Cartagena


Crisis de Transcaribe: usuarios y conductores llevan “la peor parte”

Desde ayer, la flota del Sistema Integrado de Transporte Masivo está circulando con apenas el 37% de sus buses, lo que quiere decir que transitará un vehículo cada 30 minutos. Conozca historias de usuarios.

WENDY CHIMÁ P.

23 de abril de 2021 12:00 AM

Hoy se cumplen 5 días desde que los usuarios del Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) no tienen la posibilidad de recargar sus tarjetas, al parecer, por una deuda que Colcard tiene con la empresa de valores que transporta el dinero recaudado en las taquillas de las estaciones. Esta situación no solo ha afectado a los usuarios, sino también a los conductores del sistema, sobre todo a aquellos que trabajan en los alimentadores y en las rutas pretroncales, los cuales ingresan a los diferentes barrios de la ciudad. (Lea aquí: Transcaribe: si tiene saldo, puede usar el sistema)

Pese a que muchos usuarios en estos días no han podido utilizar el sistema por falta de saldo en sus tarjetas, ayer tuvieron otra sorpresa. La operación de Transcaribe no comenzó a las 5:30 de la mañana como normalmente ocurre los días de semana, sino que arrancó a las 6, así como ocurre los domingos o festivos, lo que quiere decir que el servicio va hasta las 8 de la noche.

Este nuevo horario, sin previo aviso, afectó la movilidad de muchos cartageneros, quienes aseguran que demoraron más de 30 minutos esperando un alimentador en sus barrios o rutas troncales en las diferentes estaciones.

Las aglomeraciones fueron continuas. Algunos aseguraron que los buses pasaban tan llenos que, a veces, no paraban o simplemente no entraba más gente. (Lea aquí: Transcaribe cambia horario de operación)

Las historias

El Universal conoció la historia de tres mujeres, quienes no se conocen, no viven en los mismos barrios, ni trabajan en el mismo sector, pero tienen en común que son usuarias permanentes de Transcaribe y con todos estos cambios se han visto altamente afectadas, e incluso, sus gastos en transporte han aumentado.

Lida Sinning vive en San José de los Campanos y el saldo de su tarjeta se acabó el martes. Así que el miércoles y ayer su hijo la llevó en la moto hasta la estación de La Castellana para que ahí pudiera tomar la ruta T103 de Bocagrande para llegar a su trabajo.

El miércoles, según dijo, tomó el bus sin problemas e incluso se sentó, pero ayer, la situación fue aún más caótica.

“Llegué a las 7 de la mañana a la estación y estaba súper lleno, no pasaban los buses y el único que vi estaba muy lleno. Después fue que el vigilante dijo que cambiaron el horario y que ahora pasaban cada 30 minutos”, comentó Lida añadiendo que “al ver esa situación y mirar el reloj, lo que se me ocurrió fue irme para el patio portal, pero allá la situación estaba peor. Largas filas y eso no se entendía”.

Durante más de 40 minutos Lida estuvo esperando para poder subir a la ruta troncal que la llevaría a su destino y cuando por fin lo hizo, el bus iba muy lleno.

“La verdad sí me he visto muy afectada con esta situación, primero porque no hay recargas y ahora con el cambio de horario llega uno más tarde a su trabajo. Hoy (ayer) cuando salga me iré en un Vehitrans, así sea que llegue más tarde a mi casa”, dijo Lida, y explicó que “esto debido a que ya no tengo recarga y no haré como los otros días que caminaba hasta una estación para poder subir a Transcaribe y menos si ahora debo esperarlo más tiempo, afectando mi movilidad”.

Algo parecido vivió a Carmenza López, quien entra a trabajar a las 7 de la mañana en el Centro Histórico, por lo que debe estar en la estación de Los Ángeles a las 5:45 o 6 para poder tomar el bus Transcaribe y llegar a tiempo.

“Llegué a la estación y comencé a escuchar a otros usuarios decir que no había pasado ninguno de los buses, eso me preocupó, sin embargo decidí esperar, pero pasaron los 15 minutos que por lo general se demoran ellos y no venía ninguno”, comentó indignada.

López dice que esperó más de 30 minutos y al ver que el tiempo pasaba y no llegaba el bus, decidió salir de la estación, donde no pagó pasaje porque no tenía saldo, y coger una buseta, pensando en que llegaría rápido.

“Subí a la buseta, pero pasando el mercado había un trancón y ya casi eran las 7. No quería llegar tarde al trabajo, por lo que me bajé en el Pie de La Popa y paré un taxi, y así fue como pude llegar al trabajo, tarde, pero llegué. Menos mal que mi jefe entendió la situación”, asegura.

Si normalmente Carmenza se gasta en un día 5.200 pesos usando Transcaribe para ir a su trabajo y luego regresar a su casa, ayer según contó se gastó 2.500 pesos en la buseta y 12 mil pesos en el taxi, para un total de 14.500 pesos solo para llegar a su trabajo. (Lea aquí: Crisis de Transcaribe: denuncias de sabotaje y ninguna solución)

“Me gasté mucho dinero y si el horario de Transcaribe seguirá así, me veré en la obligación de salir un poco más temprano de mi casa y coger buseta normal, pues no puedo estar gastando tanto dinero todos los días”, finalizó.

Lo que le ocurrió a Patricia Camargo no fue diferente. Pese a que ella comienza a trabajar a las 9:30 de la mañana, sale de su casa en El Socorro a las 8 para coger el alimentador de las 8:15, pero ayer, según contó, este no pasó sino hasta las 9 de la mañana.

“Estaba en el paradero esperando con otras dos personas que según ya tenían como 10 minutos ahí. Normalmente uno sabe que estos buses pasan cada 15 minutos, pero ayer al ver que no pasaban, las demás personas cogieron moto, pero yo no las uso, porque no me gustan, por eso decidí esperar”, dijo.

En su barrio, el único transporte que ingresa es Transcaribe, los demás son taxi o mototaxi, por eso al ver el bus del SITM “me alegré, a pesar de estar preocupada porque iba a llegar tarde. Cuando llegamos a la estación de bomba del Gallo, donde se hace el transbordo, me tocó esperar 35 minutos para subir al bus de la ruta T103, y ya venía lleno del patio portal, pero sí o sí debía ir a trabajar. En la estación quedaron muchas personas”.

Baja demanda

Debido a la baja demanda de usuarios que ha tenido Transcaribe por la falta de puntos de recargas, desde la gerencia del sistema masivo decidieron disminuir la flota.

“La información enviada por programación y planeación de Transcaribe nos ha permitido constatar que la demanda ha disminuido notablemente, lo que se evidencia en que el promedio de pasajes validados de los últimos días está en 19 mil pasajes. Por esto, y en aras de impactar lo menos posible la situación financiera de la entidad, nos vimos abocados a modificar la programación de la oferta para que corresponda a la demanda existente. En ese sentido, el sistema está operando como un domingo”, señalaron.

Con esto dan a conocer que el horario de operación, por tiempo indefinido, será desde las 6 a.m. hasta las 8 p.m. y el intervalo entre cada vehículo será de 30 minutos.

Esta información fue notificada a los operadores Sotramac y Transambiental la noche del miércoles, a través de un comunicado, pero Transcaribe no lo había dado a conocer a los usuarios.

“La instrucción es que a partir del día de hoy (ayer) la operación se reduzca a frecuencias y horario de días festivos, lo cual obviamente no responde a las necesidades de la ciudadanía que continúa en jornadas laborales y con necesidades de desplazamientos puntuales”, dijo Mauricio Sandoval, gerente de Transambiental.

Sandoval añadió que “lo que tenemos en realidad es una gratuidad que no ha sido formalizada por parte de Transcaribe, porque en todas las estaciones las personas que presentan la tarjeta, independientemente que tengan o no saldo, pueden ingresar al sistema, esa es la instrucción que tiene toda la vigilancia en las únicas 4 estaciones que tienen puntos de control, del resto las personas siguen ingresando y saliendo sin ningún problema”.

Esto preocupa a los operadores, puesto que sin obtener recaudo, única fuente de ingreso del sistema, la pregunta que queda es con qué Transcaribe pagará a los conductores, el combustible, los mantenimientos preventivos y correctivos que se le han venido realizando a los buses.

“La prestación del servicio que es primordial y esencial para toda la comunidad es un derecho constitucional que se está vulnerando de manera directa. Solicitamos que se cree un plan de contingencia para poder garantizar la prestación del servicio público, es algo que ya se tuvo que haber estructurado desde septiembre con los anuncios del concesionario Colcard y ya debería haber estructurado en estos meses un plan de contingencia que le garantizara la prestación del servicio a la ciudadanía. Estas acciones están llevando cada vez a hacer que el sistema tenga menos operación, lo cual no entendemos”, explica Sandoval, y añade que “necesitamos que la administración en cabeza de Transcaribe, como ente gestor del sistema, le informe a los agentes del sistema con qué recursos se va a pagar la operación que no ha tenido ingresos desde el lunes a las 9 de la mañana”.

Desde ayer está transitado solo el 37% de la flota de Transcaribe, esto “es una reducción drástica de oferta con las necesidades que tienen los usuarios y más con una gratuidad que se sabe que se está generando y que los usuarios están reportando”.

“No somos culpables”

Eso es lo que afirman los conductores del sistema, quienes han venido cumpliendo las órdenes de la gerencia de Transcaribe de no dejar subir personas sin saldos, sin embargo, algunas personas no entienden esta situación y los han atacado verbalmente.

“Nos han insultado, ultrajado y nosotros queremos que la comunidad sepa que no es nuestra culpa lo que está pasando, solo cumplimos nuestro trabajo y por eso no podemos dejarlos subir sin autorización”, explicó uno de los conductores.

Recordemos que desde el lunes cuando se inició esta nueva crisis, se han presentado diferentes altercados en barrios como Blas de Lezo, El Pozón y en Bocagrande, donde los usuarios cerraron la vía exigiéndoles a los conductores que los dejen subir sin pagar.

Pero esto no es lo único que preocupa a este gremio, sino también por el hecho de que al bajar la flota y no mejorar la situación financiera del sistema, ellos podrían verse afectados.

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