, uno de los propósitos centrales del encuentro fue ampliar la discusión sobre Bazurto y dejar de entender su futuro exclusivamente desde la necesidad de trasladar la actividad mayorista.
“Hicimos un diálogo ciudadano sobre el sistema de abastecimiento de la ciudad, específicamente sobre el mercado de Bazurto”, explicó Porras. La funcionaria señaló que la discusión debe contemplar las posibilidades de fortalecer otras actividades, como el comercio minorista y la gastronomía, para que el sector continúe siendo un punto importante para la economía cartagenera, pero bajo condiciones más organizadas.
La necesidad de trasladar la central mayorista responde a una sentencia judicial relacionada con la contaminación de la Ciénaga de las Quintas por los residuos generados en esta actividad. Sin embargo, su cumplimiento requiere una planificación que contemple tanto las condiciones de los comerciantes como las necesidades urbanísticas y ambientales de la ciudad.
En ese proceso, el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) constituye un paso fundamental. Según Porras, el instrumento contempla zonas en las que podrían desarrollarse actividades de abastecimiento. No obstante, Porras aseguró que definir los usos del suelo no significa que los terrenos estén disponibles para construir una nueva central de abastos.

Bazurto: conservar la identidad y transformar la economía
Desde la proyección de los mercados públicos del Distrito, Mariemma Flórez insistió en que la conversación no debe limitarse a determinar cuándo se realizará el traslado, sino a construir colectivamente una visión sobre el sistema de abastecimiento que necesita Cartagena.
“Lo importante no es hablar del traslado del mercado. Lo importante es iniciar unas mesas de conversación con toda la ciudad”, afirmó.
La asesora destacó que la participación debe extenderse a comerciantes, instituciones, investigadores, habitantes y otros actores relacionados con el entorno. La intención es conocer sus necesidades, recoger propuestas y construir alternativas que permitan avanzar sin convertir el proceso en una ruptura para quienes dependen de esta actividad.
Flórez también planteó la necesidad de evolucionar hacia una central de abastos y mercados sectoriales conectados, organizados y con mejores condiciones sanitarias. Esta estructura permitiría distribuir las actividades comerciales y facilitar el abastecimiento, al tiempo que contribuiría a preservar la oferta gastronómica y cultural que caracteriza a Bazurto.

Un sistema de mercados para la ciudad que viene
Las reflexiones del encuentro también apuntaron al potencial de los mercados como espacios de interés turístico y cultural. Además de abastecer a la población, estos lugares conservan prácticas culinarias, relaciones comunitarias y conocimientos transmitidos entre generaciones.
En esa línea, el nuevo POT contempla la posibilidad de desarrollar un sistema distrital de abastecimiento que articule una central mayorista con mercados sectoriales. La propuesta busca mejorar la conexión con los centros poblados y las zonas insulares y peninsulares, fortalecer la distribución de alimentos y relacionar estos espacios con la movilidad, el espacio público y los servicios urbanos.

