Cartagena


Así afectó el COVID-19 la vida laboral de las mujeres en Cartagena

El COVID-19 acentuó las brechas de inequidad laboral entre hombres y mujeres en Cartagena. A ellas les ha sido más difícil conseguir empleo.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

15 de marzo de 2021 12:00 AM

Las consecuencias económicas del COVID-19 son visibles. Negocios cerrados, personas desempleadas, informalidad por doquier. El confinamiento, si bien salvó a muchos de contagiarse del temido virus, a otros los dejó en la quiebra. Y en Cartagena, las cifras demuestran que la parte más difícil la llevan las mujeres.

Si bien ellas siempre han estado peor que los hombres en las cifras de desempleo, la pandemia acentuó aún más estas diferencias y ahora, en medio del proceso de reactivación económica, es al género femenino al que se le ha hecho más difícil recuperar su empleo o conseguir uno nuevo.

En abril, cuando aún se estaba en la fase de confinamiento estricto, la tasa de desempleo femenino según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) pasó de estar en un 10,2% a un alarmante 22,7% registrando una cifra histórica en los indicadores de desempleo en Cartagena. El desempleo masculino por su parte, pasó de 5,3% a 16,8%.

“El número de mujeres desempleadas en Cartagena en el período más álgido de la pandemia, dio un salto de 20 mil a 39 mil personas, y la cantidad de hombres desempleados aumentó de 14 mil a 38 mil personas”, explicó Dewin Pérez, director del Observatorio de Mercado Laboral de Cartagena.

Así las cosas, las mujeres ocupadas en Cartagena pasaron de ser 177 mil a 134 mil, mientras que los hombres ocupados pasaron de ser 265 mil a 189 mil. Según Pérez, estas cifras dan a entender que de cada 100 mujeres en edad laboral solo 40 siguen haciendo parte del mercado, mientras que el caso de los hombres son 58 de cada 100.

La reactivación

Tras el primer pico de la pandemia, varios sectores comenzaron a reactivarse, comenzando por la construcción y las manufacturas, eventualmente los centros comerciales volvieron al ruedo al igual que los restaurantes y el sector turismo con la reanudación de vuelos nacionales e internacionales. Y si bien en este tiempo las cifras de desempleo para los hombres mejoraron, para las mujeres no fue así.

En el tercer trimestre del año la tasa de desempleo en hombres se ubicó en 14,3% mientras que la de las mujeres creció imponiendo un nuevo récord histórico de 23,1%.

De esta manera se comienza a evidenciar una dinámica más rápida en los hombres para recuperar o conseguir empleo en la etapa de reactivación que para las mujeres, que además de afrontar las barreras que históricamente han tenido que superar para acceder a un empleo, ahora se enfrentan a nuevos prejuicios como los relacionados a la atención escolar de los niños en casa y otras demandas de atención en medio de la crisis sanitaria.

El panorama hoy

Las cifras del último trimestre del año 2020 dan cuenta de una lenta recuperación del empleo tanto en hombres como mujeres. En los hombres, el desempleo disminuyó hasta 9,1%, mientras que en las mujeres este indicador se situó en 16,2%.

De esta manera el 2020 cerró con 57 mil personas desempleadas en Cartagena: 24 mil hombres y 33 mil mujeres.

“Solo un trimestre más tarde de que lo hiciera el desempleo masculino, la tasa de desempleo de las mujeres empieza a descender para ubicarse en 16,2% entre octubre y diciembre de 2020, sin embargo aún es 2,3 veces superior al desempleo que ellas tenían a finales del año 2019, lo que muestra la magnitud del impacto de la crisis del COVID-19 sobre las mujeres”, explica Pérez.

El economista expone que si bien hay una leve mejoría en las cifras de las mujeres, sigue siendo una cifra preocupante, teniendo en cuenta que hay mujeres que además de estar desempleadas, ni siquiera hacen parte del mercado laboral, es decir, por las condiciones de la pandemia, dejaron de buscar empleo.

“Miles de ellas siguen confinadas respondiendo por las nuevas demandas que les impuso la nueva realidad, sobrecargadas de trabajo no remunerado y de nuevas responsabilidades que las agotan física y emocionalmente en forma silenciosa”, dice Pérez.

¿Por qué es más difícil para ellas?

Históricamente las mujeres han estado desventaja para conseguir trabajo, principalmente por la cultura patriarcal, el tener que enfrentar oficios y actividades del cuidado del hogar, los prejuicios por el embarazo, el acoso sexual y otras barreras que se añadieron con la pandemia.

Según la encuesta de Pulso Social del Dane, un 31,8% de las mujeres en Cartagena afirma que en comparación a la rutina diaria que tenían antes de la llegada del COVID-19, ahora se sienten más sobrecargadas con las tareas del hogar. De la misma manera, aspectos como el nerviosismo (39%), la soledad (20%) y la tristeza (18%) también son sentimientos que han crecido en los hogares y que han podido influir en el hecho de que cada vez más mujeres desistan de hacer parte del mercado laboral.

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